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CONFLICTO URBANO

La Guardia Urbana retira a la fuerza terrazas en la calle de Mandri

El ayuntamiento empieza por dos veladores entre una docena de afectados que han de eliminar hasta el 80% de su espacio

También quita mesas en algunos puntos de Ciutat Vella donde dice que se incumple la ordenanza

Patricia Castán / Barcelona

Retirada de jardineras de las terrazas de Mandri.

Retirada de jardineras de las terrazas de Mandri.

Para pasmo de trabajadores, clientes y vecinos, la Guardia Urbana de Barcelona ha comenzado a retirar este jueves por la mañana mesassillas, parasoles y maceteros de dos terrazas de la calle de Mandri, a las que en breve podrían seguir otras. La asociación que aglutina a la docena de restauradores de la zona empezó a negociar el año pasado un plan para no perder hasta el 80% de sus veladores, pero tras varias inspecciones en el último mes y una orden de retirada el pasado lunes que pensaban recurrir, los agentes han procedido a llevarse el mobiliario esta mañana. En Ciutat Vella también se ha eliminado una en la calle de Xuclà.

Los afectados de Mandri estudian movilizaciones y se quejan de que la medida llegue mientras se negocia la modificacion de la normativa de terrazas y pese a la promesa de diálogo del concejal del distrito y responsable de Arquitectura de Barcelona  (al frente del proceso ), Daniel Mòdol. Roger Pallarols, director del Gremi de Restauració, se ha mostrado preocupado por "la deriva antiterrazas de este verano", con acciones como las de hoy, que les llevan a "cuestionar que se produzca un acuerdo sobre la modificación antes del 31 de julio", como se pretendía.

Vial de compleja urbanización

El conflicto generado por la polémica normativa heredada del gobierno de Trias -que el de Colau aplica con celo pese a las quejas de casi todos los grupos de la oposición- afecta a muchas calles de Barcelona, pero las particularidades de Mandri hacen que el tijeretazo sea aquí especialmente contundente. En este vial, de compleja urbanización y nutrido de veladores en algunos tramos, los operadores se asociaron en frente común al saberse hace un año que muchas terrazas debían perder del 50% al 80% de sus meses para despejar las aceras, explica su presidente, Gonzalo Ros.

Iniciaron charlas con Mòdol quien, afirman, les dijo que buscarían una solución y que le urgía más "sacar las motos de las aceras que las terrazas", explican. En ese proceso, empezaron a elaborar una propuesta de disposición previa -que implica tener en cuenta las características específicas de una zona- para tratar de armonizar la zona de paseo y la actividad.

Norma para todos

Mòdol, no obstante, ha replicado poco después que la actuación en Mandri no es específica para este eje sino que se lleva a cabo en "cualquier calle donde haya incumplimientos reiterados". Según el ayuntamiento, uno de los afectados, el Di Garda, carecía de licencia, por lo que tras ser advertido varias veces se le ha retirado todo el velador. "Es solo una cuestión de incumplimiento y actuaremos cada vez que se produzca", ha dicho el edil. Por contra, la asociación de restauradores asegura que por error administrativo el consistorio le otorgó la licencia en otro númerol, por lo que el afectado no tenía permiso en su auténtica dirección y ha presentado alegaciones.

La brigada municipal también ha eliminado mesas en el número 64 por exceso de ocupación de más del 50% de lo autorizado. Antes de la ordenanza si se ajustaba a la licencia, ahora recortada. 

Locales históricos

Bajo el punto de mira hay hasta una docena de casos en los que la aplicación estricta de la normativa se ha saldado ya con avisos de retirada. Hay casos de locales históricos, como el Bar Mandri, que este año cumple 50 años y que tendrá que pasar -si no hay cambio de planes- de las 14 mesas habituales a un par, se quejan. Otro, como el Pepa Tomate, perderá cinco de las seis que tenía.

Los restauradores aseguran que tienen apoyo de comerciantes y vecinos de la zona. Pero el concejal sostiene que también hay residentes que se han quejado de ruidos nocturnos. Con todo, espera llegar a una "solución consensuada", afirma.

Para acabar de complicar el embrollo, los asociados denuncian que pese a la afectación generalizada se haya concedido una reciente licencia nueva de 4 mesas a un nuevo local, "por enchufe"y supuestos vínculos con un cargo de la Administración, a costa de eliminar un banco de la calle.

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