Ir a contenido

SALUD CIUDADANA

La contaminación del aire causó 354 muertes en Barcelona durante el 2017

El 98% de los barceloneses está expuesto a niveles de partículas PM10 superiores a lo recomendado por la OMS

El informe 'La salut a Barcelona 2017' refleja que crece la esperanza de vida: 81,2 años para ellos y 86,9 para ellas

Beatriz Pérez

Vista de Barcelona un día del 2017 con episodio de contaminación.

Vista de Barcelona un día del 2017 con episodio de contaminación. / JULIO CARBÓ

Un total de 354 personas fallecieron el año pasado en Barcelona por causas relacionadas con un exceso de partículas contaminantes PM2,5 (las procedentes de los vehículos diésel en la ciudad). Es decir, por mala calidad del aire. Según el informe 'La salut a Barcelona 2017', presentado este martes por la Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB), entre el 2010 y el 2017 hubo una media de 424 muertes anuales por exceso de partículas. Estas cifras referentes a la mortalidad por causas atmosféricas son nuevas y se pueden conocer gracias al nuevo Sistema de Vigilància de l'Impacte sobre la Salut de la Contaminació de l'aire a Barcelona (Viscab), impulsado por la ASPB y pionero en España.

Como ha recordado la gerente de la ASPB, Carme Borrell, el 70% de la población de Barcelona está potencialmente expuesta a niveles superiores a los que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras que el 98% está potencialmente expuesta a concentraciones por encima del nivel de referencia establecido por la OMS en partículas PM10 (las procedentes del polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento o polen).

De hecho, en el 2017 Barcelona continuó superando los niveles de referencia de la OMS para los contaminantes dióxido de nitrógeno (NO2), material particulado (PM10 y PM2,5), benceno, ozono y benzopireno. Con respecto a los niveles establecidos por la normativa de la Unión Europea (UE), se superan los límites fijados para el NO2, producto principalmente del tráfico de vehículos diésel.

La ASPB elabora anualmente y hace público, desde 1983, este informe sobre el estado de salud de la ciudadanía, que en esta última edición, presentada hoy, incorpora por primera vez indicativos de salud ambiental durante toda la última década.

Sube la esperanza de vida

Pese a todo, los resultados de este último informe municipal, son en general positivos y la teniente de alcalde de Drets Socials, Laia Ortiz, ha destacado que "la mejora de la salud es la expresión de la calidad de vida de la ciudadanía".

Según este documento, la esperanza de vida también ha aumentado y ha alcanzado máximos históricos. Así, los hombres barceloneses han alcanzado, por primera vez, una esperanza de vida de 81,2 años y las mujeres, de 86,9. Son cifras ligeramente superiores a las medias catalana y española. "La esperanza de vida es clave para entender la salud de la ciudadanía. Y estamos mejor que nunca", ha señalado Borrell.

Además, el documento también refleja que las desigualdades de salud entre los diferentes barrios de Barcelona, si bien siguen existiendo, han disminuido. De esta manera, la desigualdad entre la esperanza de vida de las zonas ricas y la de las zonas pobres ha bajado, pasando de los 4,3 años de diferencia que había entre el 2011 y el 2013 a los 2,4 años de diferencia que hubo entre el 2014 y el 2016. 

Para la comisionada de Salut i Diversitat Funcional, Gemma Tarafa, esta reducción de desigualdades y el hecho de que la mayoría de indicadores que mejoran "con más fuerza" en los barrios más pobres son la constatación de que las políticas que ha activado el gobierno municipal "tienen un impacto mayor sobre las poblaciones desfavorecidas", tal y como pretenden.

Ciutat Vella sigue siendo el distrito con una esperanza de vida más corta (78,1 años para ellos y 85,2 para ellas). Por su parte, Les Corts es el distrito con una esperanza mayor para los hombres (83 años) y Nou Barris, el distrito con una esperanza mayor para las mujeres (87,7 años). Las principales causas de mortalidad prematura (esto es, la que se produce antes de cumplir 70 años) continúan siendo el cáncer de pulmón en hombres y el cáncer de mama en mujeres. Pero, aun así, ambas enfermedades experimentan una tendencia a la baja. 

Bajan el sobrepeso y la obesidad

En cuanto al sobrepeso y la obesidad, que suelen afectar más a las clases humildes, el informe de la ASPB recoge una evolución favorable durante la última década. En el 2006, la obesidad y el exceso de peso eran problemas que afectaban 1,14 veces más a las clases sociales bajas que a las altas. Ahora les afecta 1,11 veces más. Además, entre las mujeres, este factor pasa de ser 1,80 veces más frecuente en el 2006 a ser 1,74 veces más frecuente en el 2016.

Otros factores que, según el ayuntamiento, reflejan una buena evolución de los indicadores de salud es el hecho de que, en 10 años, se haya reducido a la mitad la tasa de embarazos juveniles (también más frecuente en barrios de menor renta). De hecho, en mujeres jóvenes de 15 a 19 años hubo en el 2017 un total de 537 embarazos, la cifra más baja en la ciudad desde el 2003.

Aumentan las enfermedades transmisibles

Las enfermedades infecciosas siguen a la alza. En Barcelona se detectaron el año pasado 352 casos de infección por VIH frente a los 310 del 2016. La principal vía de transmisión sigue siendo la sexual. También se diagnosticaron 49 casos de sida, que fueron 35 en el 2016.

En relación a otras infecciones de transmisión sexual, aunque sigue el aumento, este se frenó considerablemente en el 2017 con respecto a años anteriores. Así, el crecimiento de la gonococia (que se caracteriza por la inflamación de las vías urinarias y los genitales y que se trata con antibióticos) fue del 30% frente al 149% experimentado en el 2016. En la sífilis hubo una subida del 10% frente al aumento del 88% que hubo en el 2016. En cuanto a la tuberculosis, que también es una enfermedad infecciosa, en el 2017 hubo 276 casos (una incidencia de 16,5 casos por 100.000 habitantes), muy por debajo de lo que ocurría en épocas pasadas.

Temas: Catalunya