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PATRIMONIO CULTURAL

Barcelona recupera 12 obras más de la herencia de Muñoz Ramonet

La familia se niega a la entrega de otras seis por un error del secretario judicial

"Será difícil recuperar las restantes 370 piezas del legado", afirma el abogado de la Fundació

Imma Fernández

Algunas de las 12 piezas recuperadas del legado de Muñoz Ramonet

Algunas de las 12 piezas recuperadas del legado de Muñoz Ramonet / JOAN CORTADELLAS

El culebrón por el disputado legado del millonario industrial Julio Muñoz Ramonet (1912-1995) ha vivido este viernes un nuevo capítulo con la entrega a la ciudad, por orden judicial, de 12 pinturas localizadas en la finca de Sant Andreu de Llavaneres propiedad de las hijas del empresario textil, las hermanas Muñoz Vilallonga. Otras seis piezas, sobre las que también se había acordado su devolución, han quedado en la finca del Maresme tras un error del secretario judicial que no las incluyó en el listado para su recuperación.

La familia, en otra “estrategia de mala fe, desprecio y falta de colaboración”, en palabras del teniente de alcalde Cultura, Jaume Asens, se ha negado a entregar esas seis obras. “El lunes presentaremos un escrito en el juzgado para reclamarlas, establecer una fecha de entrega y pedir multas coercitivas a la familia por obstrucción a la justicia y desobediencia", explica Eudald Vendrell, abogado de la Fundació Julio Muñoz Ramonet.

Hay otras cuatro obras localizadas y reclamadas por el consistorio que permanecen en litigio al considerar los familiares que no figuran en el inventario de obras que una sentencia del Tribunal Supremo del 2012 falló que debían ser entregadas al Ayuntamiento de Barcelona.

Dos tablas y un óleo rajado

Entre las 12 piezas recuperadas, que tras su apertura y registro en la Fundació, serán trasladadas en el día de hoy al MNAC, destacan la tabla renacentista ‘Consagración de San Agustín’ y otra, ‘Virgen rezando', de la escuela valenciana, así como un retrato femenino de Antoni Caba, retratista barcelonés premodernista de trazo muy fino. Las tres piezas, junto con un paisaje flamenco de Ommeganck, un retrato de niño anónimo y un retrato de la marquesa de Múgica, de Winterhalter, pertenecen a la colección de Ròmul Bosch Catarineu que pasó a manos de Muñoz Ramonet en 1950.

También, entre otras, se ha recuperado una pintura que ilustra la boda de Muñoz, a cargo de Ernest Santasusagna, uno de los artistas favoritos del industrial. Hay asimismo un retrato atribuido a Reynolds y un óleo del barón Gérard con el retrato de una dama que se ha encontrado rajado.

Carrera de obstáculos

El industrial textil dictó un testamento en 1988 dejando su palacete de la calle Muntaner,282, con sus dos edificios, así como su extraordinario contenido –entre otras piezas, pinturas de renombrados artistas-  al Ayuntamiento. Pero las cuatro hijas del magnate litigaron, oponiéndose a la donación, en una batalla judicial que duró casi dos décadas, hasta que el Tribunal Supremo falló, en el 2012, a favor del consistorio, que en 1995 constituyó la fundación con el nombre del industrial.

El 23 de julio del 2013 se recuperó la finca formada por el jardín, los dos edificios y su contenido. Se localizaron un total de 1.364 elementos inmuebles. Entre ellos, 65 pinturas y esculturas, siete tapices y dos objetos de arte decorativo que se trasladaron a las reservas del MNAC, del Museu Textil de Terrassa y del Museu del Disseny para su custodia.

En marzo del 2014 la Fundació interpuso una querella criminal a los herederos y empresas en torno al patrimonio familiar por apropiación indebida y falsedad documental.

Greco y Goya

El 29 de junio del 2017 se entregaron en depósito judicial al MNAC dos piezas muy importantes,  ‘La anunciación’ del Greco, y ‘La virgen del Pilar’, de Goya, actualmente expuestas en el museo. Pero aún restan por recuperar unas 370 piezas del legado, entre ellas un importante conjunto de retablos góticos y pinturas de Marià Fortuny y Anglada Camarasa, entre otros.

El abogado de la Fundació es pesimista de cara a su recuperación -"será difícil"- y recuerda que tienen en su poder grabaciones de conversaciones entre el nieto del industrial Manuel Castelo y su abogado en el que hablan de "maniobras para hacer desaparecer los cuadros". En caso de que no se recuperen los herederos deberán pagar su valor.

No solo se han esfumado obras, apunta Vendrell. "Muñoz tenía unos armarios como los de Imelda Marcos, llenos de zapatos y esmóquines, de los que ya no hay rastro". El culebrón continuará. 

Temas: Patrimonio

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