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Tendencias de ocio

Los barceloneses gastan 1.536 euros al año en restaurantes

Comen fuera 7 veces al mes con un tíquet medio de 17 a 19 euros por persona entre menús y carta

Una encuesta revela que el gasto anual del turismo en la restauración equivale a la demanda potencial de la ciudadanía

Patricia Castán / Barcelona

Cena de grupo en un restaurante del paseo de Gràcia.

Cena de grupo en un restaurante del paseo de Gràcia. / ELISENDA PONS

Quedar para comer, quedar para cenar. A veces por mero interés gastronómico, pero tantas veces como ritual social. En suma, cada barcelonés va de restaurante unas siete veces al mes, con las comidas de negocios como principal resorte (en volumen global), seguido por los ágapes en pareja. A lo largo del año, según un informe municipal, la factura media de los ciudadanos en restauración alcanza los 1.536 euros. No obstante, el turista cada vez gana más peso en las cajas registradoras de los establecimientos de la ciudad, con 2,4 millones de gasto anuales que equivalen al potencial consumo de los barceloneses en base a su frecuencia media.

Estudio de los restaurantes de Barcelona

En torno a una quinta parte de la población local jamás come o cena fuera de casa, ni en familia ni en pareja

El detallado examen realizado a instancias del ayuntamiento y de Mercabarna parte de un millar de sondeos, tanto entre restauradores (de bares y cafeterías donde se sirva comida cocinada y de restaurantes) como clientes, para esclarecer la tipología de restaurantes en la ciudad y las dinámicas de uso de los barceloneses. Según los primeros, el tíquet medio se sitúa en unos 17 euros, pero la clientela dice dejarse un promedio de 18,8 euros, entre las veces que come de menú y las ocasiones en que elige a la carta.

Los usuarios, y siempre como cifras promediadas, aseguran que acuden unas tres veces al mes a comer a restaurantes por trabajo; 1,3 en pareja; 1,1 en familia y 1,4 con amigos. Las cifras parecen bajas porque incluyen a la población que jamás pisa un restaurante en ningún ámbito. Y es que una quinta parte dice no hacerlo nunca con amigos, casi un 18% jamás come fuera en familia (y otro 50%, menos de una vez al mes), y casi un tercio no sabe lo que es acudir a un restaurante en pareja. Llama la atención que casi el 64% no tiene nunca comidas de negocios, pero en este apartado el resto de usuarios que sí lo hacen tienen una frecuencia tan alta (cerca de un 7% incluso a diario) que disparan la media.

Estudio sobre la restauración de Barcelona

Pie de foto / AUTOR FOTO (FUENTE)

En pareja o con amigos

Las cenas en pareja en cambio, son un rito semanal para un 12% de ciudadanos, mientras que casi un 55% las disfruta entre una y tres veces al mes, proporción que aún es más alta en el caso de los grupos de amigos. En suma, la población local tiene un gasto mensual medio de 128 euros en restaurantes, incluyendo comidas de trabajo.

Teniendo en cuenta su dispendio y frecuencia, y la población de la ciudad, el gasto potencial anual se sitúa en 2,46 millones de euros, mientras que el gasto turístico constatado en el mismo sector (en base a otros estudios) supone 2,4 millones. La demanda potencial de población del área metropolitana alcanzaría los 4,3 millones. Cruzando datos con los del INE, tras tocar fondo en el 2013, el gasto por cápita en restauración se está recuperando.

Manuel Vázquez, coordinador de Restauración del ayuntamiento, destaca que tras el bache económico, el sondeo refleja optimismo entre el sector respecto a remontar las cajas. El 26,7% de los restauradores aseguran que su facturación ha crecido una media del 15,2% en los últimos tres años, mientras que un 18,7% cree que ha bajado, de modo que el saldo de crecimiento neto es positivo por ocho puntos. Eso sí, el incremento del tíquet medio ha sido de un 3,2%, lo que indica que la mejora de la facturación se basa más en un auge de clientes (donde el papel del turismo gana fuerza) que en el aumento de gasto individual de los comensales.

El 90,3% de negocios son independientes frente las cadena organizadas, con una media de 16 mesas 

Los ingresos mejoran sobre todo en restaurantes, establecimientos de cadenas, en los que ofrecen servicio completo de comida y cena y en los posicionados hacia el sector de los visitantes. 

Pese a esas tendencias, solo un 9,5% se definen como de ambiente marcadamente turístico, frente a una mayoría que se postulan como familiares. Hablando de precios, la media está influida por los establecimientos posicionados como de menú de mediodía, aunque en conjunto se come más a la carta. Los que además tienen una carta diferenciada de vinos y postres son los que facturan un tíquet medio más alto por persona, que cuentan con más turistas y también mayor número de trabajadores.

Terrazas en la mayoría

¿Y cómo es el restaurante medio en Barcelona en la actualidad? Pese a la dinamización del sector (como informó este diario en junio) y la continua apertura de restaurantes así como de traspasos, en la ciudad aún predomina la estructura de negocios independientes (90,3%) frente a las cadenas organizadas. Su tamaño promedio es de 106 metros cuadrados, con seis trabajadores a tiempo completo y una media de 16, 4 mesas. A este aforo hay que sumar la terraza, ya que el 53% cuentan con ella, aunque muchas están siendo recortadas por la ordenanza de terrazas.

Tipos de restaurantes en los distritos de Barcelona

El Eixample es el rey de la mesa

Aunque Ciutat Vella parezca saturada de oferta de restauración (limitada por el plan de usos), el distrito más gastrónomico de la ciudad es el Eixample, con casi 2.500 en el último censo de actividades del 2014, y al menos 300 nuevos establecimientos desde entonces.