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ARTE SOCIAL EN LA RED

Las 'kellys' llevan su lucha contra la precariedad laboral a La Virreina

Una exposición virtual comisariada por el colectivo da voz a mujeres precarias de distintas generaciones y perfiles

Varios documentales muestran la dura realidad de "las mujeres que hacen que funcione todo el entramado turístico"

Helena López

Las Kellys, lluites de dones a la Barcelona precària. / ZML

Tres mujeres de manos curtidas y risa sincera y contagiosa, pese a la dureza de su relato, comparten un sofá forrado de tela de cuadrados en un pequeño salón en Blanca, un pueblito de Murcia. "¿No sabéis ese refrán que dice que el señor le dijo a los ricos, 'a los pobres os encomiendo', y ellos entendieron, 'a los pobres, íroslos comiendo'? ¡Pues eso es lo que están haciendo!", dice la sentada en un extremo, desencadenando las carcajadas en el resto.

Carcajadas cortadas por un "No, no son humanos". "No son humanos. Por lo que hacen con nosotras no pueden ser humanos. Por eso yo les digo a mis hijas que se coman los libros, que cuando se los hayan comido, les compro más, aunque tenga que pagarlos a plazos. Que aprendan y que se coman el mundo", dice la mujer del centro, quien momentos antes ha detallado la dureza -"yo no sé cómo aún tenemos forma de personas"- del trabajo en las fábricas de alfombras de esta a primera vista idílica localidad de la Vega Alta del Segura.

La escena forma parte del documental 'Blanca sobre negra', dirigido y producido por Pedro Ortuño en el 2004, una de las piezas de la exposición en línea 'Las Kellys, lluites de dones a la Barcelona precària', comisariada por Las Kellys Barcelona y Pan y Rosas a partir del archivo de HAMACA, en la web de La Virreina hasta el 7 de octubre. "Una selección de algunas obras que invitan a comprender la relación entre el incremento de la feminización del trabajo y la precariedad laboral, que tienen su origen en el modelo laboral del capitalismo español configurado en las décadas de los ochenta y los noventa", señalan Las Kellys Barcelona y Cynthia Lub, de Pan y Rosas, en el díptico de la muestra (sí, la exposición es virtual, pero tiene también su díptico).

La muestra recoge también otra obra de Ortuño sobre el mismo pueblo titulada 'Necesidad', en la que se relata desde sus entrañas el trabajo en las fábricas de alfombras del que hablan las tres mujeres que protagonizan ‘Blanca sobre negra’, junto a documentales de María Ruido, Precarias a la Deriva y Estíbaliz Sádaba. Todos los trabajos, cada uno a su manera, y bajo la perspectiva de sus protagonistas, relatan las tan precarias como poliédricas realidades de mujeres muy distintas. Algunas, las más jóvenes, bien podrían ser las hijas de las valientes de Blanca. Jóvenes sobradamente preparadas tras haberse "comido" los libros recetados -y comprados con mayúsculo esfuerzo por sus madres- y extremamente precarias de una generación "a la que le han vendido lo que no es".

La cara B del turismo

Aunque a primera vista pueda parecer lo contrario, hay mucho en común entre las mujeres de Blanca y las Kellys de Barcelona (y del mundo). Distintos rostros de una misma realidad. La cara B de localidades en las que conviven dos realidades completamente distintas. De la calma bucólica de las calles de Blanca al infierno en sus talleres. En el caso de Barcelona, "la cara cosmopolita y resplandeciente que ofrecen museos, teatros y restaurantes, y la de las mujeres de clase trabajadora que hacen que funcione todo ese entramado turístico", prosiguen las comisarias. Mujeres, relatan, que, pese a que no las enfoquen las cámaras, no son invisibles. Pueden verse perfectamente en los hoteles de Barcelona, limpiando, cocinando, atendiendo; o en los parques cuidando niños y paseando a mayores, o, sobre todo en los últimos tiempos, también en casi todas las luchas, desde que decidieron alzar la voz y organizarse en Las Kellys, una asociación a nivel español de camareras de piso, cuyo nombre proviene del supuestamente gracioso juego de palabras "la kelly, la que limpia", del que ellas se han apropiado para darle la vuelta y convertirlo en orgulloso nombre de guerra.

En su caso, limpian hoteles. Hicieron su puesta de largo en octubre del 2016 en Barcelona y este abril llevaron sus reivindicaciones hasta la Moncloa, donde le expusieron a Rajoy sus reclamaciones: acabar con las externalizaciones que las condenas a condiciones laborales de semiesclavitud. Tras dos horas de reunión, como resumen Rajoy colgó un tuit en el que se comprometía a "seguir avanzando en la mejora" de su situación laboral. El compromiso del presidente del Gobierno todavía no se ha traducido en ningún movimiento por parte de Fátima Báñez, la ministra de Empleo y Seguridad Social.

Memoria y presente

Pan y Rosas, cocomisarias de la muestra, son, cuentan, "trabajadoras, estudiantes, jóvenes, no tan jóvenes, mayores, amas de casa, profesoras, paradas, inmigrantes, homosexuales, heterosexuales, bisexuales, trans, madres, hijas, solteras, casadas, hermanas". "Nos manifestamos, luchamos en las calles, en las facultades, en las huelgas, hacemos cajas de resistencia. Hacemos pancartas y banderas. Debatimos y reflexionamos ideas, rompemos mitos, desmitificamos conceptos y prejuicios. Recuperamos la memoria de las luchadoras, rebeldes y revolucionarias del pasado. Pensamos cómo continuar en el presente", se definen.

'Las Kellys, lluites de dones a la Barcelona precària' es la segunda exposición en línea concebida específicamente para la web de La Virreina después de 'Mals Carrers', 'inaugurada' a finales del 2017. Pese a la frialdad de la red y la soledad de la pantalla, las exposiciones virtuales tienen también su punto. Las obras pueden mirarse y remirarse hasta entender el último matiz. En el caso de las historias de estas mujeres, resulta casi obligado.

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