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El Síndic de Greuges investiga de oficio el campamento de menores en Montjuïc

Rafael Ribó ve con "preocupación" que haya adolescentes migrantes durmiendo en la montaña

Elisenda Colell

Jóvenes pernoctando en la montaña de Montjuïc fotografiados este sábado

Jóvenes pernoctando en la montaña de Montjuïc fotografiados este sábado / RICARD CUGAT

El Síndic de Greuges ha abierto una investigación de oficio para esclarecer porqué hay almenos un campamento insalubre donde conviven niños y adolescentes en la montaña de Montjuïc de Barcelona. Una noticia que avanzó en exclusiva este periódico. El martes de la semana pasada 8 jóvenes marroquís aseguraban pernoctar habitualmente en este espacio, y decían tener entre 12 y 17 años. Preocupado ante esta situación de sin hogar en la que se puedan encontrar los menores, Rafael Ribó ha pedido información detallada al Ayuntamiento de Barcelona y a la Generalitat de Catalunya, según ha anunciado en un comunicado a la prensa. "Los niños y adolescentes migrantes tienen los mismos derechos que el resto de niños" ha añadido Ribó, que recuerda que las administraciones catalanas deben cumplir y defender los derechos del niño,  y regirse en el interés superior del menor como principio básico.

En concreto la sindicatura ha solicitado informes sobre las coordinaciones y actuaciones realizadas los últimos meses entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya, a través de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) para descubrir qué habría fallado. Según pudo saber EL PERIÓDICO, la Generalitat conocía que se habían localizado menores en la montaña a través de un mapa con el trabajo que desempeñan punto por punto los educadores de la calle de Barcelona.

Aun así, el “síndic” también quiere conocer las actuaciones que van a desempeñar ambas administraciones de ahora en adelante para que esta situación no se vuelva a repetir. Ribó pide el "máximo esfuerzo" a las administraciones para atender y proteger a los  menores. De momento, lo único que ha trascendido es un protocolo unificado entre ambas administraciones con un servicio de psicólogos itinerante para intentar convencer los chicos que prefieren callejear antes de ingresar en centros tutelados.

De hecho, el Síndic de Greuges recuerda que hace ya un año la Conselleria de Afers Socials impulsó la creación de una Mesa Interdepartamental que se había fijado como objetivo la “atención integral” de los menores de edad sin  referentes familiares recién llegados. En esta mesa se integraron expertos en el fenómeno migratorio, colegios profesionales del sector, entidades sociales que acogen a los jóvenes y miembros de los distintos departamentos de la Generalitat. Una mesa que ahora se ha ramificado en cuatro grupos especializados que tratan temas más concretos, según ha detallado recientemente el departament de Afers Socials. En cualquier caso, el “síndic” recuerda al Govern que este órgano se creó para “identificar las dificultades y necesidades del colectivo, y proponer acciones para superarlas” y pide  “realizar actuaciones específicas” que permitan proteger a los menores de edad.

El campamento sigue activo

Este periódico pudo fotografiar al menos cinco jóvenes magrebís que, durante el sábado 22 de diciembre, hacían vida habitual en la chabola. También pudo ver que un par de chicos pernoctaban en colchones y cubiertos con mantas frente a esta insalubre e improvisada vivienda. Sin embargo, y consultado con fuentes municipales, se desconoce si en este caso se trata de un grupo de menores de edad o si se trata de chavales que ya han superado los 18 años. En este caso, la administración no estaría obligada a garantizar su acogida y protección. Fuentes municipales tampoco pueden confirmar si a día de hoy el campamento ha sido desmantelado por parte de la Guardia Urbana. 

Una de las propuestas que se plantearon en el momento de creación de esta Mesa es la de impulsar un proyecto de integración con voluntarios para que se convirtieran en los mentores de estos jóvenes. El secretario de migraciones de la Generalitat, Oriol Amorós, en declaraciones a EuropaPress ha asegurado que el govern ya lo tiene todo a punto. En concreto, ha explicado que se han constituido 40 parejas, compuestas cada una por un joven extranjero tutelado y una persona adulta. Treinta de los menores integrantes del plan viven en la provincia de Barcelona, y diez lo hacen en Girona. El objetivo es doble. En primer lugar facilitar la integración y conocimiento del país por parte de los jóvenes, y a su vez promover la empatía y romper estigmas: "que haya catalanes que, a partir de una experiencia directa, se formen una opinión personal de lo que es el refugio o de lo que es ser un joven que migra solo", ha explicado Amorós.

Los voluntarios se han escogido a través de un proceso “muy exigente”, según el secretario. Los candidatos han surgido entre las más de dos mil personas que el año pasado se inscribieron de voluntarios para ser mentores de refugiados adultos. Un proyecto en el que ya han participado 209 personas que buscan asilo en Cataluña con la ayuda de 326 mentores activos.

Además Amorós ha desvelado que una docena de familias se han ofrecido a acoger menores migrantes en sus casas. La mayoría de ellos son familiares lejanos de los chicos, aunque también hay algunos hogares catalanes que quieren ayudar a su integración. Estas personas recibirán una prestación económica mensual y estarán asesoradas y vigiladas por distintas entidades sociales que responden a las siglas de ICIF (Institucions Col·laboradores d'Integració Familiar). De hecho, se trata de el mismo operativo que se sigue entre las familias que acogen niños que, de no ser por ellos, vivirían en centros de menores.

En lo que llevamos de año, la Generalitat ha acogido 3.300 menores extranjeros sin ningún acompañamiento familiar. La DGAIA ha recabado más de 50 millones de euros de los fondos de contingencia del presupuesto público del govern. Con ello, han creado más de 2 mil plazas en centros de menores, en algunos casos improvisando casas de colonias, albergues de la red XANASCAT o incluso hoteles. Aún así, algunos chicos han tenido que esperar por sus camas, primero durmiendo en el suelo de la sala de espera de la fiscalía de menores, luego entre los despachos de la DGAIA y des de hace tres meses en las comisarías de los Mossos de Esquadra.