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BALANCE DE LA GESTIÓN MUNICIPAL EN EL ECUADOR DEL MANDATO

Dos años de Colau como alcaldesa: no todo se podía

El gobierno de Barcelona se topa con los muros de la realidad al proponerse cambios estructurales

Toni Sust

Colau, la noche de las elecciones municipales. / JOAN PUIG

Colau, la noche de las elecciones municipales.
Colau, el día de su toma de posesión como alcaldesa.
John Hoffman, presidente del Mobile World Congress, en una reunión con Colau.
Colau, embarazada de su segundo hijo.

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Este miércoles se cumple el segundo aniversario de las elecciones municipales que llevaron a Ada Colau a la alcaldía de Barcelona. El balance es desigual, porque estos dos años han servido al gobierno de Barcelona en Comú (desde hace un año también del PSC) para darse cuenta de que hay muros que no puede derribar, pese a que en campaña electoral prometiera pulverizarlos.

En esta primera mitad del mandato, el consistorio se ha propuesto lograr cambios estructurales, muy especialmente en algunos campos: la vivienda, el turismo. Se puede afirmar que ha iniciado procesos en esa senda, pero la realidad se ha encargado de ralentizar los planes de la alcaldesa, porque ha quedado claro que algunos de esos cambios necesitarán décadas para cristalizar. Tener 11 de 41 concejales tampoco ha ayudado.

EL PEUAT, EL MAYOR ÉXITO

Entre los apartados positivos, concretos, destaca un incremento en la inversión social que, entre otros aspectos, se ha traducido en un incremento de las ayudas por hijo hasta los 16 años (el presupuesto ha subido de 11 a 22 millones del anterior mandato al 2017) y que tiene otra

El grupo Demòcrata y el PP abominan de la gestión de la alcaldesa

El grupo Demòcrata, la antigua CiU, y el del PP, han hecho su balance particular de los dos primeros años de Ada Colau como alcaldesa este martes. El portavoz del grupo Demòcrata, Joaquim Forn, ha suspendido la gestión de Colau: “Las cosas no se están haciendo bien, por abandono, por falta de liderazgo y sobre todo por la obsesión por el decrecimiento económico. Suspendemos claramente los dos años de Colau”.  Por el PP, su jefe de filas municipal, Alberto Fernández Díaz, ha resumido así el modelo de la alcaldesa: “Intervencionismo, dirigismo, sectarismo ideológico, clientelismo, confrontación y mucha gesticulación”.

pata en el plan de barrios: 150 millones para todo el mandato. En total, el gobierno cifra el presupuesto para el 2017 en áreas sociales en 332 millones de euros, frente a los 221 millones del final de mandato anterior.

Pero en el haber de Colau lo que más destaca es la aprobación del plan especial urbanístico de alojamiento turístico (PEUAT), pactado con ERC, que ha vetado nuevas plazas hoteleras en los espacios en los que más se concentra la oferta, la ha limitado en otras y se ha propuesto potenciarla en los barrios que menos foráneos reciben. El plan, recurrido por los hoteleros, fue aprobado para cumplir uno de los objetivos principales de Colau y su equipo: gobernar el turismo. Pero la realidad es tenaz: mientras Colau pugnaba para sacarlo adelante, el turismo no ha dejado de crecer.

8.854 PISOS EN 9 AÑOS

En vivienda, el muro es más alto si cabe. Colau aprobó un plan de vivienda, en una alianza inédita hasta entonces con el grupo Demòcrata, la antigua CiU. El plan prevé 8.854 nuevos pisos hasta el 2025 para ampliar el parque público de alquiler, que con ese añadido sumaría 18.500 unidades. Ampliar el parque es la solución que todos defienden para aumentar el acceso a la vivienda y combatir la subida del alquiler.

Mientras el consistorio elaboraba su proyecto, centralizado en el gerente de Vivienda, Javier Burón, quizá el fichaje más relevante de la alcaldesa, el mercado del alquiler se disparó, propiciando que no pocos vecinos tengan que irse de la ciudad, incapaces de asumir los aumentos que se les imponen para renovar su contrato. Eso no es culpa del ayuntamiento, no es culpa de Colau, como no lo sería del anterior alcalde, Xavier Trias. Pero decir eso supone tener que reconocer asimismo que difícilmente Colau podrá solucionarlo: no tiene competencias para ello y no está logrando influir para que el Gobierno reforme la ley, limite los alquileres y aumente el periodo del contrato, fijado ahora en tres años.

POCAS MULTAS

"Decir que el ayuntamiento no ha hecho nada sería mentir; decir que lo ha solucionado todo, también. La atención a los desahuciados ha mejorado infinitamente. Pero el censo de viviendas vacías sigue pendiente y el gobierno ha impuesto cuatro multas a grandes tenedores por mantener pisos vacíos, cuando nosotros creemos que debería haber impuesto 3.000", afirma Carlos Macías, sucesor de Colau como portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). En su opinión, para afrontar los problemas de la ciudad se necesita un parque público de 120.000 pisos, lo que al ritmo actual previsto requeriría unos 30 mandatos.

Colau ha logrado algunas bazas relevantes en movilidad, la llegada del metro a la Zona Franca y la activación del proyecto del tranvía por la Diagonal, pero con un coste que criticaba del gobierno de Trias: hacer de banco de otras administraciones. El ayuntamiento avanzará dinero para el metro, algo decisivo para lubricar los acuerdos cerrados con la Generalitat. El cierre de la Modelo es fruto de otro acuerdo con los republicanos, primero en el consistorio y luego con el Gobierno catalán.

INMIGRACIÓN, REFUGIADOS

"Había unas expectativas enormes, quizá sobredimensionadas, y la verdad es que está costando asumir desafíos como el de los manteros, el CIE. Se ha puesto mucho énfasis en el tema de los refugiados, pero la inmigración ha dejado de estar en la agenda del día a día. Ahora, con el documento de vecindad para inmigrantes ha habido un giro", explica Javier Bonomi, presidente de FEDELATINA, que agrupa a las entidades latinoamericanas catalanas. En inmigración, el consistorio se ha volcado con los refugiados, pero estos no han llegado, lo que tampoco es culpa de Colau, pero relativiza el esfuerzo realizado, sobre todo en el discurso.

Mucho más incómodo se ha sentido el gobierno al lidiar con el conflicto de los manteros: ha alternado la manga ancha con la actuación policial, causando descontento en unos otros sectores, por etapas. Su intento de clausurar el CIE de la Zona Franca, que sigue funcionando y a pleno rendimiento, es por ahora un debe en su cuenta.

"El proyecto que presentaron era rompedor respecto de las dinámicas de gobiernos anteriores", subraya Joan Balañach, vicepresidente de la FAVB, sobre la victoria de Barcelona en Comú. Los retos de aquella candidatura eran muchos de los que defienden las entidades. "Pero más allá de la política de intenciones y de declaraciones hay un exceso de escenificación y falta concreción", añade. ¿Son las entidades menos exigentes con Colau que con Trias? "Hay complicidad pero somos críticos con la gestión política", replica. En su opinión, lo positivo es que las entidades han ganado peso en la interlocución con el ayuntamiento, antes más reservada a agentes económicos.

INCENDIO POR LAS TERRAZAS

Quizá los hoteleros no sean quienes más detestan al gobierno de Colau. Quizá sean los restauradores, a causa del conflicto abierto por las terrazas: "Estos dos años han sido muy negativos. La relación con el gobierno ha sido inexistente. Ha faltado diálogo, negociación y voluntad de entendimiento", denuncia Roger Pallarols, director del Gremi de Restauració, que califica esta primera mitad del mandato de "etapa triste y penosa".

En suma, Colau y su equipo llegaron al poder como el gobierno del cambio, pero 24 meses después lo que pueden esgrimir es que han sentado bases para propiciar transformaciones que quizá tarden décadas en cristalizar. Porque a veces sí se puede y a veces no.

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