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sucesos

Un turista denuncia el robo de un reloj de 200.000 euros en plena calle en la Vila Olímpica

La víctima fue presuntamente asaltada por tres delincuentes en la avenida de Icària

G. S. / P. C.

Un reloj de la marca de alta gama Richard Mille.

Un reloj de la marca de alta gama Richard Mille.

Lucir un reloj caro en la muñeca se ha convertido en todo un riesgo en Barcelona. Grupos de delincuentes operan desde hace más de un año sobre todo en las zonas más turísticas, como el entorno del litoral barcelonés o el paseo de Gràcia. La enésima víctima ha sido un turista al que presuntamente han robado un reloj de 200.000 euros este domingo en la avenida de Icària y a plena luz del día.

El denunciante asegura que los hechos han tenido lugar poco antes de las 15.00 horas, cuando se le han acercado tres individuos que lo han rodeado para sustraerle un reloj de la marca Richar Mille, que según él está valorado en unos 200.000 euros. La víctima ha señalado que los ladrones parecían de Europa del este y que tras el robo huyeron en dirección a la Ciutadella. Los mossos han confirmado a este diario que el afectado es un turista de nacionalidad extranjera.

La zona ha vivido numerosos robos de este tipo, ya que los hoteles de lujo, restaurantes y clubes de la zona atraen a muchos clientes de alto poder adquisitivo, como sucede en el paseo de Gràcia. La policía ya recomendó el pasado verano no mostrar abiertamente relojes caros para no llamar la atención de dichas bandas. 

Amenaza para el turismo

La mala fama que suponen para la ciudad estos robos es uno de los motivos que se atribuyen a la caída del turismo de lujo, que en diversas ocasiones ha provocado la queja del sector de la hostelería, reclamando más seguridad. Muy cerca, junto a la Barceloneta, la semana pasada un turista recibió tres puñalas de los ladrones que le sustrajeron un reloj de 7.500 euros.

El pasado verano se registraron una media de dos robos de relojes al día en la capital catalanacasi siempre a turistas, aunque tampoco se escapa la población local.  Uno de los casos más sonados fue el de un reloj de pulsera de 40.000 euros robado a un visitante en julio, ahora superado por este nuevo caso. Y podría haber sido un botín aún más alto ya que los Richard Mille llegan a cotizar a 1,5 millones de euros.