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TRANSPORTE PÚBLICO

Todos los trenes del metro de Barcelona tendrán cámaras de seguridad en tiempo real

TMB instalará videovigilancia en directo para mejorar la respuesta ante emergencias y delitos

Los sindicatos lamentan que no haya más personal para poder atender antes las urgencias en el suburbano

Carlos Márquez Daniel

Interior de un tren de la línea 1 de metro, en Barcelona. 

Interior de un tren de la línea 1 de metro, en Barcelona.  / JOAN PUIG

Controlar todo lo que sucede en el interior de los trenes, ya sea para mejorar la gestión del servicio, por una emergencia de un viajero o por seguridad, para detectar a los carteristas o ayudar a resolver agresiones o crímenes. Y hacerlo, ahí reside la novedad, en tiempo real. Con ese múltiple objetivo, Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) tiene previsto instalar nuevas cámaras en todos los vagones de todos los convoyes del subterráneo. El proyecto está en fase de pruebas y si todo va según lo previsto, según ha avanzado la cadena Ser, funcionarán a principios del 2021. 

La videovigilancia en el suburbano es intensa en los vestíbulos de las estaciones y en los andenes, con cerca de 4.500 cámaras, pero en los trenes solo hay 'ojos' en directo en las líneas 9, 10 y 11, las más nuevas y automáticas (sin conductor). Los convoyes del resto de la red disponen de un sistema de grabación rudimentario. Para poder acceder las imágenes, que además son de mala calidad, el metro tiene que terminar el servicio. Para que se entienda: como si una cámara de las de inmortalizar la comunión estuviera grabando y hubiera que ir en persona a recuperar la cinta. Condiciones no muy óptimas para que los Mossos puedan perseguir cualquier delito con el tren en marcha.

Pinchar la alerta

De esta manera, las salas de control y seguridad de TMB podrán revisar en tiempo real todos los rincones del metro que ahora se les escapan por culpa de este sistema de vigilancia en diferido. "Pero esto no significa que cada cámara vaya a tener dos ojos controlándola", apunta un portavoz de la empresa, que explica que se eligen las pantallas de manera aleatoria o en función de situaciones concretas, como un partido del Barça que impone una mayor atención sobre las líneas y las estaciones cercanas al Camp Nou. Mercedes Vidal, concejala de Movilidad y presidenta de TMB, defiende que con esta renovación el metro "será más seguro". Añade que no solo será útil para todo lo que suceda en el interior de los vagones, sino que también vendrá bien en investigaciones en las que el subterráneo esté implicado de alguna manera transversal, como cualquier sospechoso que recurra a este medio de transporte para escapar de la escena de un crimen. La edila de Barcelona en Comú aprovecha para recordar que la seguridad en el metro es competencia de los Mossos

En cuanto estén operativas, y una vez activada la alerta en un vagón -a través de los sistemas de comunicación con el maquinista y con la central-, TMB podrá 'pinchar' la cámara del tren afectado para conocer de primera mano cuál es la emergencia a tratar. Esto permitirá actuar con más celeridad, ya sea por una urgencia médica o por una agresión o robo. Es una buena noticia, sobre todo, en la batalla contra los carteristas que se ponen las botas bajo tierra, en especial durante las aglomeraciones que se forman en las horas punta dentro de los vagones. Para todo ello, para instalar toda la maquinaria, TMB dispone de cuatro millones de euros, que deberían ser suficientes para los 140 trenes que está previsto que puedan beneficiarse del plan. 

Más y mejor

En el metro de Barcelona hay un total de 7.000 cámaras de vigilancia. En el interior de los convoyes están instaladas unas 2.500 (un mínimo de dos por vagón). Las imágenes grabadas, tal y como dicta la ley de protección de datos, se borran cada 30 días. Con el nuevo sistema, al margen de que la grabación tendrá mejor calidad, se podrán detectar "más y mejor las incidencias". Según el portavoz de TMB, las más habituales son "las indisposiciones de viajeros y los hurtos". "Desde el punto de vista de la gestión, también irá muy bien para controlar la operatividad de la red, y desde el punto de vista de la seguridad, permitirá desplegar los servicios correspondientes [médicos o policiales] con mayor celeridad". 

Ahora está por ver si la cosa funciona. TMB ha preseleccionado una propuesta y la está probando en un laboratorio. "Se busca un sistema de transmisión asequible, eficaz y eficiente, basado en el 3G, pero hay que demostrar que funcione", sostiene el portavoz de la compañía. El proveedor debe demostrar ahora que es capaz de hacer llegar la imagen de manera continuada, sin los cortes que todos sufrimos en nuestros móviles en según qué túneles de la red de metro. Como referencia está la experiencia previa de la empresa Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC). Saben bien de qué va esto de la videovigilancia de trenes en tiempo real porque llevan haciéndolo desde el 2009, cuando la instalaron en 64 trenes. Hoy ya funciona en los 88 convoyes de la empresa y la experiencia ha sido "muy positiva", según relata una portavoz. En este caso, el sistema no funciona a través de la red telefónica, sino a través de wifi, lo que permite evitar cortes y garantizar una emisión nítida y sin cortes. 

Un trabajador del metro que había pasado por la comisión de seguridad y salud en el metro, explica que este nuevo sistema vendrá bien, básicamente, para las denuncias de delitos que se cometen en el interior de los trenes. "Porque las imágenes se podrán ver en directo cuando se active la alerta y porque serán mucho mejores que lo que llega ahora". 

Los vigilantes piden más personal

Los vigilantes privados del metro ven bien que se incremente la seguridad en el subterráneo. Se quejan, sin embargo, de que la "falta de personal hará imposible atender las emergencias con rapidez". "Si no se incrementa la plantilla, ¿va a salir una mano de la cámara para pegar al ladrón?". Los sindicatos admiten que la medida "será positiva" para la policía a la hora de perseguir los "temas más mediáticos". Pero recuerdan que son ellos los que deben lidiar con las situaciones complicadas, "como las peleas o los robos a jóvenes borrachos a primera hora de la mañana de los fines de semana. "Una cámara no te evita el delito, hace falta gente que sea capaz de reaccionar con rapidez, y hoy, aunque se ha incrementado algo la plantilla, eso no es posible".