BARCELONEANDO

Un 'click' paseando por Belén

El centro cultural La Violeta exhibe el pesebre de ocho metros cuadrados y 361 figuras de Playmobil de Josep Maria Contel

Contel y su pesebre, en La Violeta.

Contel y su pesebre, en La Violeta. / ELISENDA PONS

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Mauricio Bernal
Mauricio Bernal

Periodista

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Soy un muñeco de Playmobil. Soy un muñeco de Playmobil tuneado: llevo túnica y turbante, y avanzo por las calles de Belén en este día cálido, soleado, un poco ventoso, un día de clima clásico en el pueblo de Belén. Soy un muñeco de Playmobil y mis articulaciones son un problema, pero avanzo por la calle  polvorienta, donde en la primera casa hay un par de niños con manzanas y un gato se desplaza por el tejado, donde en la casa siguiente hay una vecina poniendo a secar el pescado, donde en la tercera casa hay otra señora con el cesto de la compra; lleno de –se diría– pan y hortalizas. Soy un muñeco de Playmobil y el calor excesivo me afecta. Podría, quién sabe, llegar a derretirme.

"Un día decidí comprar el Nacimiento del Playmobil. Ahí empezó todo", cuenta Contel

"Esta es una pequeña aventura mía que tengo –explica Josep Maria Contel en el centro cultural La Violeta, en Gràcia, mientras da vueltas en torno a su obra–. Un día decidí comprar el Nacimiento del Playmobil: María, José, el niño, las bestias… Ahí empezó todo. Dos amigos que tienen pesebres hechos con Playmobil me animaron a seguir. Empecé a ir a ferias y a comprar en ferias. O directamente en Playmobil, o en wallapop. Hay mucho muñeco de Playmobil en wallapop. He tuneado mucho, hay muñecos construidos con piernas de uno, brazos de otro y piernas de otro. O les compro complementos y se los pongo. Este es el segundo año que lo instalo aquí. Pero ha crecido mucho. Hace un año tenía cuatro metros cuadrados. Este año tiene ocho. Belén tenía seis casas y ahora tiene 16".

Romanos 'en panne'

Soy un muñeco de Playmobil con túnica y turbante y sigo caminando por Belén. En la calle hay gallinas sueltas. Picotean, cacarean, hacen de gallinas. Un tuerto pasa a lomos de un burro. En la siguiente casa hay una señora con un cubo. Parece que sale a buscar agua. Llego al final del pueblo y cerca de allí veo un grupo de romanos que intentan reparar un carro; un dos caballos. Huele a animal muerto, y a mi izquierda veo el cadáver de, quién sabe, un burro, un caballo. No hay más que huesos. Al fondo hay un establo. Un recién nacido, el padre, la madre, un burro, un buey, pastores, tres reyes. Soy un muñeco de Playmobil. Saludo al nuevo dios.

"Hay 361 figuras. 203 son personajes y 158 son animales"

"Quería hacer un pesebre que tuviera vida. Que los muñecos sean articulados facilita las cosas. He procurado que todos estén haciendo algo o tengan algo en las manos. También, he puesto cortinas en las casas para que no se vea que están vacías por dentro. Esas cosas quedan mal. He pintado las caras de los animales porque los animales vienen sin ojos, sin boca… Otra cosa que hice mucho fue poner barbas. Lo único que no hay tuneado son los soldados romanos. En general, se trata de contar una historia. Es eso. Y como el pesebre es tan grande, pues hay pequeñas historias dentro de la gran historia. El pueblo, el mercado, el puerto, el sector de los oficios, el séquito de los reyes… Hay 361 figuras. 203 son personajes y 158 son animales".

Bailando con demonios

Subo la montaña. Me encuentro con los diablos, que bailan en torno al fuego. Soy un muñeco de Playmobil y estoy bailando con demonios. Desde aquí lo veo todo, lo oigo todo. El cacareo de las gallinas, el crepitar de las fogatas, el viento que mece las palmeras, el cua-cua de los patos en el lago. Oigo el hacha del leñador y el sonido seco del martillo de la forja. Entre diablos hace más calor. No me voy a derretir, pero voy a descansar.

"Estoy haciendo un libro sobre el arte efímero de los dioramas en Playmobil"

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"A mí lo que pasa es que la vinculación con la fiesta mayor de Gràcia me ha hecho sensible al arte efímero. Esto es arte efímero. Me gusta la idea de que vengan los niños a ver este pesebre y descubran que con el Playmobil pueden hacer algo así. De hecho, el tema me interesa tanto que estoy haciendo un libro sobre el arte efímero de los dioramas en Playmobil. Mucha gente lo utiliza para hacer divulgación histórica. He visto dioramas de Playmobil de batallas históricas, cosas así. Enormes, tremendos. Es todo un tema".

Soy un muñeco de Playmobil, un ‘click’, y bajo la montaña…