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Corriendo con los 'bombers'

Barcelona acoge este domingo la 18ª edición de una 'cursa' en la que un centenar de bomberos, y más de 13.000 'runners', corren 10 kilómetros por la ciudad con su equipo de intervención

MANUEL DE LUNA / BARCELONA

Un bombero y una runner, durante  la cursa dels Bombers de Barcelona celebrada en octubre del 2016.

Un bombero y una runner, durante  la cursa dels Bombers de Barcelona celebrada en octubre del 2016. / JORDI COTRINA

¿Por qué no organizamos una carrera  de bomberos por las calles de  Barcelona?  A partir de esta pregunta empezó a tomar forma una idea de bombero. Y ésta se basaba en otra idea: los Juegos Mundiales de Policías y Bomberos, una especie de olimpiadas bianuales que se celebran desde 1985. Y así, entre las ediciones de Calgary (1997) y Estocolmo (1999), se puso en marcha la primera Cursa de Bombers, una de las carreras populares de 10 kilómetros más conocidas, prestigiosas y originales (bomberos con equpo de intervención y aficionados corren juntos), del ya denso calendario 'runner'.

“La primera Cursa se corrió en 1999 y contó con el apoyo de Nike, marca que quería entrar en el mundo de las carreras populares, que por entonces dominaba Adidas”, explica Víctor Dobaño, caporal del cuerpo de Bombers de Barcelona, y que ya participó en aquella primera edición. De hecho, Dobaño, las ha corrido todas..., y unas cuantas más: ha hecho 13 'ironman' y ha sido 11 veces campeón del mundo en distintas pruebas de cuatro Juegos Mundiales de Policías y Bomberos en los que ha participado.

En aquella primera edición, los bomberos que corrieron lo hicieron con todo el equipo: uniforme completo antifuego, casco y botella de oxígeno, por  las que respiraban durante la carrera. En total, unos 20 kilos de peso  durante los 10 kilómetros de la prueba. Eso sí, era una carrera de relevos (con cambio cada 2,5 kilómetros).

“Fue muy duro”, recuerda Dobaño. Pero aún se quiso forzar más, y en  la edición del 2007 se decidió que un solo bombero corriese los 10 kilómetros, con 'full equip', y cambiando de botella de oxígeno en tres puntos intermedios. “Aquello ya fue un infierno -reconoce Dobaño-. El problema no es tanto el peso, que también, sino el respirar de las botellas: el oxígeno reseca mucho la garganta, y no puedes beber con la máscara y sudas, sudas muchísimo... Total que nadie pudo acabar con el oxígeno... Fue un fracaso", reconoce el caporal, quien llegó a la meta “tras vaciar cuatro botellas de oxígeno y caminando”.

Tras aquel peligroso experimento de hace una década se decidió plantear la competición dentro de unos parámetros más humanos para los bomberos. Se permitió que se corriesen los 10 kilómetros con lo que denominan el Nivel 0 de uniforme: casco, chaquetón, cubrepantalón y botas. En total, unos 10 kilos de peso, al que se puede añadir voluntariamente el botellín de oxígeno, pero sin respirar por él. “Con  el calzado también hay permisividad -apunta Dobaño-, porque las botas de intervención no sujetan bien y prácticamente no se puede correr”. “La Cursa dels Bombers no es una carrera competitiva, sino participativa -recalca-, y nosotros también la plantamos ahora como un muy buen 'test' para probar nuestras posibilidades y las del equipo”.

PUNTO DE INFLEXIÓN

Tras los 'ajustes' en el normas para los bomberos, la cursa ya estaba lanzada. Pero la edición del 2010 fue el punto de inflexión que hizo de esta carrera una de las más populares de España. Y lo provocó un hecho luctuoso: el homenaje a un bombero fallecido en acto de servicio (electrocutado cuando rescataba a un niño en una estación transformadora). “En aquella edición, y ensu recuerdo, salimos casi todos los bomberos del cuerpo, y lo hicimos en primera línea -rememora el caporal-. Aquello tuvo muchísima repercusión, e hizo que a partir de entonces se disparasen el número de inscripciones”.

La Cursa de Bombers había alcanzado una dimensión de gran espectáculo deportivo con corredores de toda España (incluidos bomberos). Pero este éxito trajo consigo un efecto contrario: empezó a perder su espíritu original para convertirse en un gran reclamo comercial en el que los bomberos iban quedando más arrinconados en cada edición.

Pero desde el 2016, y ya con un nuevo organizador que colabora con el Ajuntament de Barcelona, la Cursa se ha reconducido hacia la idea original. “El año pasado participamos un centenar de bomberos de Barcelona, Andorra, Madrid, la Generalitat, Aena..., con el uniforme completo, y de estos,  80 con los botellines de oxigeno. Todo un récord, y este 2017 queremos que se repita”, desea Dobaño.

¿QUÉ SE SIENTE DE BOMBERO?

Pero no solo van a repetir el éxito del 2016, sino que lo van a superar con un récord histórico: más de 200 bomberos (de Barcelona, la Generalitat, Aena, Andorra...) correrán mañana con el uniforme completo, de los que 90 lo harán ¡cargando las bombonas de oxígeno! Pero no estarrán solos: más de 13.000 'runners' correrán con ellos por las calles de la ciudad.

    Y entre estos bomberos habrá un infiltrado: un periodista de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA también correrá con el  traje completo de bombero para experimentar, y así explicar, qué se siente y cómo se vive el recorrido de 10 kilómetros por las calles de Barcelona embutido en un uniforme de más de 10 kilos, y que no transpira

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