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La AMB endurece el control a Uber y Cabify

Una nueva normativa establece que el número de licencias vigentes no puede superar el ratio de una licencia VTC por cada 30 taxis

Anna Rocasalva

Concentración de taxistas frente la sede de AMB en la Zona Franca en apoyo a la regulación sobre los VTC.

Concentración de taxistas frente la sede de AMB en la Zona Franca en apoyo a la regulación sobre los VTC. / DANNY CAMINAL

El Consejo Metropolitano del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha dado luz verde este martes a la normativa que fija un tope de licencias de vehículos de alquiler con conductor (VTC) que pueden operar dentro de su territorio. La nueva regulación establece que el número de autorizaciones vigentes no puede superar el ratio de una licencia VTC por cada 30 taxis y obliga a los vehículos de alquiler con conductor a tener, además, una segunda autorización del Instituto Metropolitano del Taxi (IMET) para poder realizar servicios que tengan como origen y destino el área metropolitana.

“Lo que se ha logrado hoy es que se cumpla con el equilibrio que manda la ley”, explica el portavoz de la Asociación Profesional Élite Taxi, Alberto Álvarez. “Porque, con la entrada de más 600 'ubers' y 'cabifys' en los últimos años, tenemos una decena de VTC por cada 30 taxis”, lamenta.

Autorizaciones limitadas

Con la nueva normativa, que entrará en vigor a principios de julio, la AMB tendrá vigentes 399 autorizaciones para vehículos de alquiler con conductor. Esta cifra contempla las licencias de la antigua Corporación Metropolitana de Barcelona y las otorgadas por la Generalitat de Catalunya, de acuerdo con la orden ministerial que establecía la limitación de una licencia VTC por cada 30 taxis, “una limitación que en los últimos años se había dejado de cumplir con la irrupción de nuevas plataformas como Uber o Cabify”, comenta Álvarez.

A partir de julio, las autorizaciones irán identificadas con un adhesivo situado en el ángulo superior derecho de la parte delantera del vehículo VTC, y podrán ser verificadas en tiempo real por el sistema de control de la Guardia Urbana y el servicio de inspección de la AMB. Asimismo, todos aquellos VTC que no tengan autorización no podrán ejercer viajes interurbanos dentro del territorio metropolitano si no quieren exponerse a multas de hasta 4.000 euros.

El sector del taxi ha celebrado la aprobación de la normativa ya que para ellos significa “una medida histórica que deja fuera de la ecuación a Uber y Cabify”. El sector entiende, así, que las 399 autorizaciones del AMB corresponden a las licencias VTC más antiguas – las de la Corporación y la Generalitat –, “que ya respetaban el porcentaje 1/30, antes de la llegada de las nuevas plataformas”, explica. “Son esos vehículos de lujo con un servicio destinado a clientes de alto poder adquisitivo – aclara Álvarez – que no son nuestra competencia directa”.

Espaldarazo a Colau

La aprobación definitiva ha contado con el apoyo del grupo metropolitano Entesa, encabezado por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, así como los otros dos grupos del gobierno metropolitano, PSC y ERC. También ha contado con el apoyo del PDeCat y la CUP. Ciutadans y el PP se han abstenido.

Colau ha enfatizado que el AMB está en el ejercicio pleno de sus competencias en materia de movilidad, de regulación del tráfico y de defensa del sector del taxi, “un sector público esencial del territorio metropolitano en la lucha contra la contaminación”. "No podemos permitir -ha puntualizado- que por un resquicio legal aprovechen plataformas digitales y pretendan invadir con miles de vehículos, nuestras ciudades metropolitanas". "Estamos aquí para ejercer nuestras competencias, para defender el sector del taxi, pero para defender mucho más ampliamente el derecho a la movilidad, a tener un aire limpio, y a que podamos respirar", ha remarcado.

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