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La ciudad bombardeada

'Sota les bombes' cuenta la historia de los ataques aéreos sobre Catalunya durante la guerra civil, incluida la terrible cuota que le correspondió a BCN

MAURICIO BERNAL

Una de las ilustraciones del libro: el sargento Alférez persigue un Stuka en el cielo de Barcelona. / JOSEP R. CASALS

Una de las ilustraciones del libro: el sargento Alférez persigue un Stuka en el cielo de Barcelona.
Un hidroavión republicano bombardeando las Drassanes en defensa del Gobierno, al inicio de la guerra.

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La más intensa oleada de bombardeos que sufrió Barcelona durante la guerra civil tuvo lugar entre el 21 y el 25 de enero de 1939. La comandancia del Ejército republicano había decidido reforzar la castigada retaguardia enviando a Barcelona barcos repletos de tropas que zarpaban de Valencia y Alicante, y aunque la marina de Franco había recibido órdenes de cerrarles el paso, uno de esos barcos consiguió burlar el cerco. El general golpista no se detuvo en sutilezas, y su reacción consistió en enviar a la aviación a “planchar” el puerto, misión que la aviación ejecutó con diligencia. “Desde el día 21 al 25 de enero de 1939, de día y de noche, la Legión Cóndor lanzará más de 300 toneladas de bombas contra las instalaciones portuarias, aunque muchas caerán también en el núcleo antiguo de la ciudad”, reza el relato que de esas violentas jornadas han llevado a cabo los autores de 'Sota les bombes' (Angle Editorial), un libro profusamente ilustrado sobre los ataques aéreos en Catalunya durante la guerra. Es obra de los historiadores David Íñiguez y David Gesalí y del experto en arte digital Josep Ramon Casals.

El libro recupera historias "secuestradas" por los vencedores como el derribo de un Stuka durante un ataque a BCN

La portada del libro recrea un instante preciso de aquellas jornadas, un momento bélico congelado en el tiempo: un Polikarpov I-15, un Chato de la aviación republicana lanzándose en picado sobre un Junkers Ju 87, un Stuka de la aviación rebelde; al fondo, entre el humo de las explosiones se ven pedazos de ciudad, la Barceloneta, el puerto, el parque de la Ciutadella. Más atrás, el Mediterráneo. “Oleadas de He-111, cazas Messerschmitt Bf 109 y hasta los bombarderos en picado Stuka se enseñorearán del cielo de Barcelona –relata el libro–. Desde los aeródromos del Vallès, los escasos cazas republicanos se enfrentarán a ellos en una épica y dantesca batalla a muerte. En la mañana del primero de esos días, el sargento Francisco Alférez despega del aeródromo de Montmeló con su escuadrilla, la 4º de Chatos, y justo al llegar a Barcelona ve cómo un Stuka se lanza en picado hacia los muelles”. Empieza una persecución que los lleva en dirección sur hasta que la lucha se decanta en favor del sargento Alférez: el piloto enemigo aterriza como puede en la playa de Comaruga. “Será el único Stuka abatido en combate aéreo en toda la guerra de España”, subraya el libro.

UNOS CAZAS FORMIDABLES

El sargento Alférez tenía 18 años entonces y sobrevivió a la guerra, y los autores del libro, investigadores con un extenso recorrido, pudieron hablar en su día con él y escuchar la historia de aquella jornada contada en primera persona. “Nos dijo hasta la hora, que había sido a las 10 de la mañana”, dice Íñiguez. Dado que los Stuka eran tenidos por unos cazas formidables y dado que ningún piloto republicano había conseguido derribar uno hasta entonces, y dado que en los archivos el avión no constó como derribado porque no había sido destruido, a Alférez al principio nadie le creyó. “Es el tipo de historias militares que ha quedado secuestrado por los que ganaron la guerra, como ocurre siempre en las guerras, y ese es uno de los propósitos de este libro, rescatar estas historias y acabar con algunos mitos”, explican los investigadores.

"Hay un ideario colectivo muy afianzado sobre los bombardeos en BCN que muchas veces no se corresponde con la realidad"

Por ejemplo: que fue el crucero franquista 'Canarias' el responsable del primer bombardeo con víctimas mortales en la ciudad. “Aún hay gente en esta ciudad que te dice que fue el 'Canarias' y que su objetivo era destruir la fábrica Elizalde, cuando la verdad es que el bombardeo lo llevó a cabo el crucero italiano 'Eugenio de Savoia' con el objetivo de golpear de forma indiscriminada la ciudad”. Era el 13 de febrero de 1937 y el buque italiano disparó 72 cañonazos sobre Barcelona que causaron 18 muertos y daños en más de 60 edificios del Eixample y Gràcia. El libro, que tiene el rigor por uno de sus nortes, reproduce el documento de la marina de guerra italiana que consigna que el objetivo era simplemente bombardear el centro de la ciudad. “Hay un ideario colectivo muy afianzado con respecto a los bombardeos sobre la ciudad, lo que la gente pensaba que había pasado en tal o cual bombardeo y que se ha transmitido entre generaciones, y que muchas veces no se corresponde con lo que ocurrió en la realidad”.

La guerra desde el aire. La guerra de las bombas. Los ataques nocturnos, los muertos de Sant Felip Neri. Los combates aéreos que los barceloneses de la época tuvieron ocasión de ver en directo, sobre sus cabezas, cuando el conflicto se encaminaba hacia el final. “¿Cuántos bombardeos padeció Catalunya durante la guerra? –preguntan los autores, hacia el final del libro–. La respuesta solo puede ser aproximada, como las víctimas de los bombardeos”. A Barcelona le correspondió una terrible cuota.