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REINVIDICACIÓN HISTÓRICA

Barcelona gana los terrenos de la Modelo

La Generalitat ya ha traspasado al Ayuntamiento de la capital catalana los solares de la calle Entença

La modificación urbanística para construir dos centros penitenciarios en la Zona Franca ya ha sido aprobada

J. G. Albalat

Conjunto de edificios de la cárcel Modelo de Barcelona.

Conjunto de edificios de la cárcel Modelo de Barcelona. / RICARD FADRIQUE

La ciudad de Barcelona ha hecho realidad una reivindicación social histórica. El solar que ocupa la que era cárcel Modelo ha pasado a manos municipales. La Generalitat se los ha traspasado al Ayuntamiento de Barcelona. Los trámites administrativos se realizaron hace pocos días, sin agotar la fecha límite acordada del domingo 31 de diciembre, según fuentes del consistorio barcelonés El último interno de la prisión de la calle Entença abandonó el centro penitenciario el pasado 8 de junio. Atrás quedaron 113 años de vida que ha podido ser rememorados por las 85.574 personas que desde julio hasta noviembre han visitado la exposición retrospectiva sobre el centro. A partir de ahora, el Ayuntamiento de la capital catalana iniciará su hoja de ruta para la transformación de la antigua prisión. El objetivo: abrir el espacio a la ciudad. Para ello, en el 2018 se desarrollará un proceso participativo para incorporar las peticiones de los vecinos y entidades. En el 2019 es la fecha fijada para definirse el proyecto final.

Los terrenos de la que fuera cárcel de hombres, que ocupan dos manzanas, está previsto que acojan 150 viviendas púbicas de alquiler asequible y un mínimo de 14.000 metros cuadrados de espacio verde, además de un centro memorial y equipamientos de proximidad, que comenzarán a construirse en el 2020. De entrada, el Ayuntamiento de Barcelona inyectará 4,9 millones en el proyecto de reforma del solar, según ha anunció en octubre la teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz. La intención es preservar parte del viejo centro penitenciario.

La propuesta para la reutilización de la vieja cárcel barcelonesa pivota sobre cuatro pilares, de los que destaca un espacio verde que funcionará como un pulmón de la izquierda del Eixample y el uso de 18.000 metros cuadrados en la construcción de pisos de alquiler que permitan dar una solución al problema de la vivienda en el distrito. Los otros dos ejes son la creación del centro de conocimiento y difusión La Modelo Espacio Memorial y la puesta en marcha de una serie de equipamientos. Los técnicos municipales están inspeccionando desde hace meses las dependencias para determinar las primeras acciones que se deben realizar, como el plan de traspaso de los contratos de servicios, seguridad y mantenimiento.

La construcción de nuevos espacios empezará en el 2020, pero a partir del próximo año la antigua cárcel tendrá usos provisionales, como el que ya está haciendo la escuela de primaria Eixample 1, que ocupa parte del recinto (Rosselló / Entença) y funciona desde septiembre. Además, está previsto que desde enero el centro se abra al público para que pueda participar en una programación estable de actividades sociales y culturales, tanto a nivel de barrio como de ciudad. La apertura de espacios será progresiva. Así se podrá visitar las instalaciones de la planta baja con acceso a la calle Entença, a partir del segundo trimestre, y el edificio los talleres de la calle Nicaragua, a partir del tercer trimestre.

El futuro centro abierto de la Zona Franca

Dos nuevos centros penitenciarios

En el acuerdo que en enero del 2017 firmó el Ayuntamiento de Barcelona con la Generalitat para el traslado de la cárcel Modelo establecía que el Consistorio cedería la propiedad de dos solares en la Zona Franca, con una superficie total de 26.500 metros cuadrados, para la Administración autonómica construyera dos nuevos centros penitenciarios, un de régimen abierto y otro de régimen ordinario para presos preventivos. La adecuación de los terrenos está en marcha. El 22 de diciembre, el Diari Oficial de la Generalitat (DOGC) publicó el acuerdo de la subcomisión de urbanismo de Barcelona por el que se aprueba definitivamente el expediente de modificación del plan general metropolitano en los terrenos donde se levantará los dos centros penitenciarios.

La Conselleria de Justícia adjudicó el pasado mes de noviembre la redacción del proyecto del futuro centro abierto de Barcelona, que supondrá una inversión de 33,3 millones de euros. Esta instalación tendrá la capacidad de albergar a 800 internos que disfrutan de este régimen de semilibertad y que solo acuden a dormir para cumplir el último tramo de su condena. La previsión es que entre en funcionamiento en el 2021.

Este nuevo centro servirá para concentrar los internos de tercer grado penitenciario en la demarcación de Barcelona y que ahora están distribuidos entre la prisión de Wad-Ras y el centro abierto de la Trinitat. Esta operación permitirá cerrar definitivamente esta última cárcel que, actualmente, es la segunda prisión más antigua de Catalunya. Una vez vacía, se derruirá el edificio y se podrán construir vivienda social. En el acuerdo entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat para cerrar la Modelo incluye que el Consistorio compraría por 5,5 millones de euros el terreno del centro abierto de la Trinitat, ubicado en la calle Pare Manjón, para construir 265 nuevos pisos sociales, 110 de los cuales se destinarán a realojamientos.

Todavía falta por adjudicar el segundo centro penitenciario de la Zona Franca, la cárcel propiamente dicha. El proyecto es que sea de presos preventivos. Es decir, que estén pendientes de juicio. Los expertos consideran necesaria una prisión de este tipo en la capital catalana para estar cerca de los juzgados. En la actualidad, los presos preventivos están repartidos en varias cárceles.   

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