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TRADICIÓN DEL VERANO BARCELONÉS

Gràcia está de cine

Las películas inspiran numerosos decorados de las fiestas del barrio, en las que también destaca un imponente Lenin

Los trabajos pueden visitarse hasta el lunes, y el jueves se conocerá el cruel veredicto del jurado

Helena López / Barcelona

La estatua de Lenin que da la bienvenida a la Revolución Rusa de la calle del Progrés.  / FERRAN NADEU

La estatua de Lenin que da la bienvenida a la Revolución Rusa de la calle del Progrés. 
Primer día de las fiestas de Gràcia en la Travessia de Sant Antoni.
Entrada del universo ’Cazafantasmas’ de la calle de Puigmartí, este martes.
Divine da la bienvenida al ’Pink Flamingos’ de la calle de la Perla. 
El dragón blanco de la suerte de La historia interminable de Fraternitat de Baix.
Elefante y jirafa que dan la bienvenida a los visitantes de Verdi, este martes.

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Para gustos, los colores; y para colores, las fiestas de Gràcia. De la 'Fantasia en blanc' de la plaza de Rovira i Trias al rojo del infierno de la calle de la Llibertat. Unas fiestas que han empezado este martes con una gran afluencia tanto de barceloneses y de catalanes en general, los más, como de turistas ansiosos por vivir una experiencia "auténtica", eso que cada vez cuesta más encontrar en la 'lloretizada' Barcelona. Las fiestas llegan a su bicentenario con buena salud -dos calles engalanadas más que el año pasado y cuatro que el anterior- pese a una presión inmobiliaria que hace cada vez más difícil vivir en el barrio (ha creado cierta polémica en las redes que el anuncio de la contraportada del programa de fiestas sea, precisamente, de una inmobiliaria).

Uno puede recorrer las calles decoradas de Gràcia casi como si recorriera una (pequeña) parte de la historia del cine. Es parada obligatoria el tributo a 'Pink Flamingos' de la Perla, con un muy conseguido decorado kitsch encabezado por una enorme reproducción de Divine, su descarada y provocadora protagonista. Los cinéfilos valorarán también el enorme Hombre de Malvavisco que recibe al visitante de los 'Cazafantasmas' de Puigmartí y el 'King Kong' de Fraternitat de Baix.

En la mima Fraternitat, pero en el tramo de arriba, entre Tordera y Siracusa, se mezclan la historia del cine con la literatura, con un evocador decorado inspirado en 'La historia interminable' de Michael Ende, cuya joya, que es casi imposible no retratar en la era selfie, es un enorme y logrado dragón blanco de la suerte. También en el apartado de novela, las 'Mil y una noches' de Joan Blanques de Baix y 'El Principito' de la plaza de la Vila de Gràcia.

Para los que sean más de música que de cine o libros, el 'Rock in Mozart' en la calle que recibe el nombre del compositor austriaco.

Memoria histórica

Otras gafas con las que se puede recorrer hasta el día 21 el barrio serían las de la memoria histórica, que por otro lado lo impregna (casi) todo en motivo del bicentenario (una exposición repasa estos dos siglos de tradición en las carpas de los Jardinets). La calle reina en este terreno histórico es la del Progrés, que trasporta al paseante a la revolución rusa de 1917. Recibe al público una impresionante estatua de Lenin frente a un trabajada y resultona catedral de San Basilio, precedida de una sábana colgada en un balcón en la que se lee, en catalán y en ruso, "estás entrando en un espacio feminista". En toda la calle pequeñas figuras de gran cabeza, muy al estilo 'South Park', de iconos de la revolución comunista, del Che Frida Kahlo.

Mención especial en la ruta histórica merece la reproducción del célebre tren conocido como el Sevillano, en el que llegaron miles de 'altres catalans', en el decorado 'Sense fronteres' de Ciudad Real, donde hay también una pequeña exposición del drama de la inmigración en el siglo XXI.

Estación de esquí en funcionamiento

Y no se puede abandonar el barrio sin visitar la estación de esquí -con un telesilla que funciona- de la Travessia de Sant Antoni una ermita románica cuyos santos son los trabajadores socios de la comisión de fiestas de la calle y el 'Atmos (feres)' de Verdi, siempre presente en las quinielas.

El veredicto se sabrá este jueves a partir de las seis de la tarde, en el cruel ritual en el que se sabrá la posición en la que han quedado todas las calles. Sí, de la última a la primera. No faltarán, seguro, los gritos de '¡tongo!", la gracia, al fin y al cabo, de la fiesta.

Temas: Fiestas