09 ago 2020

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Luz verde a la prolongación de la plaza de Europa hasta Bellvitge

La Comisión de Urbanismo de la Generalitat aprueba el plan que transformará un 8% del municipio de L'Hospitalet

El proyecto prevé la creación de un polo empresarial de un kilómetro de longitud y un parque de 30 hectáreas

CARLES COLS / BARCELONA

L’Hospitalet de Llobregat tiene ya vía libre para repetir la "historia de éxito" de la plaza de Europa, esta vez con la urbanización de otro kilómetro de la antigua autovía de Castelldefels que, como una cicatriz, aún parte el término municipal en dos. El entusiasta calificativo, “una historia de éxito”, es del ‘conseller’ Josep Rull, después de que la comisión de Urbanismo de su departamento, el de Territori i Sostenibilitat, acabara de aprobar por amplia mayoría (27 votos a favor y solo tres abstenciones) el Plan Director Urbanístico (PDU) Granvia-Llobregat, tal vez la mayor obra en agenda en Catalunya cara a los próximo años, de unos 176 millones de euros de inversión y que afectará a un 8% de la superficie total del término municipal.

Este es un plan que viene de lejos. Durante años, el Ayuntamiento de L’Hospitalet ha aguardado a que el Gobierno central, a través de Adif, reformara el trazado ferroviario a su paso por esa zona para, después, prolongar la actual urbanización de la plaza de Europa hasta el Hospital de Bellvitge. El propósito era, y aún es, crear un gran polo empresarial dedicado a la biomedicina. Ha sido una espera inútil, así que la Generalitat, de acuerdo con el ayuntamiento, ha decidido saltar ese paso a nivel administrativo y ha planificado ya el conjunto de esas 105 hectáreas afectadas, eso sí, con la puerta siempre abierta a que la luz se encienda en el Ministerio de Fomento, porque la modernización de este tramo de vías es crucial para paliar parte de los males de Rodalies.

VECINOS DE BELLVITGE

A partir de ahora y a través de un consorcio, la Generalitat y el Ayuntamiento de L’Hospitalet desarrollarán el PDU, negociado hasta el último minuto, con aportaciones, por ejemplo, vecinales. La alcaldesa Núria Marin ha subrayado la especial aportación de la siempre combativa Asociación de Vecinos de Bellvitge, pues aquel barrio en la frontera del municipio será la puerta de entrada al parque de Cal Trabal, de 30 hectáreas de superficie, una de las piezas fundamentales del plan. No anda sobrado L’Hospitalet de zonas verdes. Con este proyecto, el déficit se resolverá parcialmente.

En cualquier caso, el núcleo principal del plan no es medioambiental, sino económico. El objetivo es calcar la fórmula de la plaza de Europa, que ha transformado la economía de la ciudad radicalmente. La recaudación municipal del impuesto de actividades económicas ha permitido al ayuntamiento destinar importantes recursos al área de servicios sociales. Sin la plaza de Europa habría sido muy distinto y, casi seguro, peor. Los datos que avalan esa tesis son muchos. Uno poco conocido, por ejemplo, es que L’Hospitalet es la quinta ciudad de Catalunya que más recauda en tasa turística. Es un síntoma de hasta qué punto el centro de gravedad de la actividad empresarial tradicionalmente instalada en Barcelona se ha desplazado hacia el sur. No en vano, el Mobile World Congress se ha llevado celebrado tanto en Barcelona como en el término municipal de L’Hospitalet.

FINANCIACIÓN PRIVADA

Los 176 millones de euros que se calcula que serán necesarios para soterrar la autovía, urbanizar la superficie y acondicionar Cal Trabal no saldrán, en cualquier caso, de las arcas públicas, ni de las autonómicas ni de las municipales. El propio ‘conseller’ Rull ha admitido que esta es una cifra inasumible para la Generalitat hoy en día. El objetivo es equilibrar las cuentas a partir de los acuerdos con el sector privado que tenga interés en asentarse en ese entorno, a mitad de camino de Barcelona y del aeropuerto de El Prat. Los antecedentes de la plaza de Europa permiten aventurar a los responsables políticos que será posible hacerlo. El potencial del PDU ahora aprobado es enorme. Según los cálculos oficiales, en ese entorno se crearán unos 20.000 puestos de trabajo.

La Generalitat encara el futuro de las tres chimeneas de Sant Adrià

La misma reunión que puso punto final al proceso de redacción del plan director de la Granvia-Llobregat y a su aprobación definitiva sirvió también para iniciar los trabajos de otro poco menos importante, bautizado como el de las Tres Xemenies, un proyecto con el que se definirá el diseño del área industrial en desuso que comparten Badalona y Sant Adrià del Besòs. El icono de aquel lugar es, por supuesto, el conjunto de tres chimeneas de la antigua central térmica y su sala de turbinas, que a punto estuvieron de ser demolidas pero que fueron salvadas tras una campaña vecinal. El plan director de este ámbito tiene como própósito lograr una mixtura de usos en el terreno disponible y, por lo que se refiere a las chimeneas, conseguir para ellas algún tipo de uso como espacio cultural. 

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