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Operación inmobiliaria

Barcelona compra un bloque con 114 pisos para dedicarlo a alquiler asequible

El consistorio ha adquirido durante este mandato 661 viviendas de las que el 70% están habitadas

Colau reprocha a la Generalitat que aporte menos de lo previsto en inmuebles: "No cumple con su parte"

Toni Sust

Bloque de 114 pisos en la Marina adquirido por el ayuntamiento para hacer vivienda social.

Bloque de 114 pisos en la Marina adquirido por el ayuntamiento para hacer vivienda social.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha comparecido este jueves para dar cuenta del último movimiento del ayuntamiento para a ampliar su parque de vivienda pública: ha anunciado la compra de un edificio de 114 pisos en la calle de Encuny, en la Marina del Prat Vermell. Es el mayor edificio comprado por el consistorio, según ha señalado la alcaldesa.

De las 114 viviendas, 59 están vacías, y de estas una treintena se destinarán a la Mesa de Emergencias Sociales, un órgano técnico del Consorci de l’Habitatge, compartido por la Generalitat (60%) y el ayuntamiento (40%). Actualmente, 480 familias están en lista de espera y durante este mandato un millar han logrado una vivienda por esta vía.

El precio del inmueble: 5,8 millones

El edificio era del BBVA y ha costado 5,8 millones, ha precisado el concejal de Vivienda, Josep Maria Montaner. Colau ha subrayado que una operación como este se evita que un fondo buitre se haga con un edificio y eche a los inquilinos. Y de paso ha sacado pecho por la labor de su gobierno en vivienda, pese a las críticas que ha recibido de la oposición y a que las promesas electorales estaban considerablemente por encima de las cifras logradas.

Ha repasado las actuaciones de su gobierno en la materia: las adquisiciones, los pisos proyectados en instalaciones prefabricadas -que se verán en la ciudad en unos meses, y que serán un recurso temporal-, ya el 30% de vivienda protegida que deben reservarse en todas las promociones que se hacen en la ciudad a raíz de una medida promovida por el consistorio. Entre otros elementos, ha citado sus gestiones ante el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien, siempre según Colau, se comprometió ante ella a facultar a las ciudades para que puedan fijar límites al alquiler.

Con los 114 pisos del edificio comprado, el gobierno municipal cifra en 401 las viviendas adquiridas por el consistorio para frenar algunas operaciones que amenazaban con la expulsión de los inquilinos. En muchos otros casos fue imposible evitarla.

Edificos, pisos sueltos y cedidos por bancos

Durante el mandato, el gobierno de Colau ha comprado 22 edificios enteros, 97 pisos en otras fincas y 163 por la vía del usufructo a la Sareb y a Caixabank, es decir, cedidos por las entidades bancarias por un periodo de ocho años. En total, 661 viviendas incorporadas por la vía de la compra, que son bastantes pero están lejos de la cifra prometida, que hoy se antoja fruto de una alegría de campaña electoral: el programa de Barcelona en Comú anunciaba 4.000 pisos más construidos y otros 4.000 comprados. El parque sigue lejos, lejísimos, de atesorar los 100.000 pisos que según los expertos debería sumar: en el 2015 estaba compuesto por unas 6.900 viviendas y cuatro años después, según los números del gobierno de Colau, contará con cerca de 8.900. Según Montaner, al final del  próximo mandato la cifra de pisos públicos municipales será de 13.000.

En uso o rehabilitación

Para comprar los pisos, el ayuntamiento ha invertido 64,12 millones de euros. Un 70% de las 661 viviendas adquiridas durante el mandato están habitadas y el resto están en rehabilitación.

En mayo pasado, el gobierno de Colau cifraba en 1.500 las viviendas sumadas al parque público en este mandato: 700 compradas y 800 construidas, estas últimas, iniciadas en el mandato anterior. 

“La Generalitat no está cumpliendo con su parte”

La vivienda llevó a Ada Colau al ayuntamiento y ha sido una de sus prioridades durante el mandato. La crisis de la subida de los alquileres la convirtió en objetivo de críticas y ella miró al Gobierno central para reclamar el aumento de la duración de los contratos de tres a cinco años –prueba conseguida- y la potestad de limitar los alquileres, la asignatura pendiente. También ha mirado a menudo a la administración que tiene enfrente en la plaza de Sant Jaume. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha reiterado este jueves una crítica que ha formulado a menudo: "La Generalitat no está cumpliendo con la parte que le toca, necesitamos que vuelva a hacer política de vivienda en Barcelona", ha denunciado Colau al comentar las cifras de aportación de pisos a la Mesa de emergencia: de los 1.000 pisos adjudicados en este mandato, ha dicho, un 22% los ha aportado el Gobierno catalán y un 78% el ayuntamiento.