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BARCELONEANDO

Seis pantallas para un cine que ya no es

El festival de vídeo Loop recupera por unos días la mítica sala Avenida de la Luz

Natàlia Farré

Exposición ’Under Loop’, en el espacio que ocupaba el antiguo Cine Avenida de la Luz. 

Exposición ’Under Loop’, en el espacio que ocupaba el antiguo Cine Avenida de la Luz.  / JULIO CARBO

No es lo que era. Aunque al final tampoco era lo que fue. Ni de lejos. Perdió enjundia. Ahora cuesta orientarse. La puerta de entrada es la que fue de emergencias. Y por donde en su día accedía el público luce una tapia. Tampoco hay butacas, pero sí mantiene el plano inclinado. La oscuridad, algo necesario en una sala que acabó proyectando películas ahora llamadas para adultos y en su tiempo tildadas como X, también ha desaparecido. Se han abierto lucernarios. Nada queda de los cuatro escalones que franqueaban el acceso. Y no hay ni pantalla ni proyector. O había. Porque desde el pasado viernes, y hasta el próximo sábado, hay seis de cada. Era el cine Avenida de la Luz y es el Espai de la Llum. Sala polivalente gestionada por Ferrocarrils de la Generalitat que raramente abre sus puertas. Estos días lo hace. Acoge una propuesta de Amanda Masha Caminals para el festival Loop. Una gran excusa para revisitar un espacio fuertemente imbricado en el imaginario barcelonés y hoy totalmente perdido. 

La puerta de entrada es la que fue de emergencias. Y por donde en su día accedía el público luce una tapia 

La cita por excelencia del videoarte lleva este año como lema 'Winding the clock back', y esta idea, la de mirar hacia atrás, es lo que impulsó a Masha Caminals a batallar para exponer en el antiguo cine. "Me pareció que era un gran lugar a recuperar, y que hacerlo era una manera de casar con el argumento de la actual edición del Loop", apunta. Su idea cuajó. Así que 'Under Loop', la exposición que comisaría, exhibe en la sala de la avenida de la Llum obras de cinco artistas: Marion Balac, Azahara Cerezo, Claudia Oliveira, Andrea D. Revesz y Christina Schultz. Todas mujeres. No se trata de una discriminación positiva, si no del resultado de unos números que cantan por sí mismos: "Solo el 20,5% de los creadores con galería en Barcelona se miden en clave femenina", afirma. 

DE WALT DISNEY AL PORNO

Y todas con obras con algo en común: el punto de partida, que no es otro que el significado del espacio. "Un espacio que ha sufrido muchas transformaciones ligadas con la cultura del momento. Y lo que he buscado son obras que traten estas mutaciones del paisaje y las consecuencias culturales que ello conlleva", explica. Así, el impacto que supuso la construcción de Disneyland París o el que supone para ciertas localidades que jubilados de países del norte se establezcan semipermanentemente en la costa se visualiza en las actuales pantallas del antiguo cine. A la vez que uno revive un espacio mítico que tuvo tan gran inicio como pequeño fue su desenlace. 

'El palacio de la risa', su nombre oficioso, abrió con un homenaje a Walt Disney y cerró con 'El placer entre las nalgas'

Abrió puertas el 1 de enero de 1943, en el paseo subterráneo que dejó en la calle de Pelai el soterramiento de las vías del tren de Sarrià, con un programa de homenaje a Walt Disney. Fue la primera sala del imperio Balañá, por entonces más dedicado al mundo taurino que al cinéfilo. Y aunque su nombre oficial era Cine Avenida de la Luz, llevaba como apodo oficioso 'El palacio de la risa'. Durante años fue importante y frecuentado por cinéfilos, familias, parejas, usuarios de tren y soldados de permiso que pasaban allí la tarde. Pero poco a poco entró en decadencia, como la avenida que lo acogía hasta que en junio de 1984 se subió al carro de las salas de cine porno. Inauguró etapa con 'Historia de Joanna' y cerró definitivamente con 'El placer entre las nalgas', el 22 de noviembre de 1992, con un público más interesado en las artes amatorias que en el séptimo arte. 

DEL PATRIOTISMO A LAS BORRACHERAS

La suerte del cine corrió pareja a la de la Avenida de la Luz, las primeras galerías subterráneas de Europa. Y las más lujosas de España. Un espacio comercial, ideado por Jaume Sabaté, con dos inauguraciones. Una, en julio de 1940, cuando empezaron las obras. La primera piedra la puso general Múgica en una intervención que acabó con patrióticas proclamas y la interpretación del himno nacional. Y la segunda, meses más tarde, en octubre, cuando fue bendecida por mosén Joan Salvans y visitada por "el ilustre defensor del Alcázar de Tóledo", según consta en la prensa de la época, o sea, el general José Moscardó. 

Pero lo que fue catalogado en su día como "atracción de forasteros" acabó como un "buen lugar para acabar borracheras", según cantaba Loquillo en 1984. Cerró definitivamente el 21 de mayo de 1990, pero sus características columnas resisten en la perfumería que ocupó el espacio.