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Recuperación de un espacio

El futuro de La Modelo se pone en marcha con las obras del auditorio

En febrero empezará la construcción de una sala de actos con capacidad para 100 personas y dos salas polivalentes

Natàlia Farré

Reconstrucción virtual del futuro auditorio que empezará a construirse el mes de febrero y contará con un aforo para 100 personas. 

Reconstrucción virtual del futuro auditorio que empezará a construirse el mes de febrero y contará con un aforo para 100 personas. 

Hasta 8 de junio del 2017, nadie quería entrar en La Modelo que, dicho sea de paso, debe su nombre a que se levantó con propósito de ser ejemplar en cuanto a criterios humanistas e higienistas se refiere. De allí el nombre. Hasta entonces, cruzar el portal de la calle de Entença era sinónimo de haber delinquido y en tiempos más pretéritos, de dictadura, también podía significar que uno no tenía la ideología o la orientación sexual que el régimen franquista consideraba adecuadas. Pero desde hace un año las cosas han cambiado. Ahora, los barceloneses no le hacen ascos a entrar en la que fue prisión de hombres, también de mujeres durante una época, de la ciudad. A lo largo del 2018 más de 82.000 personas (82.112, concretamente) han paseado por las instalaciones que en su día acogieron presos tan dispares como Lluís Companys o Juan José Moreno Cuenca El Vaquilla.  La cifra no está nada mal, supera la de muchos museos de la ciudad, y eso que su horario es reducido (viernes por la tarde y sábados por la mañana). Pas mal. Aunque eso sí, la entrada es gratuita. 

El centro, que suma ya 82.000 visitantes y 208 actos, estrena un recorrido histórico con 20 plafones explicativos

Los vecinos responden así a la necesidad largamente reivindicada de recuperar el recinto para uso ciudadano y también al empeño del Ayuntamiento de reconvertir y consolidar el edificio como nuevo espacio cívico y social, a la par que con las visitas muchos sacian el morbo que representa entrar en un lugar antaño prohibido y si no prohibido, sí maldecido. En lo que va de año el recinto ha sido escenario de varios acontecimientos, allí se ha filmado el video de apoyo al rapero Valtonyc, se ha proyectado la película 'Salvador' ('biopic' de Salvador Puig Antich, el último ejecutado en La Modelo), se ha homenajeado a luchador antifranquista Enric Pubill  y se ha celebrado (de hecho, se celebra hasta el 17 de febrero) la exposición 'L’art irreductible: miratges de l’art brut', una colección de obras de arte realizadas desde los márgenes del sistema social y artístico en el que se supone se encuentran  los presos y los enfermos mentales. En total han sido 208 actos. 

Proyección de la película 'Salvador', en el patio de La Modelo el pasado mes de julio.  / FERRAN SENDRA

Cárcel para 820 reclusos 

La cosa promete ir a más. Pues el proyecto para recuperar el espacio que deja libre la antigua cárcel, dos manzanas enteras del Eixample, presentado a principios de diciembre por el Ayuntamiento prevé levantar siete equipamientos, además de recuperar espacio verde y construir 150 pisos sociales. El presupuesto es grande: (94 millones de euros aportados en su mayor parte por el consistorio) y el tiempo de finalización largo: si no se presentan impedimentos por el medio las obras empezarían en el 2020 y se acabaría como pronto en el 2023. Mientas se empezará a trabajar en pequeños cambios para continuar llenando La Modelo de actividades. 

El primero se pondrá en marcha en febrero, cuando se inicien las obras del nuevo auditorio, que contará con un aforo de 100 personas y un presupuesto para su construcción de 600.000 euros. Además, contempla una arquitectura reversible que permita hacer marcha atrás si no encaja con el plan definitivo. Se construirá en lo que era la sala de espera de la cárcel, en la planta baja del edificio administrativo. El mismo espacio donde un inmenso panel explica el cómo, el porqué y el dónde del nacimiento de La Modelo: En 1904, para sustituir a la Prisión Vieja o de Amàlia, sita en la plaza Folch i Torres, en lo que fue antiguo convento de Sant Vicent de Paül. Allí se hacinaban hombres, mujeres y niños en unas condiciones más que insalubres hasta que se proyectó la nueva prisión siguiendo una arquitectura específicamente carcelaria con el fin de promover la dignidad de los presos y posibilitar su reinserción. Su capacidad se previó para 820 reclusos, cifra que jamás cumplió y que siempre rebasó con creces. Las del auditorio no serán las únicas obras en acometerse, junto a él se adecuaran dos salas polivalentes en lo que fue sala del cuerpo de guardia y el espacio de la dirección.  

El panóptico de La Modelo durante las fiestas de La Mercè, en 1941. / CARLOS PÉREZ DE ROZAS

Cartas leídas y botellas olfateadas

El panel de la sala de espera no es el único, así en lo que fue locutorio otro plafón explica cómo funcionaban las visitas a los presos y estos espacios: "un guirigay de ruidos que impide cualquier conversación... Uno tiene que hablar a gritos para entenderse, y aun así no es fácil lograrlo", escribía el periodista y político Josep Pous i Pagès encarcelado en 1909 por un artículo publicado en 'El Poble Català'; y en lo que fue paquetería otro cartel relata el proceder en esas dependencias: "Dos ordenanzas sacaban los envoltorios, las cestas, los paquetes, los atadijos, etc., que luego revolvían ante los empleados, mientras otro anotaba en una libreta qué había dentro de cada bulto. Las piezas de ropa eran desdobladas; los paquetes de tabaco, rotos; las cartas, leídas; las cazuelas y fiambreras, revueltas con un tenedor; las botellas, olfateadas y, a veces, catado su contenido", según el militante obrero y cooperativista Albert Pérez Baró, que fue encarcelado en la década de 1920 por su actividad política. 

Y así hasta 20 plafones recientemente estrenados que cuentan y contextualizan la historia de La Modelo, y son el primer paso del espacio de memoria que conservará la antigua prisión cuando el proyecto de recuperación esté completado. Será en la cuarta galería, la de los presos políticos.