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Colau se queda sola y pierde la cuestión de confianza

Se abre un plazo de un mes para que la oposición apruebe presupuestos o prosperen los del gobierno

La oposición municipal llena de elogios al jefe del Mobile Word Congress mientras reclama la cabeza de Colau

Toni Sust / Barcelona

Colau pierde la cuestión de confianza y reta a la oposición a elegir un nuevo alcalde. / FERRAN SENDRA / ATLAS VÍDEO

Ada Colau ha visto este viernes como la oposición en bloque cargaba contra su gestión y reclamaba su cabeza. No es novedad que el que no gobierna critique al que gobierna, pero los grupos han sacado artillería de especial calibre contra Colau, que después de la expulsión del PSC del gobierno, del mal resultado de los 'comuns' en las elecciones catalanas del 21 de diciembre y del frustrado pacto presupuestario con el PDECat y ERC, que no  le ha permitido aprobar las cuentas de forma acordada, vive los que probablemente sean los días de mayor soledad y relativa zozobra ante un reto que no es inmediato pero que ya no está muy lejos en el horizonte: las elecciones municipales de junio del 2019.

La sesión era prácticamente un trámite técnico, idéntico al que tuvo lugar el año pasado. Un pleno extraordinario para que Colau abordara la aprobación de los presupuestos por una vía también extraordinaria: la presentación de las cuentas asociada a una cuestión de confianza, que abre el periodo de un mes para que la oposición reúna una mayoría alternativa y elija a otro alcalde, que presente otros presupuestos. La mayoría alternativa no existe, Colau seguirá como alcaldesa y las cuentas prosperarán de forma automática, con algunos añadidos pactados con exconvergentes y republicanos a cambio de su abstención, que el gobierno debe aplicar aunque el 'no' del PSC al proyecto hiciera inútil esa abstención y esos acuerdos.

Todos los grupos menos Barcelona en Comú han votado en contra en la votación de la cuestión de confianza. Si todo transcurre como está previsto, el 2 de marzo quedará aprobado el proyecto del gobierno. Se repite así el guión del año pasado.

Las lecciones de Hofmann

Lo que ha quedado claro es que lo que 'mola' en Barcelona es ser John Hoffman. El director ejecutivo de la GSMA, organizadora del Mobile World Congress ha sido el protagonista ausente del pleno extraordinario. El primero en citarlo ha sido el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, que ha subrayado lo positivo que fue el acto del jueves sobre tecnología que se convirtió en una muestra de apoyo a la continuidad de la feria. Pisarello lo ha esgrimido como una muestra de que el consenso es posible.

"Hoffman nos dio una lección", ha afirmado el exalcalde Xavier Trias sobre el discurso del estadounidense el jueves. Trias ha recordado las antiguas reticencias de Barcelona en Comú, que se mitigaron en cuanto Colau llegó a la alcaldía. Al final ha asegurado que el gobierno ha pasado de las reticencias al 'Bienvenido, míster Marshall', en alusión a la película de Luis García Berlanga en la que un pequeño pueblo español se prepara para recibir a unos diplomáticos de EEUU que al final pasan por el municipio sin detenerse. "Y han hecho bien", ha remachado Trias sobre el cambio de actitud. "Estamos aquí por su incapacidad para lograr una aprobación ordinaria de los presupuesto", ha denunciado el exalcalde, que en el 2013 se vio en la misma situación y echó mano de la cuestión de confianza.

La jefa de filas de Ciutadans, Carina Mejías, ha afirmado que su partido no renovaría la confianza a la alcaldesa y ha criticado que apruebe los presupuestos por segunda vez consecutiva "de una forma poco democrática". También ha citado a Hofmann. El republicano Alfred Bosch, que ha dicho que Hoffman sí logró "ganarse la confianza" el jueves, ha sido concluyente y ha pedido directamente un cambio al frente de la alcaldía, al advertir a Colau: "Vaya pensando en dejarlo".

Collboni:"Le retiramos nuestra confianza"

El exsocio de Barcelona en Comú, Jaume Collboni, también ha citado a Hoffman, y ha aprovechado para decir que el Mobile es una herencia del periodo socialista. Collboni  se ha mostrado muy crítico con Colau: "Hoy le retiramos la confianza que le dimos a principio de mandato. Pasamos a sumarnos a la legión de barceloneses decepcionados. Le retiramos la confianza por no poner Barcelona por encima de todo". El socialista ha rechazado "el logro histórico de la inestabilidad" que para él supone optar dos veces seguidas por primera vez por una cuestión de confianza: "Es un día histórico", ha dicho el concejal, que como miembro del gobierno respaldó esta vía el año pasado.

También Eulàlia Reguant, de la CUP, ha citado a Hoffman, para preguntarse si acabará siendo el próximo alcalde de Barcelona y para marcar distancia con el elogio general a "un modelo que acaba expulsando a los vecinos". Reguant ha acusado al gobierno de no querer negociar los presupuestos.

Solo el presidente del grupo del PP, Alberto Fernández Díaz no ha mencionado a Hoffman. "Usted gobernará una vez más contra el pleno municipal, por decreto".

El contexto político                                                                                   

Al final, Colau ha tomado la palabra para afirmar que el contexto político "no es sencilo" y afecta a la ciudad. Como suele, ha aludido como fuentes de esa inestabilidad a la represión policial del pasado 1 de octubre y la aplicación del artículo 155 y a la declaración unilateral de independencia. La alcaldesa ha retado a la oposición, "ya que dice que el actual es el peor gobierno para la ciudad", a pactar uno alternativo. Y ha esgrimido la defensa de su gestión destacando la inversión en política social y el hecho de que es la única gran administración "estable" en Catalunya a la espera del nuevo Govern. 

Un proyecto de presupuestos de 2.649 millones sin partida del tranvía

Los presupuestos de Barcelona para el 2018 que verán la luz dentro de 30 días apenas han tenido variaciones respecto del proyecto presentado inicialmente. Las cuentas, de 2.649 millones de euros, 64 más que el año anterior, presentan un cambio relevante: ha desaparecido una partida de 400.000 euros para la redacción del proyecto del conexión tranvía por la Diagonal. La retirada fue pactada por Ada Colau con el PDECat a cambio de su abstención en la votación de presupuestos. También acordó con Trias revisar la tarificación de las guarderías. Con ERC cerró un pacto sobre servicios funerarios. Pero estos puntos no suponen cambios en las cuentas, ya que el coste que ocasionen se asumirá mediante el fondo de contingencia del consistorio.