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España no ha resuelto ninguna solicitud de nacionalidad en dos años

En el 2017 se presentaron 70.003 peticiones y están todas pendientes, igual que las 112.183 del 2016

Teresa Pérez

Encierro contra la ley de Extranjería en la antigua Escola Massana, este lunes. 

Encierro contra la ley de Extranjería en la antigua Escola Massana, este lunes.  / FERRAN NADEU

Los expedientes para conseguir la nacionalidad española hace dos años que están en punto muerto. Así lo constata el Centre d’Informació per a Treballadors Estrangers (CITE), entidad impulsada por Comisiones Obreras (CCOO). Los datos obtenidos ponen de manifiesto que durante el 2016 y el 2017, concretamente hasta el 30 de noviembre, no se ha resuelto ningún expediente de nacionalidad española por residencia. Las cifras se desprenden de una consulta realizada por el CITE al Portal de la Transparencia del Gobierno español.

En el 2016 se presentaron un total de 112.183 solicitudes y el año pasado 70.003. De todas estas demandas, ninguna ha recibido respuesta. Los trámites se endurecieron y enrevesaron a partir del 2015 hasta el punto de que en dos años, las peticiones se han reducido en cerca de 85.000 casos. La actual falta de respuesta contrasta con las emitidas en el 2010: en aquella fecha únicamente quedaron sin resolver el 1,36% de las peticiones. 

Tomadura de pelo  

María Elena Bedoya, abogada del CITE, denuncia que en ocasiones, tras dos años de espera, al afectado se le notifica que no le conceden la nacionalidad porque, aseguran, no demuestra "suficiente grado de integración en España". Y vuelta a empezar con el papeleo. Bedoya denuncia que el proceso para lograr la nacionalidad "es una tomadura de pelo" y cita un ejemplo que lo corrobora, el de un usuario que solicitó la nacionalidad en el 2012. "Estuvieron dos años para finalmente decirle que 'no' -relata la letrada-. En el 2015 decidió presentar un recurso contra la denegación y todavía no lo han resuelto". En total seis años y aún no ha conseguido su objetivo. Este diario ha contactado con la Delegación del Gobierno en Catalunya para contrastar la información, pero la respuesta se ha demorado.

Bedoya relata las barreras que se encuentran los solicitantes, especialmente los ciudadanos extranjeros no hispanohablantes, en todo el proceso de tramitación de la nacionalidad. Y cita como ejemplos: "Trato administrativo inadecuado y dilaciones indebidas, que resultan excesivas en el trámite". Todo ello provoca falta de incentivos a las personas extranjeras en su proceso de integración. También cuestiona la idoneidad de las preguntas de los exámenes. Explica que a la excónsul de un país sudamericano (cuyo nombre prefiere omitir) le preguntaron en la prueba qué cantante español interpretaba la canción 'Noelia'. 

Las cifras sobre tramitación de nacionalidad española por residencia son desoladoras desde el 2015, cuando ya quedaron pendientes de respuesta más del 93% de las solicitudes. Por el contrario, en el 2014, solo fueron el 10%. Del 2010 al 30 de noviembre del año pasado se solicitaron 1,1 millón de peticiones. De estas se han resuelto 746.600 (67,85%) y están pendientes de respuesta 353.740 (32,15%).

Cita previa con retraso

Olga Hernández de Paz, abogada de la Associació Catalana de Profesionals de l’Estrangeria (ACPE), atribuye la situación "a la falta de voluntad política" del Gobierno para resolver esta situación de bloqueo. Y añade que a este hecho se suma además la falta de personal para realizar la tramitación.  

Hernández de Paz vuelve a denunciar las trabas que existen en todo este proceso. Así, para empezar a tramitar la documentación hay que pedir una cita previa y esta se está concediendo con un retraso de cuatro meses en la Oficina de Extranjería de Barcelona. Ahora ya se están dando fechas para el próximo agosto. Las citas se requieren para todos los procesos iniciales (como tarjetas de residencia, arraigo...) y también para la renovación de documentos. "Esta demora retrasa todo el proceso para dejar de estar ilegalmente en España", reconoce la abogada de la ACPE. Además, el colapso ha potenciado la aparición de situaciones de picaresca, ya que en determinados casos algunos locales venden citas bajo mano por cantidades que pueden superar los 100 euros.