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CONTINUIDAD EN UNA ENTIDAD HISTÓRICA

"El Ateneu nunca envejece"

Los socios vuelven a confiar al historiador Jordi Cassasas la presidencia de esta institución cultural

La ampliación de la bibloteca y la posible compra de una finca adyacente, entre sus prioridades

CRISTINA SAVALL / BARCELONA

Jordi Casassas ha sido reelegido para presidir el Ateneu Barcelonès, durante los próximos cuatro años.

Jordi Casassas ha sido reelegido para presidir el Ateneu Barcelonès, durante los próximos cuatro años. / JOAN PUIG

Jordi Casassas (Barcelona, 1948), historiador, intelectual, catedrático y ensayista, vuelve a contar con la confianza de los socios del Ateneu Barcelonès, institución que ya ha presidido estos últimos tres años. El autor de 'Les identitats a la Catalunya contemporània' se impuso la madrugada de este viernes con 541 votos al filósofo Bernat Dedéu (398) y el arqueólogo y especialista en estrategia digita, Genís Roca (345).

-Su candidatura, Ateneu@el teu, tiene como prioridad inmediata culminar la ampliación del espacio destinado a la biblioteca. Tenemos problemas de espacio por las actividades que organizamos y las que dejamos de hacer por este motivo. La biblioteca espera la llegada de más de 50.000 volúmenes propios depositados fuera del Palau de Savassona. Si no hacemos algo, el espacio se colapsará. Estamos buscando soluciones.

-¿Negocian la adquisición de la finca adyacente? Sí, está a la venta el edificio sin vecinos de la plaza de la Vila de Madrid que toca pared con pared con el Ateneu. Estamos estudiando las posibilidades. Sería absurdo no intentar esta vía, pero los socios son los que deberán decidir.

-En su campaña ha asegurado que el Ateneu es una ágora transversal e independiente. ¿Cómo se garantiza esa independencia?Somos autosuficientes en nuestra actividad cotidiana. Me refiero, a la hora de abrir las puertas del edificio. Solo dependemos de subvenciones institucionales y de mecenazgos privados para las actividades culturales, aunque los organizadores de las secciones y de las tertulias, que son la base de nuestra institución, actúan con total libertad. Nadie de fuera impone contenidos. Sí que nos llegan propuestas de colaboración. En ese caso, se estudia si se aceptan o no.

-En su programa electoral asegura que el Ateneu contribuido al debate soberanista, democrático, basado en los derechos civiles y sociales. Pero la situación del proceso es mucho más complicada hoy que hace tres años. Nunca la junta dirá qué se ha de votar, en qué sentido y ni se alienará con ningún partido político.

-Sus contrincantes defienden un Ateneu más abierto y receptivo con la actualidad cultural y en el mundo digital. Pienso recoger sus propuestas para enriquecer la casa.

-Dédeu considera que se debe debatir sobre series de televisión en las tertulias. Es una buena idea, como tantas otras cosas. Hemos de aprovechar las nuevas tecnologías para animar el debate interno y su mayor proyección social. A lo largo de su historia, el Ateneu, excepto en periodos de dictadura, ha sabido adaptarse a su realidad circundante y a los cambios que conlleva el paso del tiempo. Eso es lo que le otorga la importancia que tiene y su grandeza.

-¿De qué acto se siente más orgulloso de todos los programados desde el 2014? De muchos. En el 2015, el presidente Mas inauguró la temporada con un éxito de público brutal. Habló sobre el proceso. Hemos debatido también sobre la inmigración, la pobreza energética, el nuevo fenómeno del turismo y lo que afecta a la ciudad de Barcelona y sobre el papel de Catalunya y España en la Unión Europea. Y hemos participado en la definición del eje cultural de la Rambla.

-En qué se diferencia el Ateneu del siglo XX con el del XXI. En nada. Por su capacidad de adaptación, el Ateneu siempre ha mirado adelante. No se queda estancado en las viejas glorias ni arcaico en las formas. Es una institución viva. Responde a intereses de la ciudad y del país. Nunca envejece. Larga vida al Ateneu.

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