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Una atención deficitaria

Barcelona reclama a la Generalitat 2.780 plazas de residencia para mayores

Laia Ortiz cifra en 18 millones la aportación municipal para cubrir el vacío del Govern

Toni Sust

Un grupo de ancianos descansan en un banco en un parque de Barcelona.

Un grupo de ancianos descansan en un banco en un parque de Barcelona. / JULIO CARBÓ

La teniente de alcalde de Derechos Sociales, Laia Ortiz, ha comparecido este viernes para presentar un informe sobre plazas públicas de residencia para personas mayores en Barcelona que indica que la oferta debe aumentar, en un contexto de progresivo envejecimiento de la población.

El informe resume lo que el ayuntamiento considera que la Generalitat tendría que haber hecho en este campo en los últimos años y no ha hecho, así como la aportación económica municipal para cubrir ese vacío. En síntesis, Ortiz ha precisado que en la capital catalana faltan 2.780 plazas públicas de residencia para personas mayores para cubrir la demanda actual y ha cifrado en 18 millones de euros los recursos que la ciudad ha puesto para compensar la falta de inversión autonómica: 11 millones de euros en presupuesto del Servicio de Ayuda al Domicilio (SAD) y siete millones en el Servicio de Atención de Urgencias a la Vejez (SAUV). Según el texto, la Generalitat ahorró más de 28 millones al no crear las plazas.

El mapa competencial señala que es la Generalitat es quien debe construir, gestionar y financiar las plazas, en tanto que el ayuntamiento debe aportar el suelo necesario. Según Ortiz, la Generalitat no materializó esas 2.780 plazas pese a que estaban previstas en su programación para el periodo 2008-2012 y dejó de hacer seis de 10 residencias previstas en el 2005.

El contexto

“Vemos un gran déficit de cobertura”, ha afirmado Ortiz. En Barcelona, según datos de enero, viven 349.433 personas de 65 años o más, que suponen un 21,5% del total. Las proyecciones indican que este porcentaje se incrementará en el futuro a una décima por año, y que en el 2030 un 8,3% de los barceloneses tendrán 80 años o más.

En la ciudad hay actualmente 13.051 plazas de residencia para personas mayores. Un 42%, 5.507 plazas, son públicas, incluidas las que son concertadas o colaboradoras. Un 46%, 5.982 plazas, están en centros privados pero están asociadas a una prestación económica vinculada (PEV), pública. El 12%, 1.562 plazas, son privadas. De las 5.507 plazas de la red pública, sólo un 30% son gestionadas de forma directa y el resto están en manos de proveedores privados.

Solicitudes

En abril pasado, ha relatado Ortiz, había en Barcelona 11.273 solicitudes para entrar en una residencia, 8.063 en lista de espera, si bien una persona puede presentar hasta tres solicitudes en centros distintos mientras espera. La teniente de alcalde ha afirmado que 3.942 barceloneses están en lista de espera para ingresar en un centro mientras esperan en un domicilio particular, por lo que están en situación de recibir la asistencia del SAD y el SAUV. Solo para atender a este grupo habría que incrementar las plazas públicas en un 72%.

Hay que tener en cuenta a otro colectivo: el de las 24.114 personas con grado de dependencia II o III reconocido, de las cuales solo un 10% recibe una prestación y que aunque no estén en lista de espera ni hayan presentado una solicitud podrían tener también derecho a una plaza pública de residencia.

Ortiz ha denunciado que en el 2015 la Generalitat dejó de incluir a Barcelona en relación con la situación de las plazas de residencia y empezó a abordar la situación comarcalmente, es decir, respecto del Barcelonès. La previsión de la Generalitat en el periodo 2008-2012 era que en Catalunya se llegara a 2,37 plazas de residencia por cada 100 personas mayores de 65 años y  en Barcelona, a 1,75 plazas. Según Ortiz, con datos del 2016, la ratio actual es de 1,57 en la capital catalana y de 2,5 en Catalunya. “Es un tema que ha salido de las prioridades políticas de la Generalitat y del Estado”, ha lamentado la teniente de alcalde.

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