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Vigilancia electrónica en las calles

La Guardia Urbana de Barcelona caza con cámaras en coches patrulla 1.500 coches robados

Una decena de los nuevos vehículos policiales comprueban 695.000 matrículas en seis meses

Óscar Hernández

Uno de los nuevos coches patrulla de la Guardia Urbana. adquiridos el verano pasado. Diez de estos incorporan lectores automáticos de matrículas.

Uno de los nuevos coches patrulla de la Guardia Urbana. adquiridos el verano pasado. Diez de estos incorporan lectores automáticos de matrículas. / Albert Bertran

Un nuevo sistema de vigilancia con cámaras incorporadas en una decena de los nuevos coches patrulla de la Guardia Urbana de Barcelona han permitido detectar 1.449 coches robados en las calles de la ciudad en solo seis meses. El sistema, que consiste en un lector de matrículas que se conecta en tiempo real con una base de datos, alerta si la placa registrada ha sido denunciada por robo o si el vehículo está reclamado por cualquier otro motivo.

El sistema de reconocimiento automático de placas de matrículas ha realizado desde su entrada en servicio el verano pasado, cuando se presentó la flota de vehiculos policiales híbridos,  695.000 lecturas de matrículas, informan fuentes municipales. De estas comprobaciones, ha surgido la detección de 1.449 coches denunciados por robo, pero también otros 221 sobre los que pesaba un requerimiento policial y 617 que habían sido precintados y que por tanto no podían circular.

Sensores en el puente de luces

El novedoso sensor de matrículas está instalado en el puente de luces de emergencia que hay sobre el techo del coche patrulla. Los lectores son dos y estan ubicados a cada lado del vehículo. El mecanismo registra los caracteres alfanuméricos de todas las placas, ya sea de coches que circulan delante de la patrulla como también de los que están aparcados a ambos lados de la calle.

El sistema de los nuevos coches policiales es capaz de leer 40 imagenes por segundo. Además, como incorporan infrarrojos, las lecturas también se realizan de noche, en la sombra, en los túneles e incluso en el interior de un aparcamiento. Otra de las ventajas es que está totalmente automatizado, por lo que los agentes no tienen que manipular nada para que funcione.

Aviso automático en pantalla

La base de datos con las matrículas a buscar está incorporada en el ordenador que lleva el coche policial. Al detectarse una matrícula sospechosa, el sistema avisa a los agentes a través de la pantalla del ordenador.

Según informa el ayuntamiento, esta base de datos incluye no solo los vehículos robados, que se actualizan cada 24 horas, sino también los embargados o precintados por el Instituto Municipal de Hacienda, los de interés policial por estar implicados en una investigación y aquellos que se introduzcan manualmente en el programa.

Coches contaminantes

Pero este equipo de control de matrículas tiene muchas otras posibilidades ya que se pueden incorporar listados de vehículos que carezcan del seguro obligatorio y de los que no hayan pasado la inspección técnica de vehículos cuando les tocaba.

También se pueden añadir matrículas con la letra que le corresponsa de la clasificación ambiental de la Dirección General de Tráfico lo que facilita la detección automática de coches más contaminantes que no pueden circular, por ejemplo, por las rondas un día determinado. 

Temas: Tráfico