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MOVILIDAD ELÉCTRICA

Colau se propone autorizar 2.150 bicis y motos compartidas más en Barcelona

El Ayuntamiento empieza a tramitar la tasa de 71,51 euros por vehículo y anuncia un decreto con condiciones para alcanzar los 6.000 vehículos de alquiler

En los puntos donde el 'bicisharing' ya llena los aparcamientos para bicicletas se habilitarán estacionamientos exclusivos para vehículos particulares de vecinos

Ernest Alós

Vehículo de motosharing en Barcelona.

Vehículo de motosharing en Barcelona. / RICARD CUGAT

La comisión de Economía del Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado la tramitación de la primera de las medidas que regularán un sector en expansión en la ciudad, los servicios privados de alquiler de motos y bicicletas compartidas. El proyecto de ordenanzas fiscales del 2019, que hoy aún no ha conseguido el apoyo necesario en comisión aunque no debe ser aprobado definitivamente hasta enero, incluye una tasa de 71,51 euros por vehículo y año que deberán pagar compañías como eCooltra, Yugo, Scoot o Donkey Republic. Pero, además, la teniente de alcalde Janet Sanz ha avanzado también los criterios del decreto, que también debería ser aprobado en enero, para favorecer la expansión de un sistema de movilidad eléctrica sostenible pero al que se deben poner también límites: el Ayuntamiento fijará un máximo de 6.000 vehículos de 'sharing' en la ciudad, y las empresas, además de pagar una tasa, deberán cumplir varias condiciones para "minimizar los impactos negativos" derivados de la ocupación del espacio público y el eventual incivismo de sus usuarios.

Según Sanz, este tipo de servicios, que en la actualidad prestan en Barcelona cuatro empresas de motos y dos de bicicletas, debe ser promovido, aunque sea "de forma controlada", ya que resta desplazamientos en vehículos privados contaminantes en favor de las bicicletas mecánicas o las bicicletas y motos eléctricas e "incorpora una manera diferente de tener vehículo, más vinculada al uso que a su propiedad". En la comisión de esta tarde han comprometido su voto a favor Barcelona en Comú, Esquerra, el PSC y el concejal no adscrito Juanjo Puigcorbé. 

Al menos seis empresas compitiendo

La propuesta de decreto municipal de 'carsharing' y 'motosharing', que se aprobaría cuando también lo sean las ordenanzas pero aún debe acabar de ser negociado con los grupos municipales y el sector, prevé que las compañías compitan (por la vía de subasta o sorteo, para garantizar la libre competencia, y con un mínimo de tres empresas autorizadas para cada uno de los modos) por un número fijo de licencias. En la actualidad están activas en la ciudad 1.500 bicicletas de 'sharing' y 2.325 motos. El estudio municipal sobre la ocupación actual del espacio público considera que este es capaz de absorber sin problemas un 70% más de bicicletas compartidas (elevando el número máximo a 2.500) y un 47% más de motos (fijando un parque de casi 3.500).

El Ayuntamiento, pues, considera que la presencia de estos modos de movilidad no presenta aún síntomas de saturación como sucede en ciudades como Amsterdam (o, en dimensiones monumentales, en muchas ciudades chinas). Lo que no impide que además de esos límites razonables se planteen otras condiciones para evitar los problemas que han experimentado estos países y, incipientemente, ya Barcelona: que las bicicletas estén preparadas para ser atadas correctamente a las 'u' de aparcamiento para bicicletas y que todos los vehículos cuenten con geolocalizador y licencia para poder sancionar los infractores que abandonan las bicicletas en medio de la vía pública o las aparcan en lugares prohibidos como farolas y papeleras.

Aparcamientos para bicicletas particulares en zonas saturadas

La tarifa serviría también de medida disuasoria para las empresas cuya estrategia es inundar la ciudad de bicicletas (descuidando después su mantenimiento). Además de otra cuestión de principio: "Quien hace negocio con el uso del espacio público de la ciudad, también debe contribuir", recuerda la teniente de alcaldía.

Pese a que haya margen de crecimiento, en zonas turísticas o céntricas sí se está produciendo ya en Barcelona un fenómeno de ocupación de las plazas de aparcamiento por las empresas de 'sharing'. Por ese motivo, la propuesta de decreto incluye también el establecimiento de puntos de aparcamiento reservado para las bicicletas particulares de los vecinos en estas áreas.

El decreto en preparación no incluye el 'carsharing'. Según la concejal de Movilidad, Mercedes Vidal, este sistema requeriría de una regulación aparte, ya que su uso incluye los aparcamientos privados, y no solo estacionamiento en la vía pública como el 'motosharing' y el 'bicisharing'. Tampoco se contempla el alquiler de patinetes eléctricos compartidos, vetadas en la actual regulación municipal de estos vehículos.