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FIESTA DE LA ARQUITECTURA BARCELONESA

Open House Barcelona: Frodo visita Mordor

Tras la agria polémica de barrio que rodeó su construcción, vecinos de la Ribera descubren el Hotel Rec en el marco del festival arquitectónico barcelonés

Mauricio Bernal

Visitantes en el vestíbulo del Hotel Rec.

Visitantes en el vestíbulo del Hotel Rec. / ELISENDA PONS

Un vecino de la Ribera de visita por el Hotel Rec viene a ser como Frodo Bolsón haciendo turismo por Mordor, o como Luke Skywalker de paseo por la Estrella de la Muerte. Inaugurado a principios de año, el hotel de la calle del Rec Comtal forma parte de los edificios abiertos este fin de semana con ocasión del 48H Open House Barcelona, y entre los interesados ha habido vecinos del barrio que han hecho el recorrido por el edificio con curiosidad, del mismo modo que si el gobierno de Mordor decretara un día de puertas abiertas y el pequeño Frodo se acercara a ver cómo es el reino del mal en un día normal. Pocos hoteles de Barcelona han sido combatidos por su vecindario como el Rec, y el hecho de que cualquiera pueda entrar este fin de semana crea de tanto en tanto la paradoja de que alguien recorra con placer estético el lugar mientras piensa que es la clase de cosas que acabarán por expulsarlo del barrio.

"Teníamos curiosidad por ver cómo había quedado el motivo de tanta discordia", decían unos vecinos

"Teníamos curiosidad por ver cómo había quedado el motivo de tanta discordia", explicaban Ángels y Manel, vecinos de la cercana Sant Pere més Baix. Como el resto, visitaron el vestíbulo, dos habitaciones de la primera planta y la gran terraza de la planta superior, pensando por un lado que el edificio, como arquitectura, evidentemente no carece de interés, pero pensando a la vez –el péndulo va, el péndulo viene– en temas como gentrificación y presión turística. "Hace nueve años que vinimos a vivir aquí y cada día vemos cómo la especulación y la presión turística echan a cada vez más gente del barrio. Tenemos la impresión de que de aquí a poco nos harán fotos por la calle en plan: ‘¡Mira, dos locales!’" Otro vecino decía que estaba "muy a favor de la moratoria de licencias a los hoteles", y que aprovechaba la jornada "para ver qué": "Me interesa la arquitectura. Quiero ver cómo aprovecharon el espacio, que era muy reducido. Y en la web dice que es una propuesta muy respetuosa con el entorno. Vamos a ver".

"Escandaloso, vergonzoso"

En realidad, la situación Frodo / Mordor tuvo su momento álgido el viernes, cuando el hotel organizó por su cuenta una jornada de puertas abiertas dirigida exclusivamente a los vecinos -los que visitan el edificio este fin de semana son los que no pudieron asistir. "Muchos entraban con la carita triste y salían con la carita contenta", explicaba el gerente del Rec, Víctor Sánchez, reivindicando, llano, el poder de la hostelería moderna para operar metamorfosis mentales. Para probarlo -ese poder- acaso tendrían que elevar la apuesta e invitar a hacer el recorrido a personas como Maria Mas, de la Plataforma Aturem l’Hotel al Rec Comtal, que se presentó el viernes en el lugar no para conocer el sitio -le importa poco que el diseño de los cojines sea obra de una artista- sino para protestar. "No tengo ninguna curiosidad por entrar. Es más, me parece escandaloso, vergonzoso. Este barrio se está convirtiendo en un show. La lucha fue larga y dura y no conseguimos nada. Hasta el fiscal vio irregularidades, y aun así archivó el caso". Con ella, medio centenar de personas se manifestaron a las puertas de su Mordor particular.

El hotel hizo por su cuenta una jornada de puertas abiertas para los vecinos el viernes

Se podría pensar que la polémica no hace gracia en los despachos del Open House, pero no es el caso: está en el centro de las razones por las que el Rec fue escogido para esta edición. "Fue elegido por su arquitectura y su posición en el barrio –decía Miquel Zuzama, coordinador de zona y responsable de Accesibilidad del festival–, pero también por la polémica vecinal. La polémica existe y forma parte del discurso del edificio, y el Open House es una manera de mostrar la otra cara del hotel y reconciliarlo con el barrio". Reconciliación que, de momento, parece una quimera. Mas dice que la plataforma prepara un recurso contra el hotel "por las afectaciones que han tenido los vecinos", que, dice, no son pocas. El Rec fue planeado, construido y puesto en marcha rodeado de conflicto, y no ha pasado tanto tiempo como para que caiga el olvido. En otro sitio acaso la gente diría simplemente que es un bonito lugar.

Visitantes en el techo del Arc de Triomf. / JORDI COTRINA

En el techo del arco

Si uno de los hitos del recorrido por el hotel es la última planta no es solo por su coquetería arquitectónica, sino por las vistas. Aquí, la gente se hace fotos. Alguna de ellas será como un espejo, porque en alguna de ellas saldrá otra gente haciéndose fotos, y además en el mismo contexto -el Open House-, y en la misma situación de visita, y hasta en la misma situación elevada: la gente que en el mismo momento se solaza en la terraza del Arc de Triomf. Sí, tiene terraza, el Arc de Triomf, si es que se le puede decir así, y durante el Open House está abierta al público. Según los voluntarios son el principal reclamo del monumento, las fotos desde arriba, pero nadie se hurta de la explicación inicial, abajo, que escucha todo el mundo con interés antes de encarar la larga escalera que conduce al techo. Era sábado de lluvia en Barcelona y las fotos tenían toques de sombrilla y agua, que era justamente lo que se veía desde el Rec: una cortina húmeda y el inédito paisaje de un arco coronado por una columna de paraguas. 

Temas: Arquitectura