Ir a contenido

concesión en precario

La Fundació Palo Alto amenaza con abandonar el Poblenou

El Ayuntamiento convocará un concurso para escoger un gestor privado del 45% del recinto y la entidad considera inviable su proyecto si no es al 50%

E. Alós / L. Benavides

Interior del recinto de Palo Alto, en el Poblenou de Barcelona.

Interior del recinto de Palo Alto, en el Poblenou de Barcelona. / RICARD CUGAT

La Fundació Palo Alto, actual gestora del espacio de creación Palo Alto Barcelona, amenaza con no presentarse al concurso público que el Ayuntamiento convocará próximamente para escoger al nuevo gestor del 45% del recinto (el 55% corresponderá a gestión municipal). La entidad considera inviable su "proyecto cultural y creativo" con el porcentaje destinado al sector privado que propone el consistorio y defiende una distribución igualitaria, al 50% entre sector público y privado, tanto en el ámbito económico como en el de gestión.

La fundación asegura que dejarla con solo un 30% de empresas consolidadas o "tractoras" como motor económico del recinto y un 15% de vivero de empresa -apadrinadas por las primeras- es insuficiente y, por este motivo, no descarta buscar un nuevo emplazamiento para el desarrollo de su actividad como "como agente transformador". 

En la nota de prensa enviada a los medios, la entidad subraya "su compromiso y su interés por el recinto"  y valora positivamente la inclusión del ente municipal en la gestión del espacio, pero crítica la nueva distribución de los porcentajes. La fundación considera que los establecidos ahora por el gobierno municipal limitarían "el proyecto creativo que desde hace 30 años se desarrolla en Palo Alto Barcelona".

'Limbo legal' y fuga de empresas

Este clúster acoge a 33 empresas y más de 300 profesionales de sectores creativos actualmetne, pero el "limbo legal" en el que se encuentran ha provocado la marcha de varias empresas, sobre todo extranjeras, y "está frenando la llegada de otras", asegura la fundación, que ha recordado los numerosos trabajos de rehabilitación acometidos en el recinto, en los que han invertido más de cuatro millones de euros. 

Después de dos décadas gestionando un espacio que es de propiedad 100% municipal, cedido a la fundación que en su día lideraba Javier Mariscal aunque actualmente ya no forma parte de su equipo director, el Ayuntamiento se planteó como un objetivo irrenunciable, tras caducar el contrato inicial, tener una mayoría (55%) tanto en la gestión de la antigua fábrica como en la distribución de los espacios. 

Las bases del concurso, sin mayoría suficiente

Durante el período de alegaciones, el grupo municipal del PSC ha negociado mejorar las condiciones para la futura concesionaria, sea la actual Fundación Palo Alto u otra que pudiera ganar el concurso (haciendo que los espacios sin uso definitivo pudiesen ser gestionados provisionalmente por esta, o alargando el plazo durante el cual las empresas podrían permanecer en Palo Alto) pero sin llegar a cumplir las expectativas de la fundación, que reclamaba paridad en la gestión del espacio y un 50% del espacio para las empresas y profesionales que actualmente están instaladas en el complejo, al que se debería añadir otro 15% para la incubadora de empresas.

El pleno municipal debe aprobar este mes la versión definitiva de las bases del concurso, que no habían conseguido hasta ahora una mayoría suficiente, con grupos como la Cup y ERC pidiendo un mayor control público del espacio y PDCAt, PP, C's y PSC mayores garantías de continuidad para el proyecto de la Fundación Palo Alto. Tras vencer una última prórroga de la concesión sin que se desencallase el concurso, desde principios de año los ocupantes de Palo Alto están legalmente en precario.