Ir a contenido

BARCELONEANDO

La habitación de los 'aliens'

Aquí habrá metidos 30 extraterrestres con pinta de querer comerte. Luis Escribano colecciona réplicas de la saga 'Alien' desde los 12 años. Hasta ha compartido alfombra verde con los actores de la última precuela

Ana Sánchez

Luis Escribano, conocido como Luis Nostromo, es un vecino de Sant Andreu que tiene aliens en su casa. / VIDEOLAB GRUPO ZETA

Te desaparece la cobertura del móvil en cuanto entras en la habitación. Abres la puerta y se te pone cara de ‘Cuarto milenio’. Seguro que E.T. señalaba hacia aquí, a Sant Andreu -piensas- cuando decía lo de "mi caaasaaa". Entre estas cuatro paredes habrá 30 'aliens', calcula Luis, el anfitrión, con la naturalidad con la que lo diría Iker Jiménez. Necesita más espacio, añade con resignación. Das por hecho que se refiere a espacio galáctico. Se está construyendo una nave espacial.

Se llama Luis Escribano, pero en Facebook Instagram lo conocen como Luis Nostromo. ‘Nostromo’ es la nave donde se coló ‘Alien’, el octavo pasajero, el extraterrestre que más revuelve el estómago, sobre todo literalmente. En una de las estanterías hay uno igualito -pegotes de sangre incluidos-   que el que salía de la barriga de John Hurt. A su alrededor hay más colmillos afilados por metro cuadrado que en casa de los vampiros de ‘Crepúsculo’. Entrar aquí a oscuras acojonaría hasta a Piqueras.

Luis es chófer de lujo. Tiene 41 años, mujer, dos hijos y un tatuaje en el brazo con el logo de la Weyland Yutani Corporation. Es una compañía que controla colonias humanas fuera del sistema solar, según el imaginario de ‘Alien’. En su foto de WhatsApp se le ve sonriente junto al actor Michael Fassbender. Compartió alfombra verde con él durante la ‘premiere’ en Londres de la última precuela de ‘Alien’: ‘Covenant’. Le invitó la Fox. “Me contactaron para que les ayudara a promocionar la película”, recuerda él. Por entonces, tenía una cuenta en Instagram con 35.000 seguidores (se la han ‘hackeado’, ha tenido que empezar de cero).

No son muñecos, se justifica Luis. “Es como coleccionar arte”. Él se habrá gastado en su colección unos 16.000 euros

¿Por qué ‘Alien’? “Me fascinó”, confiesa Luis. Vio la película con 8 años. Desde los 12, colecciona figuras y réplicas de la saga. No son muñecos, se justifica. “Es como coleccionar arte”. Se habrá gastado unos 16.000 euros. Es lo que se sacaría ahora solo con tres de las figuras que tiene. “Esta es la reproducción más fiel que hay del ‘Alien’”, dice orgulloso enseñando una réplica de 72 centímetros firmada por su creador, el escultor suizo Giger. “Cuando salió, valía 2.000 euros. Ahora está sobre los 6.000”.

Se ven ‘aliens’ y tenientes Ripley  (Sigourney Weaver) de todos los tamaños, una Nostromo a escala, la cerveza que bebían en la nave (Aspen Beer), una urna de ‘Prometheus’ firmada por Ridley Scott. Incluso hay un sensor de movimiento que hace los mismos ruiditos de ‘thriller’ cuando detecta ‘aliens’ que el que llevan los marines en la segunda película. Lo enciendes y se ven dos acercándose. Pocos te parecen.

Un busto a tamaño real de Sigourney Weaver

“Te podría explicar las películas con figuras”, asegura Luis. Eso es mucho decir: ‘Alien’ tiene tres secuelas, dos precuelas y dos ‘crossovers’ con ‘Predator’. Luis te detalla sus “bichos”, que dice él, con minuciosidad de biólogo. “Del huevo sale el ‘facehugger’”. El ‘abrazacaras’. “Es el que te abraza la cara y te insemina”, describe a lo ‘National Geographic’. Aquí hay cuatro de esos a tamaño natural. ¡¡Pero si tienen uñas!! “Es con lo que te agarra el cuero cabelludo y no te suelta”. Así que haces lo que haría cualquier ser humano con móvil: te lo pones en la cara con valentía de selfi. “Si te fijas es como una vagina –suelta Luis, y ya no vuelves a ponértelo en la cara-. El que lo diseñó era un enfermo sexual. La cabeza del ‘Alien’ es un poco fálica”.

Luis Escribano posa con un busto a tamaño real de un 'Alien'.  / JOAN CORTADELLAS

La criatura que sale de las barrigas también tiene mote: ‘chestburster’, “el rompepechos”, Luis señala la figura ensangrentada. “En pocas horas crece hasta este punto”, apunta a un busto de tamaño real. “Es la pieza más grande y pesada que tengo: 17 kilos. Si fuera de cuerpo entero, sería así de alta”, Luis levanta la mano por encima de los dos metros. ¿Su próxima adquisición? “Tengo en proyecto un busto a tamaño real de Sigourney Weaver”.

Luis se está construyendo una nave espacial. La "casita" de sus 'aliens', dice. Imitará decorados de las películas  

A unas pocas calles de aquí está su futura nave espacial. “Estoy haciéndoles una casita a mis ‘aliens’”, se ríe. Imitará decorados de las películas, adelanta. Prevé terminarla a mediados de año. Podría ser la sede de un club de fans de ‘Alien’, propone. “Los socios podrían visitarla de vez en cuando”.

El garaje de Luis daría para otra crónica. Tiene un clon de Bumblebee: el Chevrolet Camaro amarillo y negro de ‘Transformers’. El suyo, de momento, no se transforma en robot. “Por desgracia, no”.

0 Comentarios
cargando