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CONFLICTO EN EL TRANSPORTE PÚBLICO

El metro de Barcelona sopesa hacer huelga durante el Mobile World Congress

La asamblea decidirá el jueves si boicotea la feria del móvil en protesta por la crisis del amianto

Los trabajadores también se quejan de la automatización y de los despidos improcedentes

Carlos Márquez Daniel

La estación de la Sagrera, atestada de usuarios durante los servicios mínimos en una huelga de metro, en julio del 2017.

La estación de la Sagrera, atestada de usuarios durante los servicios mínimos en una huelga de metro, en julio del 2017. / JOAN CORTADELLAS

El Mobile World Congress de Barcelona vuelve a estar en peligro en materia de transporte público. A la espera de lo que pueda suceder con el conflicto entre el taxi y las VTC, el metro tiene entre manos una posible convocatoria de huelga que afectaría a alguno de los días de esta feria, fundamental para la capital catalana y su área metropolitana y que se celebra entre el 25 y el 29 de febrero. La plantilla lo decidirá el jueves en asamblea, pero los paros cuentan con el favor del comité de empresa.

Los representantes de los trabajadores pondrán sobre la mesa una serie de movilizaciones que coincidirán con la feria del móvil. Amada Álvarez (UGT), presidenta del comité, no ha querido concretar el alcance de la huelga "por respeto al resto de compañeros, que tienen que enterarse de la propuesta en la asamblea". Otras fuentes de la compañía consultadas por este diario, sin embargo, señalan que el plan incluirá paros de dos horas por turno durante cuatro lunes (el del Mobile incluido) a partir del 11 de febrero. Es la huelga clásica del suburbano y afecta a las horas punta de demanda del servicio. También es la manera en la que menos afectado se ve su salario a final de mes. Los servicios mínimos que marca la Generalitat de Catalunya suelen rondar el 40%, aunque podría venirse arriba con el aluvión de congresistas tecnológicos.

La crisis del amianto

El orden del día de la reunión de trabajadores incluye varios temas candentes, como la crisis del amianto. Por el momento, ya son 12 los casos de alteraciones pleurales que la empresa admite que podrían estar vinculadas con la exposición a las fibras del amianto. Estas personas, señaló TMB en un comunicado el 9 de enero, no requieren de tratamiento médico. La prueba médica ya la han pasado 600 de los más de 800 trabajadores que forman el colectivo que la empresa pública considera potencialmente expuesto. Está por ver si la asamblea cree que la situación se está abordando con la suficiente diligencia. La UGT, por su parte, ya dijo que el "protocolo de vigilancia de salud anual" debería incluir a toda la plantilla (3.600 personas) de forma inmediata. "Tenemos claro que queremos más revisiones, por eso expondremos la problemática a la plantilla", sostiene Álvarez.

La asamblea también debatirá sobre el cierre automático de estaciones que está en periodo de pruebas en algunas terminales. El comité de empresa defiende que ese es un trabajo del personal de atención al cliente y recuerda que ya ha habido casos en los que varios ususarios se han quedado encerrados dentro de la estación. Sucedió en diciembre en la Monumental, asegura la representante sindical. "Lo están probando, pero todos sabemos lo que quiere decir eso cara al futruro". También está previsto abordar los despidos improcedentes, en el sentido de exigir a la dirección que readmita a los que logren ese estatus por la vía judicial, y dotar de mayor estabilidad laboral a los profesionales que realizan las substituciones durante julio, agosto y septiembre, la denominada bolsa de verano.

Álvarez, insistiendo en que la decisión está en manos de la asamblea, prefiere no adelantar acontecimientos, pero sí confirma que existe unanimidad en el comité a la hora de plantear huelgas que coincidan con el Mobile, como ha venido sucediendo en los últimos años, cuando el tema caliente era la negociación del nuevo convenio colectivo.