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CRECIMIENTO POLÉMICO

Cultura y Salut chocan por la Capella de la Misericòrdia

La 'conselleria' de Laura Borràs presenta un proyecto para ampliar el CAP Nord en el edificio actual y dejar la iglesia desacralizada para el Macba

El departamento de Alba Vergés lo descarta "tajantemente" por una cuestión de plazos y de idoneidad, no le gusta la cercanía de una subestación eléctrica

Natàlia Farré

El Departament de Cultura aprieta. El Ayuntamiento se lo mira. Y la ‘conselleria’ de Salut no se mueve. El tema es la polémica creada alrededor de la Capella de la Misericòrdia. Iglesia desacralizada y en desuso por donde todo el mundo quiere crecer. Léase el Macba y el CAP Raval Nord. Los primeros tienen, o tenían, el compromiso municipal para poder ampliar el centro por allí. De hecho, el consistorio, propietario del solar y parte del consorcio del museo, lo cedió al Macba en el 2013, por 30 años,  por acuerdo del pleno municipal. Y  el museo no quiere renunciar al espacio: "Es imprescindible para crecer de forma razonable a un precio razonable", afirma su director Ferran Barenblit. 

Los segundos, que son los que deciden, tampoco dudan: "Tenemos una necesidad desde el año 2006 (...). Descartamos tajantemente la propuesta presentada hoy porque necesitamos el nuevo CAP ya". Lo tienen claro, tanto que el 23 de noviembre manifestaron su intención de ampliar el centro a partir de la Capella de la Misericòrida, espacio que el ayuntamiento les propuso antes del verano sin tener en cuenta su cesión previa al Macba. 

La nueva propuesta, la presentada este miércoles en el Consell General Extraordinari del Macba y rechazada por Salut, llega avalada por una comisión técnica (Cultura y ayuntamiento) y plantea ampliar el Dispensari Antituberculós, construido en los años 30 por Josep Lluís Sert y Bé Cultural d’Interés Nacional (BCIN), con una nueva construcción adosada y que la capilla continúe como apéndice del Macba. Según la comisión, el proyecto es viable y, además, el edificio de Sert mantendría su uso asistencial primigenio. Con ello, también se conseguiría contentar a todas las partes: "Supera el debate de optar por una u otra opción", a juicio de Barenblit. Pero no. Salut lo "descarta tajantemente". 

Fuentes del departamento que dirige Alba Vergés aseguran que este proyecto ya les fue antes de que anunciaran su apuesta "inamovible" por instalar el CAP Nord en la Capella de la Misericòrdia. Sus argumentos para rechazarlo, antes y ahora, son de tiempo y de idoneidad. El primero está directamente vinculado a la necesidad de modificar el Plan General Metropolitano: el solar por donde crecería el CAP está catalogado como zona verde y debería modificarse como edificable. "Un proceso lento y complejo. En un cambio así hay muchas alegaciones y nadie nos garantiza un plazo de tiempo. Yendo bien, no sería menos de un año y medio y nosotros necesitamos hacerlo ya", aseguran. Instalarse en la capilla también requiere un cambio pero es sobre el plan de usos y por lo tanto mucho más fácil. Se trata de modificar la calificación de equipamiento de uso cultural por la de equipamiento de uso sanitario. 

La idoneidad está directamente vinculada con la subestación transformadora eléctrica que hay debajo. No está todavía construida, pero lo estará a medio o largo plazo. "Implica entenderse con Endesa, algo complicado; y además habría que ponerse de acuerdo en resolver interferencias de instalaciones", sostienen desde Salut. Pero hay más: "Aunque no hay ningún estudio científico que demuestre o descarte rotundamente alguna relación, no nos parece apropiado poner un centro sanitario sobre una macroestructura eléctrica". 

Pleno municipal en febrero 

El no de la ‘conselleria’ de Vergés llega horas después de que la comisión técnica presentara la propuesta en el Consell General del Macba y de que el departamento que encabeza Laura Borràs asegurara que era un proyecto desconocido hasta ahora por Salut. Mientras, el ayuntamiento, creador del problema al ofrecer primero el espacio a una ‘conselleria’ y después a otra, se lava las manos diciendo que acatará lo que digan desde Salut, no en vano ellos deciden: según el Pacte de Ciutat el consistorio se comprometía a ceder un solar que encajara con las necesidades de sanidad, y sanidad se ocupaba de la construcción del edificio. El ayuntamiento mantiene las gestiones para hacer posibles ambas opciones en marcha: la presentada este miércoles y la de revocar la cesión de la capilla al Macba en el pleno de febrero. 

Cultura y Salut chocan por la Capella de la Misericòrdia