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La calle del Almirall Cervera, en la Barceloneta, será la calle de Pepe Rubianes

El Ayuntamiento reconsidera finalmente la decisión de dedicar al humorista una plaza del nuevo Paral.lel

IOSU DE LA TORRE / HELENA LÓPEZ / BARCELONA

Monólogo 8 Pepe Rubianes, durante una de sus aclamadas actuaciones en el Capitol en el 2003.

Monólogo 8 Pepe Rubianes, durante una de sus aclamadas actuaciones en el Capitol en el 2003. / ARCHIVO / ELISENDA PONS

Los deseos de Pepe Rubianes se han hecho realidad. La calle del Almirall Cervera, en el barrio de la Barceloneta, pasará a llamarse calle de Pepe Rubianes. Tras haber quedado desestimada la opción de una pequeña plaza en el Paral·lel, a la altura de las Cotxeres Borrell, el lugar elegido responde más a las expectiativas que habían expresado las 'viudas' de Rubianes en el octavo aniversario de la muerte del cómico, el pasado marzo. 

La Ponencia del Nomenclátor aprobó en la sesión del 13 de marzo pasado solicitar al distrito de Ciutat Vella el cambio de nombre de la vía de la Barceloneta, lo que satisface la petición del grupo de amigos íntimos de Rubianes (las 'viudas' del artista) de buscar un espacio "más dignificado" y en el barrio preferido de Rubianes, la Barceloneta, por aquello de las chicas que van a la playa. Además, la figura del almirante Cervera no ha sido nunca muy bien vista por los vecinos de la Barceloneta.

PROCESO MÁS COMPLEJO

Rebautizar una calle ya existente y muy habitada acarreará más trabajo que bautizarla 'ex novo', ya que se deberán cambiar las direcciones de cientos de vecinos afectados, circunstancia que tradicionalmente ha jugado en contra de las peticiones populares de cambios de nombre.

El periplo hasta llegar a la que será la calle de Pepe Rubianes en Barcelona ha sido largo. La decisión de dedicar "algún espacio" de la ciudad al humorista gallego, fallecido el 1 de marzo del 2009, se tomó ese mismo mes, época de Jordi Hereu como alcalde. Según la normativa no se puede poner el nombre de ningún personaje a un espacio si no hace como mínimo cinco años de su muerte. Pasado el lustro preceptivo y decidido que Rubianes daría nombre a una de las pequeñas plazas nacidas de la reforma del Paral·lel -el lugar finalmente desestimado-, el ayuntamiento decidió esperar a encontrar consenso para bautizar el resto de plazoletas sin nombre del Paral·lel.

CONEXIÓN ASTRAL

Todo indicaba que el 1 de marzo del 2017 Rubianes tendría su placita en el Parl·lel. Pero la placa no se colocó. ¿Qué había pasado? Lo explicó a este diario una de sus 'viudas': "En una conexión astral, Pepe nos dijo que prefería un lugar en la Barceloneta. Que le gusta la brisa marina y estar cerca de la playa, y que por allí pasan más chicas, qué caray". Y los deseos de Pepe son órdenes para sus 'viudas', así que trasladaron la petición a la alcaldesa Ada Colau. Le explicaron -tras haberse aprobado de forma definitiva en diciembre la asignación del nombre a la placita del Paral·lel frente al centro cívico Cotxeres Borrell-, que estaban muy agradecidos con el gesto, pero que esa placita les parecía "muy triste" para Pepe. Y que Rubianes les había dicho que prefería un espacio en su querida Barceloneta.

Las cosas han ido muy rápido desde entonces. La Ponencia del Nomenclátor informó favorablemente del cambio de nombre de la calle del Almirall Cervera para dedicársela a Rubianes y ahora solo falta que el distrito de Ciutat Vella consume la modificación. 

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