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BARCELONA OBERTA

El comercio barcelonés reclama un consorcio de promoción del sector

El congreso de Barcelona Oberta exige al ayuntamiento más complicidad con la economía local

Los grupos de la oposición también piden más ambición y proyección internacional de la ciudad

Patricia Castán

Participantes en el Summit de Barcelona Oberta, en El Molino.

Participantes en el Summit de Barcelona Oberta, en El Molino.

El discurso y las quejas no eran nuevos, pero el cierre de filas del comercio exigiendo al ayuntamiento más complicidad y visión económica de la ciudad gana ahora eco con las elecciones municipales a la vuelta de la esquina. Una vez más, representantes de este sector barcelonés, más la restauración y el turismo han cantado las cuarenta al ayuntamiento por su gestión de la actividad económica, con la novedad de que durante el Summit de Barcelona Oberta I Love BCN celebrado hoy en El Molino han defendido un gran pacto de ciudad que permita a la capital catalana recuperar su brillo -reclamaron- y han propuesto la creación de un consorcio de promoción de la actividad comercial liderado por la nueva presidencia de la Cambra de Comerç.

La cita anual ha concluido con un manifiesto firmado por representantes de los 19 ejes comerciales más céntricos y turísticos de la ciudad, donde se aboga por una mayor "confianza" y colaboración público-privada para impulsar la economía productiva como motor de "ocupación y bienestar social". "La Barcelona que queremos ha de recuperar la confianza en el sector público y en especial con nuestro ayuntamiento", ha reclamado Gabriel Jené, presidente de Barcelona Oberta.

El Summit de este año ha aprovechado la proximidad de las elecciones para que todos los líderes de los grupos municipales de la oposición se mojasen. Y por una vez (solo faltaba la CUP) todos se han mostrado partidarios de que Barcelona mejore su proyección, mime más la actividad económica y recupere la "ambición". Por contra, Ada Colau, que ha llegado a la clausura del congreso, no ha respondido a las críticas ni demandas, pero ha reiterado algunas cifras positivas del sector, defendiendo las iniciativas municipales para ordenar el turismo.

Y es que turismo y comercio han ido de la mano en las intervenciones de distintos operadores en mesa de debate. Marian Muro (directora del Grup Julià y exdirectora de Turismo de Catalunya) ha sido la más contundente al reclamar un pacto de ciudad y turismo, exigir un observatorio del comercio que aporte datos reales y fiables del sector y enfatizar que "prohibir no es gobernar". Fermín Villar (Amics de la Rambla) ha insistido en las graves consecuencias de la tolerancia con el top manta; Pau Guardans (presidente de Barcelona Global) ha explicado que la sociedad civil debe abordar los retos que no asume el gobierno municipal; y Eduard Torres, del Gremi d'Hotels, ha pedido flexibilidad a todas las partes para poder avanzar conjuntamente, entre otras aportaciones. 

Los puntos críticos

La venta ambulante, los conflictos de las terrazas, la caída del turismo de calidad, la seguridad y la devaluación de la marca e imagen de Barcelona, según los ponentes, se han convertido en temas clave del mandato que finaliza y contra los que los sectores económicos exigen respuestas. Piden que no se les vea como el enemigo por su actividad empresarial -muchas veces pequeña o familiar-, sino como la solución. Discursos que el concejal de Turismo, Agustí Colom, ha replicado defendiendo sus políticas y asegurando que la luchan contra los pisos turísticos ilegales se ha convertido en ejemplo internacional del que otros aprenden.

En el manifiesto, Jené ha incidido también en que Barcelona sea un mejor lugar para vivir, para invertir y "desarrollar talento"; en potenciar un "turismo de calidad y respetuoso que impulse la oferta cultura y gastronómica"; que la cultura sea el elemento vertebrador y que se trabaje en "cooperación empresarial" en estrategia, promoción, digitalización del sector, mejor gestión de la Navidad, implantación de las zonas comerciales BID, formación y ordenación del sector.  

Complicidades con los grupos de la oposición

Aprovechando la presencia de una primera fila con los líderes de la oposición municipal, a todos se les concedieron dos minutos para pronunciarse sobre la gestión del comercio. La prueba fue la antesala de un posible encuentro en los próximos meses con todos los alcaldables para que detallen sus inteciones. De momento, Alberto Fernández Díaz (PP) arremetió contra la impunidad del top manta y pidió mano dura contra la delincuencia, además de prometer más colaboración con el sector privado. Jaume Collboni (PSC) quiere devolver la confianza perdida en las instituciones y "pensar en grande" y acabar con "la Barcelona del no". Incluso ERC, en boca de Trini Capdevila, reclamó eventos de verano e invierno que atraigan viajeros de calidad, empezando por un espectáculo de encendido de luces navideñas al estilo de otras grandes urbes. Para Ciutadans, dijo Carina Mejías, se trata de romper barreras metropolitanas y dar más voz al sector. Y Xavier Trias (grupo Demòcrata) defendió un liderazgo sin autoritarismo ni recelos con el consistorio. 

Temas: Comercio