¿De qué se quejan los taxistas?

Los chóferes denuncian la "competencia desleal" de las aplicación móviles

Exigen que no se dé ni una sola licencia más de vehículo de alquiler con conductor

Marcha lenta de taxistas por la Ronda de Dalt, cerca del Nus de la Trinitat, el pasado 16 de enero. 

Marcha lenta de taxistas por la Ronda de Dalt, cerca del Nus de la Trinitat, el pasado 16 de enero.  / RICARD CUGAT

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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El taxi metropolitano es combativo por naturaleza. Lo ha sido siempre. Pero de manera desigual, con divisiones, intereses, sin ponerse de acuerdo. Cierto caos. En los últimos dos años algo ha cambiado. Las nuevas tecnologías y el 'boom' turístico de Barcelona han coincidido con la aparición de una nueva organización del taxi. Más contundente; más de acción que de palabra. Se llama Elite, y este jueves, junto con el resto de sindicatos del gremio, ha convocado a los taxistas a protestar por el centro de la ciudad contra las licencias de coche con conductor (VTC) y contra la competencia desleal de las aplicaciones móvil que ofrecen, a su modo de ver, un servicio encubierto de taxi.

Los chóferes están convocados a las 10 de la mañana en Arc de Triomf. Se espera una manifestación muy ruidosa (son muy amantes de los petardos). Andarán hasta el Parlament, en la Ciutadella y luego marcharán hasta Sant Jaume. A mediados de enero ya realizaron una marcha lenta bajo el mismo lema. Dicen que nunca como ahora habían visto tan de cerca las orejas del lobo, y por eso, muchos de ellos están dispuestos a lo que sea para que no peligre su profesión, su hipoteca y su familia. Los dos frentes abiertos, VTC's y aplicaciones móvil, tienen mucho que ver con el hecho de que la capital catalana haya despuntado tanto en la última década. Todo ha crecido gracias y por culpa del turismo. También las empresas que ofrecen transporte de cualquier tipo. 

PASADO SIN COMPETENCIA

En Catalunya hay actualmente 853 licencias VTC por 12.792 de taxi. Es una proporción asumible para ambos colectivos, que hasta la fecha no se habían considerado competencia, pues los primeros se dedicaban al público de negocios, a altos ejecutivos, y el segundo, a la población en general. El primero requería de una reserva previa y con el segundo basta con levantar el brazo en cualquier acera. 

En el 2009, la ley ómnibus afectó muchos aspectos de la Ley de Ordenación de Transportes Terrestres (LOTT), entre ellos, algunos puntos referentes al taxi. El gremio alertó de que peligraba la proporción de 1 VTC cada 30 licencias de taxi, pero Fomento no tocó nada hasta el 2013, cuando se decidió volver a la situación actual, a los postulados de la normativa aprobada en 1987. En esos cuatro años se solicitaron 463 licencias (una misma compañía se hizo con 310 de ellas). Esa vuelta al redactado original tardó dos años en hacerse efectiva. No fue hasta noviembre del 2015 que se puso negro sobre blanco la obligación de mantener la proporción entre unos y otros.

El problema es que en esos dos años se solicitaron 2.927 licencias de VTC, y que 1.870 de ellas se concentran en siete personas o empresas diferentes. En total hubo 94 solicitantes. Todas estas peticiones fueron denegadas en primera instancia, pero 48 de ellas están en un contencioso-administrativo que debe determinar quién tiene la razón. Ya hay una sentencia, y ha sido favorable al demandante, que ha conseguido cuatro permisos de VTC (en Asturias y Navarra se han rechazado todas). Si el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya otorga las casi 3.000 licencias en liza, quedaría el recurso al Supremo que debería cursar el Govern. Un portavoz de las entidades del taxi sospecha que esa demora de dos años no fue una casualidad. "Creemos que se hizo para beneficiar al lobi de las VTC y también a algunas empresas turísticas.

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 MERCADEO MILLONARIO

Así las cosas, parece que todo está en manos de la justicia. Si da la razón a los solicitantes, entrarían de golpe en Barcelona 3.000 nuevos vehículos de alquiler con conductor, con lo que la proporción sería inferior a cuatro a uno (menos de tres a uno si tenemos en cuenta que un 20% de la flota se queda en casa de lunes a viernes por el día de descanso). Los taxistas, además, sospechan que en el fondo de la cuestión existe un "importante mercadeo de licencias". Calculan que esos permisos valen en el mercado más de 175 millones de euros. "Una jugada redonda", sostienen fuentes del taxi. 

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