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Prueba piloto municipal

Colau construirá este año casas sociales prefabricadas para 250 personas

BCN presenta el programa APROP, que contará en el 2018 con 5,3 millones de presupuesto

Los inquilinos podrán estar seis años años en las nuevas viviendas, que se pueden trasladar

Toni Sust

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Proyecto de viviendas prefabricadas que el ayuntamiento quiere implantar en tres solares a finales del 2018. / periodico

Barcelona construirá este año 92 viviendas prefabricadas, 21 individuales y 71 dobles, que destinará a alquiler social y cuya construcción costará 5,3 millones de euros. Los inquilinos podrán vivir hasta seis años en ellas. El proceso se agilizará porque las viviendas, enmarcadas en una prueba piloto del consistorio serán prefabricadas. Las más grandes tendrán unos 60 metros cuadrados de superficie. El gobierno municipal justifica la idea como una solución temporal con la ventaja del calendario: la construcción de una vivienda pública convencional suele prolongarse entre seis y siete años, mientras que la de una vivienda prefabricada se reduce a unos nueve meses. 

La alcaldesa, Ada Colau ha presentado el programa Allotjaments de PROximitat Provisionals (APROP) este miércoles con la teniente de alcalde de Derechos Sociales, Laia Ortiz, y el concejal de Vivienda, Josep Maria Montaner, como una "propuesta complementaria" que se agrega al plan de vivienda por el que el gobierno prevé que a finales de mandato haya 4.000 nuevos pisos entre los que estén acabados y los que estén en proceso, para destinar a alquiler. "No es vivienda pública, es una solución temporal", ha subrayado.

Como en otros casos, el consistorio ha echado mano de la experiencia de otras ciudades, y las casas sociales prefabricadas han sido copiadas de ejemplos como Ámsterdam, Copenhague y Vancouver. Los nuevos pisos están pensados para poder ser trasladados a otro solar llegado el caso.

Ciutat Vella, Sants-Montjuïc, Sant Martí

Las primeras 92 viviendas prefabricadas, ha insistido Colau, serán temporales. Estarán ubicadas en solares municipales que están disponibles y que no tienen un destino previsto a corto plazo. Serán tres promociones ubicadas en Ciutat Vella, Sants-Montjuïc y Sant Martí. Alojarán a personas que están en lista de espera de una vivienda social, aunque la alcaldesa ha afirmado que se procurará combinar tipologías, como inquilinos jóvenes con otros de la tercera edad.

"Es una obligación de las administraciones cumplir con sus compromisos y con las necesidades de la ciudad", ha dicho Colau, que ha sacado pecho sobre la labor del ayuntamiento en vivienda: "En este mandato se habrán hecho 66 promociones de vivienda pública. La Generalitat tiene cinco promociones en marcha". La alcaldesa ha acusado de nuevo a la Administración catalana y sobre todo a la estatal de no apostar con la misma intensidad en esta materia. "Los papeles están invertidos y el ayuntamiento está supliendo a la Generalitat y al Estado".

750 viviendas compradas

Josep Maria Montaner, ha recordado las dificultades que se viven en la ciudad por el aumento del alquiler, y ha reclamado por enésima vez una reforma de la ley de arrendamientos urbanos, que recupere contratos más largos –ahora son de tres años-. Montaner ha subrayado que el actual gobierno municipal ha comprado en este mandato 750 viviendas para dedicarlas al alquiler, la gran causa a la que se apunta el ayuntamiento con el objetivo, francamente complicado, de incidir en el mercado y ofrecer una alternativa a los precios prohibitivos de mercado.

Laia Ortiz ha explicado que APROP nace en parte de la dificultad de encontrar espacios y de acortar plazos en al

"No es vivienda pública, es una solución temporal", precisa la alcaldesa

construcción de vivienda pública: "Es para acelerar soluciones habitacionales mientras se completa el plan de vivienda". En los bajos de los edificios prefabricados, ha explicado la teniente de alcalde, se construirán equipamientos. Habrá viviendas para una sola persona pero también mayores, ha dicho Ortiz, que ha asegurado que la voluntad es extender este modelo por toda la ciudad pero solo como un método transitorio hasta que las 4.000 viviendas previstas estén disponibles. A final de mandato, unas 1.500 de ese total estarán acabadasEn Barcelona hay un parque municipal de vivienda pública de 7.000 pisos y otros 2.000 que son de la Generalitat. "Hoy damos un paso adelante que marcará un antes y un después. Ya tenemos peticiones de otras ciudades interesadas en el proyecto".

Críticas de la oposición

El anuncio de la alcaldesa ha suscitado críticas de varios grupos de la oposición. Tanto el PDECat como Ciutadans, ERC y el PP la han acusado de intentar tapar con esta iniciativa el hecho de que, dicen, ha fracasado al afrontar el conflicto de la vivienda en la ciudad.

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