PROYECTO

Barcelona busca un equipo interdisciplinar para recuperar la Rambla

Deberá integrar desde sociólogos hasta arquitectos, ingenieros y economistas para crear un plan que se ejecutará en el 2019

Barcelona busca un equipo interdisciplinar para recuperar la Rambla

JORDI COTRINA

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PATRICIA CASTAN / BARCELONA

Citando a García Lorca cuando habló de la Rambla -“la calle donde viven juntas las cuatro estaciones del año”-, la presencia del vial en el cine y la literatura, su universalidad y la más reciente masificación turística, el Ayuntamiento de Barcelona ha abierto la veda para seleccionar un equipo interdisciplinar que deberá crear una estrategia global para “recuperar la Rambla para la ciudad”. Defiende que la batalla de la Rambla no está “perdida”.

Un mantra que suena hace años y que se ha ido traduciendo en un plan de usos, un plan especial y otras iniciativas para tratar de controlar la actividad de la zona, pero que no contaba aún con un guión final que afectará a su reurbanización, movilidad y gestión turística, entre otros aspectos.

La teniente de alcalde Janet Sanz, tras poner contexto sentimental a la calle más concurrida de la ciudad (con 100 millones de paseantes anuales en su 1,5 kilómetros) ha hecho un llamamiento hoy miércoles para que los barceloneses “se la hagan suya”, después de años de “evitarla”. “Hay que pasar de la Rambla producto a la Rambla ciudadana”, ha defendido, con el objetivo de que el concurso que se abre ahora alumbre una propuesta este mismo verano, un proyecto ejecutivo en el 2018, y el inicio de obras en el 2019.

El capítulo de plazos es justo el que provoca malestar en la Associació d'Amics, Veïns i Comerciants de la Rambla, que consideran excesiva la espera y que llevará las obras prácticamente al próximo mandato. Su presidente, Fermín Villar, reclama que al menos se intervenga ya en lo referente a terrazas y a elementos no autorizados en el paseo y que deben eliminarse.

Se calcula que el 80% de los 30 millones de visitantes anuales de la ciudad (incluidos excursionistas) pisan la Rambla. “El problema no es que haya turistas sino que haya solo turistas”, ha insistido Sanz. Se da por hecho que las tareas de participación de los últimos años han servido para elaborar un diagnóstico. El plan especial ya plantea desde el pasado mayo aspectos clave que afectan a la desaparición de las antiguas pajarerías, regulación de músicos y estatuas humanas, reducción de los quioscos, y alude a los problemas de movilidad en la zona.

Pero la estrategia que ahora resulte ganadora deberá abordar esa movilidad, teniendo en cuenta no solo la longitudinalidad de la vía sino su transversalidad (los vecinos usan las calles que la cruzan y evitan el tronco) y las conexiones entre barrios, su estructura vial y usos.

MÁS VECINOS

Gala Pin, concejala de Ciutat Vella, afirma que el alto precio económico de vivir en la Rambla se ha saldado con un éxodo vecinal. Teóricamente hay unos mil vecinos, pero muchos pisos están explotados turísticamente o para extranjeros que pasan una temporada y el censo ha quedado desfasado. La edila quiere recuperar ahora masa vecinal.  

Ese equipo que se seleccionará vía concurso (con una dotación de 661.000 euros sin dirección de obra y de 891.000 con dirección de obra) tendrá que ser más que interdisciplinar, en tanto que no bastará con la suma de estrategias  teorías, sino que deberá “trabajar como un entramado” e integrar a algún sociólogo, arquitecto, ingeniero, ecólogo, antropólogo, economista, geógrafo….  Tendrán que crear un documento de estrategias (desde la concepción de la movilidad a la gestión turística y del patrimonio cultural …) hasta un proyecto de urbanización, ha detallado Ton Salvador, director de Modelo Urbano del ayuntamiento.

Sobre este último no hay nada escrito, ya que Pin contempla desde la reparación de parte del pavimento (que lo pide a gritos hace años) hasta su renovación completa, así como distintas fórmulas para descongestionar las aceras más estrechas y saturadas. Por ese motivo, el ayuntamiento ha descartado partir de ningún presupuesto previo, y estudiar cada una de las propuestas que reciba.

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Según Daniel Mòdol, concejal de Arquitectura y Patrimonio, este concurso abre “una nueva forma de hacer” en la gestación de grandes proyectos urbanos, al abarcar muchos más ámbitos que una reurbanización y diseñar el desarrollo integral de un eje.

Las exigencias son múltiples, ya que las propuestas tendrán presentes retos como "entender la Rambla como un imaginario colectivo asociado a Barcelona", definir las tendencias en el cambio de actividad económica por la influencia turística, plantear cambios en la sección del paseo, pensar en los barrios adyacentes, potenciar espacios-plaza en el propio paseo, tener en cuenta sus funcionalidades diurnas y nocturnas, estudiar la movilidad en transporte público...