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BARCELONEANDO

Dos alcaldesas, cara a cara

La Ciutat dels Somnis, versión 2.0 del Festival de la Infancia, incita a niños y niñas a buscar su vocación a través del juego simbólico

Natàlia Farré

Un niño aprende cómo funciona una cámara de televisión.

Un niño aprende cómo funciona una cámara de televisión. / RICARD CUGAT

Jana y Ada cara a cara. Las dos son alcaldesas. La primera por un rato en una ciudad imaginada; la segunda hasta el próximo 26 de mayo, y luego las urnas decidirán, en Barcelona. Las separan varias generaciones. Y la experiencia. Jana se supone que está liderando un pleno municipal, en el que el orden del día es la pregunta: "¿Qué hacen los concejales y concejalas?". Jana no tiene respuesta. Pues está aquí para aprender, para saber cómo funciona el consistorio y poder decidir si su vocación es la de dedicarse a la función pública o no. De momento no lo tiene claro, así que no responde. A Ada, de apellido Colau, le sobra experiencia, ya lleva una legislatura frente a la alcaldía de Barcelona, y en minoría, circunstancia que curte mucho, así que sale en su auxilio: "¿Sabéis que se hace en el Ayuntamiento? Tomar decisiones. Hacer 'escoles bressol', procurar que el transporte público funcione, crear espacios verdes...". Jana asiente, y las dos regidoras que la flanquean (parece que el futuro político tiene cara de mujer), también. Pero no dicen ni mu. Lo de hacer campaña aún les queda muy lejos.

Todas, alcaldesa y potenciales, estaban esta mañana en La Ciutat dels Somnis, que no es otra cosa que la versión 2.0 del viejuno Festival de la Infancia. "Se ha actualizado con las reglas del siglo XXI". Eso quiere decir más pedagogía, más valores y menos consumismo. "Se ha desmercantilizado". Y desmilitarizado. Ni rastro, desde hace ya dos ediciones, de las fuerzas de seguridad y todo su parque móvil. Ahora todo es juego simbólico. Aquí se incita a los niños y niñas a aprender mientras se divierten. "A descubrir su vocación y a que conozcan diferentes profesiones". Cien, en total. De mensajero científico. De albañil a veterinario. Pero a juzgar lo visto este jueves, el futuro, además de cara de mujer, tiene vocación de chef. La posibilidad de aprender a cocinar una manzana cubierta de chocolate se llevaba la palma en cuanto a colas.

Uno de los talleres de química, este jueves en La Ciutat dels Somnis. / RICARD CUGAT

La fila también era larga en la opción de trepar por un rocódromo. Porque en La Ciutat dels Sominis también hay deporte, y mucho, pero escalada y esquí ganan por goleada al fútbol en cuanto a interés infantil. Así, los niños y niñas esperaban pacientemente para subirse al simulador que permite hacer eslalon por una pista con 55 puertas o para abrocharse el arnés y el casco y encaramarse en lo alto de una pared. Aunque entre un deporte y otro, se ahondaba en los valores. Fomentar la participación, el trabajo de equipo y concienciar sobre el despropósito del 'bullying' forman parte de las actividades, como la inclusión y la sostenibilidad están en el ADN de la propuesta del nuevo salón. También lo es el concepto de ciudad. Todo lo que se puede hacer en Barcelona, se puede hacer en La Ciutat dels Somnis. 

Reporteros por todo el salón

Así en la calle de las Arts, uno aprende manualidades y a saber si lo suyo será el mercado del arte. Modelar barro y pintar (a ser posible metiendo las dos manos en el pote de pintura) tenía muchos candidatos y candidatas, en cambio la paridad no se dejaba ver en la tarea de tejer. Hacer bufandas debe ser, todavía, cosas de chicas, pero los chicos le daban a la aguja con ganas y naturalidad. Pues en el cuarto de costura, esta mañana, había tantos niños como niñas con el dedal en el dedo.

Con todo la televisión atrae mucho, y el periodismo, también. La Ciutat dels Somnis tiene su propio informativo, y tantos cámaras y redactores como niños quieran participar. Los hay, incluso, que ejercen de reporteros por el salón: "¿Cuál es tu color preferido?" es la pregunta que Judith y Bet le sueltan a la alcaldesa. Así uno se entera de que el tono preferido de Colau es el amarillo. También el lila. Dos colores a los que no hay que buscar más significado que el propio cromatismo. O sí. A saber.  Los niños deciden qué preguntan y a quién. También el tiempo: "Mañana hará sol y todo el mundo irá a la playa" suelta Nerea en el informativo. O a La Ciutat dels Somnis: 15.000 metros cuadrados y 120 actividades para niños y niñas de cero a 12 años. Hasta el lunes.