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Los pisos con licencia turística pueden costar 100.000 euros más en Barcelona

Algunas agencias advierten de que su venta se ha ralentizado por la mala imagen que afecta a la actividad

La limitación de la oferta ha disparado el valor de los permisos, por los que se pagaron poco más de 200 euros

PATRICIA CASTÁN / BARCELONA

Anuncio de un piso en venta con licencia turística.

Anuncio de un piso en venta con licencia turística.

Limitar para siempre jamás el volumen de pisos turísticos legales convirtió en privilegiados a los listos que en su día pagaron poco más de 200 euros por una licencia de actividad. Desde la primera moratoria impuesta por el gobierno de Xavier Trias, los precios repuntaron. La certeza de que no podrá aumentarse la cifra de las 9.700 viviendas autorizadas a alquilar por días a turistas hace que el valor de estos inmuebles supere con mucho los precios de mercado en Barcelona, entre 60.000 y 100.000 euros en general, aunque, según el piso, la tarifa aún se hincha más.

Eso sí, el clima de presión sobre el sector que ha insuflado el gobierno de Colau y las incertidumbres legales en la ciudad, sumado a la mala imagen entre muchos vecinos, hacen que las ventas no sean "fáciles", como antes, y que los inversores sean algo reticentes, ante el riesgo de encontrar hostilidad en las fincas, explica un API experimentado en la materia. La misma razón que lleva a algunos de esos propietarios a vender por lo que pueda pasar. Y es que sobre todos los implicados pesa el caso de Ciutat Vella, cuyas licencias en pisos no agrupados caducan el próximo 2019

Los portales inmobiliarios dan fe de cómo se ha especulado sin recato con lo que en teoría era economía colaborativa. Por ejemplo, 70 metros cuadrados en la calle de Alí Bei, en el el Eixample derecho, por 695.000 euros (a casi 10.000 euros el metro); o junto a la plaza de Catalunya por 490.000 por 60 metros; o 375.000 por 45 metros cuadrados en les Glòries; o 510.000 por 65 metros cuadrados en Gràcia; o 330.000 por un estudio en un sótano de 47 metros cuadrados en la Antiga Esquerra de l'Eixample... Todos con la promesa de "alta rentabilidad" o rentabilidad incluso del 10 o 12%.

DIFÍCILES DE TASAR

Una agencia anunciante explica a este diario que un piso con licencia se vende "a unos 100.000 euros más". Detrás hay un propietario que un día pagó una ridícula tasa por abrir un negocio turístico sin ninguna exigencia legal ni control, que le ha permitido ganar mucho más dinero que con el alquiler convencional durante años, y que, como colofón, se lleva un pellizco de hasta cinco ceros a la hora de vender, comparable al que vende un negocio de éxito. Algunos son particulares, pero abundan los inversores que se especializaron y son multipropietarios.

El ayuntamiento ha puesto el foco en la ilegalidad, pero no ha previsto ningún gravamen especial para los que explotan lo que un día fueron pisos vecinales, se quejan algunos vecinos. Esa razón mantiene alta la cotización de los pisos con licencia.

No obstante, este subsector inmobiliario se mueve entre la dualidad de los precios desorbitados y las incertidumbres sobre la regulación del alojamiento. "Cada vez cuesta más fijar la tasación por los riesgos y la complejidad de explicar al cliente la normativa (PEUAT) de Barcelona y varía mucho según el perfil de vendedor y la zona", añade un agente especializado.