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BARCELONEANDO

The Factory revivirá en Can Trinxet

El recinto recreará el espíritu del legendario estudio en una exposición dedicada a Warhol

Natàlia Farré

Aspecto actual de la antigua fábrica textil de LHospitalet Can Trinxet.

Aspecto actual de la antigua fábrica textil de LHospitalet Can Trinxet. / JOAN CORTADELLAS

La muestra incidirá en la relación del artista con la música y coincidirá con otras dedicadas a David Bowie y Brian Eno

"El espacio nos da la idea", afirma Javier Panera. Y la idea no es otra que recrear The Factory de Andy Warhol con sus paredes plateadas y sus sofás de terciopelo rojo, incluidos. ¿El espacio? Una fábrica, por supuesto, algo que hace honor al famoso estudio del artista pop. Pero no cualquier recinto fabril, sino el más grande que hubo en L’Hospitalet a principios del siglo XX. Ahí donde las mujeres, en su gran mayoría, hilaban algodón bajo las paredes levantadas por el modernista Ramon Alsina; y ahí por donde Alfonso XIII se paseó allá por 1927. Es Can Trinxet. El nombre obedece al empresario que había detrás, Avel·li Trinxet Casas. El mismo que dio nombre a la famosa e impresionante casa de Puig i Cadafalch que se levantaba en la calle de Córcega, junto a Balmes, y que Porcioles no tuvo reparo en derribar en aras del desarrollismo y para alegría de Núñez y Navarro.

La fábrica fue tan importante en su momento como decadente es en la actualidad. Lleva 30 años abandonada. La idea es rehabilitarla, pero mientras el dinero aparece, acoge proyectos del Distrito Cultural de L’Hospitalet. El próximo: 'La música d’Andy Warhol', la exposición que revivirá efímeramente The Factory y que mostrará "lo que nunca se expone de Warhol", a juicio de Panera, su comisario. Y que es nada más y nada menos que su música. "Un componente invisible pero, sin embargo, imprescindible para entender su obra", afirma, y en Can Trinxet lo explicará.

PORTADA CENSURADA

Su relación con los Rolling  o la Velvet es conocida. Pero menos sabido es que hizo portadas de jazz e ilustraciones de ópera 

Es una cita para barcelonear pero no en un presente inmediato sino en un futuro próximo. En primavera. Cuando Barcelona y L’Hospitalet se llenen de sonido. Llegarán el Sónar y el del Primavera Sound, como cada año. Pero no solo eso. Habrá más. Por haber habrá exposiciones en las que estrellas de la música serán protagonistas. Ahí estarán David Bowie, a partir del 25 de mayo en el Museu del Disseny, y Brian Eno, a partir del 13 de junio en el Arts Santa Mònica. Este último colaborador del primero, y el primero habitual de The Factory. Un círculo expositivo que abrirá el 8 de mayo Warhol en Can Trinxet bajo el paraguas del Festival Loop.

Intentar abarcar la relación del artista de Pittsburg con la música es querer abarcar mucho. Sus contactos con los Rolling Stones o la Velvet Underground son de cajón. Pero menos sabido es que hizo portadas para discos de jazz e ilustraciones para la revista 'Opera News'. Piezas sin la fama de la tapa que hizo para el disco 'Sticky fingers' del grupo de Mick Jagger. Entrepierna masculina con cremallera que se abría, y censura incluida. En España, por supuesto. Pero Warhol no solo se limitó al pincel sino que también ejercitó sus cuerdas vocales, o no. Veamos, en 1963 formó parte de un efímero, tres meses, grupo de rock con Walter de Maria, Claes Oldenburg y La Monte Young. Warhol hacia los coros. Pero era un desastre, así que en la única canción que grabó en su vida, 'Silence', no se oía ni una mosca. Un minuto de silencio. Y punto.

MARÍA CALLAS PUNK

Anécdotas, sí, pero que reflejan la red de relaciones que establecía el artista pop con músicos de diferentes géneros. Igual que departía con Bob Dylan en su estudio, acudía a los estrenos de María Callas. Para el de Pittsburg, la cantante más punk que nunca escuchó. Tal cual. Con Dylan, Panero cuenta otra divertida anécdota. Warhol le regaló uno de los famosos retratos de su serie Silver Elvis sobre el rey del rock. Corría 1963 y el precio de esas obras era de 1.000 dólares. Al cantautor de Minnesota no le gustó y la intercambió por un sofá con su mánager. Cien millones de dólares es lo que alcanzó otra de las piezas de la serie años después.

En Can Trinxet se mostrará todo esto al tiempo que se recreará el espíritu de The Factory. Ello significa que, además de la recreación escenográfica y la exposición, habrá artistas trabajando en directo y todo aquel que entré podrá hacerse un 'screen test'. La prueba de cine que Warhol hacia a todos los que ponían un pie en su estudio.