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Vídeo | Así es la nueva zona de control de pasaportes del la T-1 para evitar colas

Aena amplía en dos las cabinas y planea instalar quioscos automáticos

Óscar Hernández

Acceso fluido a las cabinas de pasaportes de la T-1 del aeropuerto del Prat de Llobregat, esta mañana. / EL PERIÓDICO

El control de pasaportes de salidas de la terminal 1 del aeropuerto de Barcelona ha funcionado hoy con normalidad, es decir sin las retenciones que se habían producido el lunes y el martes, según fuentes de Aena. Los trabajos previos a la nueva configuración de esta zona, que gestiona el Cuerpo Nacional de Policía, provocaron colas que, en todo caso, según el aeropuerto, no superaban la media hora, aunque una pasajera afirmó que el lunes estuvo retenida en este punto 45 minutos. La nueva zona de pasaportes dispone desde hoy de dos cabinas más que antes.

Precisamente ayer fue el primer día en el que este filtro de control de pasaportes, ubicado después del control de principal de seguridad de los pasajeros y que solo afecta a los viajeros que van a países a los que no se puede viajar solo con el DNI, funcionaba totalmente con su nueva configuración. Ahora dispone de una zona común de espera con cintas que divide a los pasajeros hacia dos áreas de cabinas, cada una de la cuales dispone de cinco puestos (uno más que hasta ahora) para aumentar la fluidez. En total son diez puntos de control de pasaporte, cinco en cada lado.

Máquinas automáticas de control

Según pudo saber este diario, la nueva organización busca evitar las colas en este punto y es la primera de las medidas de cara a la mayor afluencia de viajeros en verano. En breve se espera que se coloquen terminales automáticos para el control de los pasaportes, una especie de cajeros autoservicio o quioscos donde el pasajero podrá mostrar el pasaporte y pasar con más rapidez.

 Los nuevos terminales, denominados ABC (Automatic Border Control), ya existen en la zona de llegadas de vuelos internacionales de la terminal 1 de El Prat y para utilizarlos se necesita que los pasaportes sean electrónicos, es decir los nuevos. El terminal no solo comprueba la validez del documento y si el viajero puede viajar, sino que también chequea su huella digital y su fotografía de forma automática e instantánea.

Hasta ahora este proceso lo realizaban exclusivamente funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía en cabinas y de forma presencial. Es este agente el que comprueba que el pasajero sea el mismo que el que aparece en la fotografía y escanea el documento en una máquina para comprobar su autenticidad.

No perder el tiempo

Pese a estas medidas, hay que acudir con tiempo suficiente al aeropuerto (mínimo dos horas antes de la salida del vuelo) y no perder el tiempo en la zona comercial común de la instalación si se tiene que pasar el control de pasaportes porque se va a un pais de fuera de la zona europea Schengen. El aeropuerto de El Prat registra unos mil vuelos al día entre despegues y aterrizajes.

Aena aumenta un 50% el presupuesto en seguridad tras el caos del año pasado

Aeropuertos Nacionales (Aena) ha aumentado un 50% el presupuesto en seguridad para el aeropuerto de Barcelona después de que el año pasado las colas provocadas en los controles de entrada a la zona de embarque provocaran el caos y esperas de hasta varias horas.

Los contratos a las empresas de seguridad, que han comenzado a funcionar este mes de junio, cuestan 66 millones de euros en dos años (33 millones al año), mientras que el anterior contrato era de 21 millones por un año. Estos contratos se dividen el la inspeccion de pasajeros, la de equipajes y rondas de vigilancia y el denominado Centro de Gestión Aeroportuaria, según una nota de Aena.

Precisamente, el pasado 1 de junio empezó a operar en la inspeccion de pasajeros la empresa mallorquina Trablisa, que cobra el doble de lo que percibió el año pasado Eulen, cuyos empleados hicieron una huelga de celo que colapsó el embarque de pasajeros. Este verano no se han registrado problemas de retención en este punto.

Este primer filtro de seguridad, el más importante, es por el que tienen que pasar todos los pasajeros antes de tomar un avión y no tiene nada que ver con un segundo filtro de control de pasaportes. En el primero, el más visible, se examinan los equipajes de mano y las pertenencias de cada viajero para que no accedan con artículos peligrosos al avión. 

Desde el 1 de junio hay un empleado más en cada línea de control, seis en lugar de cinco. Así, los empleados pueden vigilar bien la pantalla del escánaer (en el que se turnan cada 20 minutos o media hora) y el arco detector de metales, además de examinar minuciosamente los bultos de mano sospechosos o aquellos que un sistema aleatorio de control (random)  determina.

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