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FIESTAS DE LA MERCÈ

El circo 'vintage' del Rosselló

Autómatas, fakires y titiriteros copan la calle frente a la Antiga Fàbrica Estrella Damm

Los espectáculos forman parte del Festival Mercè Arts de Carrer (MAC)

Beatriz Pérez

La Carpa Deliris, de la compañía Ponten Pie.

La Carpa Deliris, de la compañía Ponten Pie. / ALBERT BERTRAN

"Ahora abriré las aguas, como hizo Moisés. Por favor, haced un pasillo aquí". 'El senyor de les baldufes', maestro en el arte de lanzar peonzas, pide al público que haga sitio. Se propone hacer rodar la que seguramente es la peonza más grande vista nunca: mide 70 centímetros de alto y pesa 40 kilos. La cuerda con la que la lanzará mide 10 metros. "Esperemos que no mate a ningún niño", comenta por lo bajo el artista. Y hace lo imposible: tira de la cuerda y la peonza da vueltas sobre sí misma.

El público aplaude a rabiar. De repente se oye '¡pum!' y sale confeti disparado de la peonza. Más aplausos. Los niños, emocionados, le piden fotos a 'El senyor de les baldufes' al acabar su espectáculo "único en el mundo", según rezan los carteles. La compañía chilena Penélope&Aquiles es la responsable de este este delirante número de circo y teatro. 

Un circo 'vintage' ha tomado este domingo y lunes, durante todo el día, la calle del Rosselló entre Cartagena y Dos de Maig, justo delante de la Antiga Fàbrica Estrella Damm. Los espectáculos que ahí tienen lugar se enmarcan dentro del Festival Mercè Arts de Carrer (MAC), que estos días de fiesta mayor llena las calles de Barcelona de artes escénicas. El circo 'vintage' de la Estrella Damm, dirigido a los más pequeños de la familia, no tiene desperdicio. Las carpas de colores, las barracas de otra época los asientos hechos de paja, la música y las vestimentas de los artistas crean una atmósfera de ilusionismo en la que todo parece ser posible.

Autómatas del siglo XIX

Uno de los espectáculos estrella de este circo es el 'Automatàrium', espectáculo a cargo de David Berga que simula a los autómatas del siglo XIX y principios del XX, aquellos que se activaban cuando se les introducía una moneda dentro. La diferencia es que los robots de este 'show' están muy vivos. Entre otras cosas porque son actores de verdad encerrados en estands de madera y acrílicos que simulan ser autómatas.

El espectáculo 'Automatàrium' de David Berga. / ALBERT BERTRAN

Otro espectáculo que no decepciona es 'Carpa deliris' (o, lo que es lo mismo, la carpa de los delirios), de la compañía catalana Ponten Pie. Está fundada por Sergi Ots, que comenzó su carrera con Comediantes y pasó por el Cirque du Soleil antes de montar Ponten Pie. En la calle del Rosselló la compañía ha montado una pequeña carpa que recuerda a las atracciones de feria de antes. El vidente Taurus, el Fakir Testa o el pintor Mai Rojas son los tres personajes que desfilan por ella.

Las familias se apresuran a coger un hueco se sombra cuando va a dar comienzo el espectáculo de Mai Rojas, quien sueña con crear un cuadro tan vivo y real, que comience a caminar solo. Este número de teatro y danza relata un viaje surrealista en el que tienen especial protagonismo los sueños, los recuerdos y la imaginación. Los niños miran boquiabiertos. "Hugo, no toques", le dice un padre a su pequeño que palpa la carpa. Aunque, sin duda, uno de los personajes que más se ganan el cariño del público es el Fakir Testa, con números que incluyen fuego, camas de clavos y tridentes. 

En la otra punta del circo la marioneta Clara sueña con patinar. La complicidad con su titiritero despierta las risas del público. Es la obra 'Simplemente Clara', que tiene lugar en la barraca del 'Teatro sobre ruedas', un escenario móvil que hoy y mañana paran en la calle del Rosselló.

Pero el calor del mediodía no da tregua. Muchos padres e hijos aprovechan para comer y beber algo en el interior de la Antiga Fàbrica Estrella Damm, plagada de 'food trucks'. También hay música: algunos bailan mientras otros descansan sentados a la sombra. Más tarde volverán a repetirse los espectáculos que acaban de ver. "Lo mejor de la Mercè es que todo esto, tan bien hecho, es gratis", comenta Joan, que ha venido con su hija Carla.

Temas: La Mercè Mercè