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Usurpación

Prolifera el mercado de los pisos con ocupas en Barcelona

Inmobiliarias venden viviendas usurpadas que no pueden ser visitadas e incluso ofrecen el contacto de empresas desocupadoras

Florecen los anuncios de inversores dispuestos a comprar baratos inmuebles en esas condiciones

Patricia Castán

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Anuncio de piso con ocupas en Sants. / periodico

En la calle de Burgos en Sants se vende un piso de 81 metros cuadrados a 144.000, un relativo chollo para la zona, aunque se trate de un 5º sin ascensor. El truco es que tiene okupa incluido y que la agencia inmobiliaria se lava las manos. Se adquiere sin opción a visitarlo, sin conocer su estado ni lo que espera dentro. Se compran unas llaves y el reto de deshacerse de sus ocupantes. 

Cuando la ocupación en todas sus versiones se convierte en algo cotidiano, la comercialización de viviendas con el ocupa dentro pasa a normalizarse. Decenas de anuncios ofrecen pisos en venta en Barcelona a precios por debajo de mercado, a cambio de que sea el comprador quien se libere del usurpador de la forma que considere más conveniente. Quien informa del citado anuncio advierte de que es de la Sareb, no visitable. Es cosa del comprador indagar en el bloque o tratar de averiguar algo sobre el contenido. ¿Y qué hay de los ocupas? "Pueden intentar negociar para que se vayan o les podemos dar el teléfono de una empresa que desocupa", explica un vendedor al teléfono. ¿Cuánto puede costar? Cada caso es un mundo, en función de la habilidad negociadora o de que haya que llegar al final de la vía judicial. Hay un claro riesgo que da paso al regateo.

Los casos se repiten por casi toda Barcelona. En Peu de la Creu (Raval), quedarse con los okupas puestos deja en 165.000 euros un piso de 65 metros cuadrados con ascensor. Aquí recomeniendan negociar.

Pero comprar una vivienda con usurpador incluido no asusta a los inversores. En webs de pisos embargados abunda la oferta, y otras milanuncios.com pueden hallarse avisos interesados en comprar pisos con inquilino (como informó este diario el pasado lunes) o con okupas. En ambos casos el nuevo propietario podrá llegar a un trato, pero en el último hay opción a desalojos inducidos... las empresas especializadas suelen enviar a individuos fornidos que para muchos ocupas ya resultan disuasorios.

Grados de ocupación

Una inmobiliaria advierte de que cada caso es un mundo. Ilustra que es más complicado sacar a una familia que ha ocupado por necesidad y convive con menores, o a okupas (con k) dispuestos a reivindicar los pisos vacíos de la banca e impulsar centros sociales, que a usurpadores profesionales que trafican con llaves de pisos que previamente han allanado o a jetas que conocen todas las deficiencias del código penal buscan un modo de vida gratis. 

El piso sitiado por ocupas en la calle de Hospital se ha vendido en solo dos días, pero Generalitat y ayuntamiento tienen derecho a tanteo y retracto 3 meses 

El riesgo constatado de usurpación violenta tampoco echa para atrás a muchos compradores, visto que el tercer piso de la temible finca de Hospital, 19 (pasto de ocupaciones durante años) y del que ayer informó este diario, se ha vendido en un par de días, aunque los vecinos temen invasiones durante los tres meses en que Generalitat o ayuntamiento pueden ejercer su derecho de tanteo y retracto antes de que se formalice la venta.

Vigilantes jurados pagados por una entidad bancaria lo custodian por ahora, junto a un entresuelo, tras los graves incidentes que ha vivido la finca. Fuentes del banco -al que los vecinos acusan de no haber intervenido durante años- manifiestan que la situación es excepcional y expresan, ahora, su total solidaridad con los afectados. Son tantos los pisos de embargo que resulta imposible su control agregan. Tras la ocupación consolidada no hay más opción que aguardar durante meses ordenes judiciales de desalojo. Esta entidad, de momento, prefiere no comercializar los pisos que no están libres. Otras sí lo hacen.

En este último caso, el ayuntamiento ha enviado mediadores de la Guardia Urbana, a veces con éxito, pero no ha impedido la pesadilla de los vecinos. Las puertas antiokupa (casi blindadas) distinguen a esta vivienda y otras muchas en riego. Todo un negocio.

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