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A PARTIR DE DICIEMBRE

Barcelona vetará al 40% de las motos los días de contaminación extrema

El ayuntamiento no descarta excepciones para los modelos clásicos cuando la medida se permanente a partir del 2020

Los motoristas que se deshagan de su máquina tendrán tres años de transporte público gratis

Carlos Márquez Daniel

Motos en las aceras de Barcelona.

Motos en las aceras de Barcelona. / RICARD CUGAT

"Un paso más en la protección de la calidad del aire que se respira en el marco de la lucha contra la contaminación". Bajo esta premisa, el Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado este miércoles que las motos y los ciclomotores que no dispongan del distintivo ambiental no podrán entrar en la ciudad durante los episodios de polución por dióxido de nitrógeno (NO2). La medida, que ya se aplica en los automóviles, entrará en vigor el próximo mes de diciembre, y será permanente a partir del 2020. A día de hoy, cuatro de cada 10 motocicletas censadas en la capital catalana no pasan el corte.

El consistorio toma esta decisión después de que la Dirección General de Tráfico (DGT) haya hecho público también este miércoles la clasificación del parque de motocicletas y ciclomotores en función de su potencial contaminante. Los conductores de estos vehículos ya pueden recoger las pegatinas que acreditan su nivel de compromiso con el medio ambiente en las oficinas de Correos (previo pago de cinco euros). Pero solo deben desplazarse los que tengan derecho a ella, ya que, según datos de la DGT, al 40% no les corresponde pegatina alguna al ser demasiado contaminantes (según el consistorio, la mitad de este colectivo ya apenas circula). A otro 40% sí quedan dentro de la categoría C del distintivo ambiental (etiqueta verde) y otro 19% dispondrán del distintivo B. Tan solo el 1% recogerán el de cero emisiones. Para comprobar si se tiene o no derecho al distintivo, debe introducirse la matrícula del vehículo en la web de la DGT

La concejala de Movilidad del consistorio barcelonés, Mercedes Vidal, recuerda que en Barcelona se producen anualmente "entre cero y tres episodios de contaminación extrema. El año pasado, de hecho, no hubo que lamentar ninguno, aunque, señala la concejala, los "niveles de polución siguen estando muy por encima de lo deseado". El reto llegará en el 2020, cuando las restricciones no sean selectivas sino permanentes. "Todo está por definir", sostiene Vidal, preguntada por este diario sobre la foto final del veto del coches y motos en la Navidad del 2019. En principio, los coches y motos sin distintivo no podrán entrar en el perímetro que delimitan las rondas, pero no se descarta ser más estricto. "Todo irá en función de los niveles que tengamos en ese momento". 

¿Salvoconducto?

Está por ver también qué pasa con las motos clásicas. Barcelona está llena de motocicletas que ya pueden considerarse antiguas pero que siguen circulando a diario. Es una situación muy distinta a los coches, que se usan para bodas o para exhibiciones. Modelos como la Montesa Impala, la Scoopy 75 o las pesadas BMW de los años 60 y 70 siguen transitando las calles. Y no son una anécdota. Vidal no descarta que, llegado el momento, se las dote de un salvoconducto que, en ningún caso, se aplicaría en los días de contaminación extrema.

La responsable municipal de Movilidad recuerda que casi la mitad de los desplazamientos en vehículo privado dentro de Barcelona se realizan en moto. Si eso no fuera así, relata, "quizás no habría sido necesario incluirlas en las restricciones", pero la realidad es que las más de 280.000 motos censadas "obligan a tomar medidas". "Nos jugamos la salud de todos, y no debemos olvidar que cada año, más de 3.000 personas mueren en el área metropolitana por culpa de la contaminación". 

La colocación de la etiqueta es voluntaria, pero se recomienda llevarla a la vista para facilitar su identificación por parte de la Guardia Urbana, que es la encargada de que se cumplan las restricciones de tráfico (de lunes a viernes y de 7 a 20 horas) dentro de la zona de bajas emisiones, cuyos límites marcan las rondas de Dalt y Litoral. La multa por circular con una moto contaminante en los días en los que esté expresamente prohibido es de 100 euros. De momento, las únicas excepciones previstas en el caso de los automóviles son los vehículos para personas con movilidad reducida o las urgencias. 

Los motoristas también tendrán bus y metro gratis

A partir del 2020, las motos más contaminantes ya no podrán circular por las calles de Barcelona. Sí podrán hacerlo fuera del perímetro que marcan las rondas, pero la mayoría la usan exclusivamente dentro del núcleo urbano para desplazamientos internos. Todos los motoristas que decidan deshacerse de su motocicleta, según ha confirmado la concejala de Movilidad, Mercedes Vidal, podrán beneficiarse de la T-Verda, una tarjeta con la que podrán viajar gratis en transporte público durante tres años. Lo mismo sucederá con los automovilistas que también quiten el coche de sus vidas. La edila de Barcelona en Comú señala, además, que los motoristas tendrán una buena ocasión para "pasarse a la bicicleta eléctrica", con la que emplearán, más o menos, el mismo tiempo que empleaban para ir de un lugar a otro en moto. 

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