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MEDIDA DE GOBIERNO

Barcelona renueva las áreas de juegos infantiles "con ojos de niño"

Colau prevé cerrar el mandato invirtiendo más de 20 millones en la creación y la renovación de más de 200 zonas lúdicas

El plan prevé también crear cinco nuevos espacios con grandes elementos singulares y que los propios niños participen en el diseño de sus espacios

Helena López

Barcelona renueva las áreas de juegos infantiles "con ojos de niño"

FERRAN NADEU

Ada Colau querría ser recordada como la alcaldesa que hizo de Barcelona una ciudad más amable con sus vecinos. Con todos sus vecinos. También con los niños, los grandes olvidados. Una ciudad en la que los carteles de prohibido jugar a la pelota, que aún dominan en muchas plazas de la ciudad, formen parte del pasado. Con ese objetivo ha presentado este lunes una medida de gobierno que parte de la necesidad de "repensar la ciudad con ojos de niño". El nuevo enfoque que pretenden que impregne todas las políticas urbanísticas -y no solo urbanísticas- implica "ampliar la mirada y no centrarse únicamente en las áreas de juego, sino abrirse también a los alrededores y los accesos a esas áreas designadas para el juego, concebidas como espacios lúdicos donde crear vida comunitaria, así como al entorno urbano del conjunto de la ciudad", ha señalado la alcaldesa.

La medida pretende, en palabras de la teniente de alcalde de Janet Sanz, "promover la libertad de jugar en la ciudad; que el juego impregne las calles". "Para ello trabajaremos en tres ámbitos: en las áreas de juego más clásicas, en los "espacios lúdicos multifuncionales y sus accesos" y en la ciudad jugable", ha resumido.

Una de las líneas estratégicas del plan ha sido la elaborado siete criterios preliminares a tener en cuenta en el diseño de las nuevas áreas de juego, fruto del trabajo transversal hecho con los distintos agentes, entre los que destacan los espacios de juego inclusivos "por edades, género, culturas y discapacidad", el contacto con la naturaleza, el verde y "la exploración con elementos naturales" y la necesidad de potenciar el juego compartido y colaborativo. "Es decir, en vez de colocar un tobogán al uso, colocar un tobogán grande, por el que puedan tirarse varios niños  a la vez", ha ejemplificado Colau. Para que los niños se aislen, ya tienen los móviles y las tablets. 

(Necesario) debate ciudadano

Ya a principios de mandato abrieron un debate ciudadano sobre los retos y las múltiples y evidentes mejoras necesarias en el espacio público para que Barcelona sea una ciudad más apropiada para crecer y vivir la infancia y la adolescencia. En este marco se organizó la jornada 'Los derechos de los niños a la ciudad. Mejoremos nuestro espacio público' y un diagnóstico preliminar de las áreas de juego que ha derivado en la elaboración de los criterios preliminares antes citados.

Cuando termine el mandato Barcelona prevé haber creado 69 áreas de juego nuevas. Las nuevas urbanizaciones de espacios públicos entre el 2015 y el 2017 han incorporado casi 59 áreas de juego, y las 10 intervenciones actualmente en proceso de licitación y construcción para ejecutarse entre el 2018 y el 2019 incluyen 10 áreas de juego más. Además, el gobierno municipal tiene previsto terminar el mandato habiendo renovado 150 áreas de juego (ya se han renovado 111 y hay 39 más que se prevén renovar durante este año).  

En cuanto a estas 39 renovaciones pendientes, Colau ha explicado que se harán con una visión que ya tiene en cuenta este nuevo enfoque: incorporarán juegos inclusivos para niños con discapacidad- una de las grandes asignaturas pendientes de estos espacios-, mantendrán siempre que sea posible elementos naturales como tierra y priorizarán las estructuras de madera donde poder escalar, columpiarse, arrastrarse...  Ser niños, en definitiva, pese a vivir rodeados de asfalto.

Nuevos proyectos singulares

El municipio prevé crear 20 nuevos "espacios lúdicos" entre este año y el próximo, dos de los cuales se codiseñarán con los niños y cinco tendrán grandes elementos singulares que los hagan famosos en toda la ciudad, una de las grandes asignaturas pendientes de la ciudad (tener parques a los que los niños vayan expresamente desde la otra punta de la ciudad por su particularidad).  "Nuestra idea es crear un circuito de parques", ha apuntado Sanz. Los dos primeros, los que reflejarán las ideas y sueños de los pequeños del barrio, estarán en el parque de la Pegaso, en Sant Andreu, y en el Parc Central de Nou Barris. Los cinco dotados con elementos singulares estarán ubicados en la plaza del Sol, en Joanic, en los jardines de la Indústria, en los jardines de Celestina Vigneaux y en la Meridiana, en el tramo Glòries-Aragó. Estos parques son de hace años comunes en países de referencia en el juego en el espacio público, como Francia, Dinamarca, Croacia, Inglaterra y Suecia.

Esta medida de gobierno con ojos de niño presentada la mañana de este lunes por Colau y Sanz cuenta con una inversión prevista de 20,17 millones. Cuatro y medio en la creación de las 59 áreas de juego que ya son una realidad, 3,7 millones en las renovaciones de los 111 áreas ya realizadas y 0,75 millones en la creación de 10 áreas de juego.

Pendientes de la ordenanza cívica

Pese a que tanto Colau como Sanz han insistido en que la idea del plan es descriminalizar el juego, hasta que se modifique la ordenanza del civismo -una de las promesas de Colau antes de alcanzar la alcaldía-, la norma sigue sancionando el balón en las plazas. Y la actualización de la ordenanza no parece que tenga una fecha de aprobación cercana, aún menos tras la salida del PSC del gobierno. Un PSC que fue el padre de dicha ordenanza, por la que, a sus ojos, no es "criminalizadora".

El capítulo cuarto de la vigente ordenanza del civismo se titula "Uso inadecuado del espacio público para juegos", materia a la que dedica cuatro artículos, del 30 al 33, en los que se especifica que jugar al balón puede ser considerado una infracción leve y sancionado con multa de hasta 750 euros, "salvo que el hecho constituya una infracción más grave". Si se da ese caso, la multa puede llegar a los 1.500 euros.

En el 2015, la Guardia Urbana interpuso 39 multas por jugar a la pelota en el espacio público. En el 2016, 10. 

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