11 jul 2020

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La voz de 10.000 jóvenes extutelados en Catalunya

Un grupo de chavales crea una asociación para denunciar la discriminación

Teresa Pérez / Barcelona

Giyaur Rahman, presidente de la asociación, este viernes en la presentación de la entidad.

Giyaur Rahman, presidente de la asociación, este viernes en la presentación de la entidad. / DANNY CAMINAL

Un grupo de jóvenes extutelados por la Generalitat ha creado una asociación para hacer oír su voz contra la discriminación que sufre el colectivo. La Unió de Joves Extutelats de Catalunya (UJEC), que se ha presentado este viernes en Barcelona, ha denunciado la falta de recursos y ha reclamado la igualdad de oportunidades con el resto de los jóvenes. La entidad estima que en Catalunya hay unos 10.000 jóvenes extutelados de 18 a 30 años y de diferentes nacionalidades, culturas y religiones.

El principal reto de este colectivo se produce al llegar a la mayoría de edad. Entonces, la Generalitat, tras haberlos tutelado siendo menores, los echa de los centros de protección al cumplir 18 años. La salida a la calle es tan complicada que algunos jóvenes entran en crisis. La directora de un centro de menores ha definido así ese difícil momento en la presentación de la UJEC: a unos les produce vértigo abandonar el centro y mucho miedo ante el nuevo desafío y otros salen desbocados. "Muchos acaban de nuevo en la calle", ha denunciado Lioner, un chaval extutelado. Por eso, ha alzado la voz para reclamar a la Administración que facilite una nave para recoger a estos chavales que no tienen dónde ir.

Miedo y más miedo

Josefina Sala, profesora del departamento de Pedagogía en la UAB, ha denunciado algunas experiencias en Estados Unidos y ha explicado cómo debido la demora en las ayudas económicas ha provocado que algunas jóvenes "recurran a la prostitución para sobrevivir".

El presidente de la organización Giyaur Rahman, de 22 años, y nacido en Bangladés ha reclamado que se alargue la estancia de los chicos en los centros. Este joven tras dejar su país con 12 años, tardó cuatro largos meses en llegar a Barcelona. Era el año 2009. Ha vivido y dormido en la calle y conoce las penalidades de la exclusión. Por ello además de tener deberes exige también unos derechos como vivienda, oportunidades laborales y acceder a la renta garantizada de ciudadanía y que no se les estigmatice en la escuela por el hecho de ser tutelados. 

Anovar Segten, el viernes. / DANNY CAMINAL

Solo los chavales que han vivido tres años en centros tienen derecho a una prestación de 663 euros mensuales, los que han estado menos tiempo como Anovar Segten, un joven marroquí de 25 años y también miembro de la asociación, ha cobrado 240 euros durante seis meses. Segten huyó de una situación familiar difícil. En 15 días hizo siete intentonas para cruzar la frontera y, finalmente, la atravesó oculto en un camión.

Desde entonces la sensación que más se ha repetido en la vida de Anovar ha sido la misma: "Miedo, miedo y más miedo". Y ahora, "el miedo a fracasar". Angelina S., nacida en Mataró hace 19 años, ingresó en una institución con 14 años. Ella es la única voz femenina de la asociación y niega que los problemas por ser mujer sean diferentes a los de los hombres extutelados. "Son los mismos", concluye.

Encuesta a menores extranjeros

La Conselleria d'Afers Socials ha realizado una encuesta a medio millar de menas (menores extranjeros no acompañados) para conocer las demandas y poder actuar en consecuencia. Hasta el 30 de abril han llegado a Catalunya un total de 1.711 jóvenes. Uno de los primeros datos ha permitido comprobar que los inmigrantes tienen estudios primarios y muchos estaban en Marruecos en un nivel superior. Los jóvenes huyen de su país por motivos económicos y llegan a Barcelona atraídos por la ciudad y con la voluntad de quedarse. Los resultados de la encuesta se presentarán el próximo mes.