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COLEGIO EN PROCESO DE TRANSFORMACIÓN EN SANT MARTÍ

"¿Cuándo vamos a aprender?"

Tras 40 años ofreciendo una educación tradicional, la Rambleta del Clot se reinventa

Los alumnos se adaptan con cierta extrañeza a un modelo educativo sin libros de texto, fichas ni deberes clásicos

Helena López

Alumnos de la escuela Rambleta del Clot, que este curso ha iniciado el giro hacia la educación innovadora. / JOAN CORTADELLAS

Alumnos de la escuela Rambleta del Clot, que este curso ha iniciado el giro hacia la educación innovadora.
Alumnos de la escuela Rambleta del Clot, que este curso ha iniciado el giro hacia la educación innovadora.
Alumnos de la escuela Rambleta del Clot, que este curso ha iniciado el giro hacia la educación innovadora.

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Una hilera de zapatos en la entrada de la clase y las mesas y las sillas, vacías. Los alumnos, de P-5, están sentados al fondo de la clase sobre unos cojines comprados por las propias profesoras en los vecinos Encants. En círculo, hablando. Son las nueve y media de la mañana y están en lo que llaman "conversación activa". La escena, de lo más habitual en muchos colegios nuevos, es absolutamente revolucionaria aquí, en la Rambleta del Clot, escuela con 40 años de historia y (buena) fama de ser la escuela pública "tradicional" del barrio. Este curso, pese a contar con unos buenos resultados académicos, el centro ha decidido liarse la manta a la cabeza y reinventarse en escuela innovadora. Un viaje que han iniciado profesores, alumnos y familias en solitario, pero que pronto esperan hacer acompañados por las Xarxes per al Canvi presentadas este jueves en el CCCB.

La transformación de la Rambleta ha comenzado, sobre todo, en infantil. Con P-3 tenían la oportunidad de empezar de cero y la han aprovechado. Este es el primer curso que los padres pueden acompañar a sus hijos dentro del aula. También es el primero que prescinden completamente de las fichas y que irán de colonias. De P-3 a sexto. Qué son las colonias, dónde irán, qué harán y qué bien se lo pasarán es uno de los temas recurrentes en la hora de conversación activa de los más pequeños, hora que, en su caso, llega después de las "propuestas", con las que empiezan el día.

MÁS AUTÓNOMOS Y COOPERATIVOS

Cuando los niños entran en el aula -ahora acompañados por sus padres-, encuentran varias "propuestas" con materiales distintos a su disposición distribuidas entre las tres aulas del pasillo de P-3. Pueden moverse libremente por las tres clases y elegir la propuesta que prefieran. Hay puzles, letras, plastilina y pasta de colores y texturas diversas para organizar. "Todo esto ha sido posible por la gran implicación de las profesoras, que han dedicado muchas horas", reivindican Maite Lafuente, directora del centro, y Victòria Vidal, jefa de estudios. 

Con los de P-5 el cambio fue un poco más complicado porque los niños estaban acostumbrados a una forma de trabajar más dirigida. "A veces te dicen: 'Nos gustan mucho los juegos, pero, ¿cuándo vamos a aprender?'", explica Anna Garcia, coordinadora de educación infantil de la escuela. El secreto es ese, aprender sin darse cuenta. "Nos hemos dado cuenta, sobre todo en P-3, de que con esta forma de funcionar, mucho más libre, los niños son mucho más autónomos y cooperan más", apunta Gemma Menéndez, profesora de apoyo.  

ATAR LA TRANSICIÓN

Otro de los cambios son los deberes. Ya no ponen deberes, o no los mismos deberes. "Ahora quizá de lo que se trata es de buscar información para una 'espiral', que es como en la escuela llamamos a los proyectos, la manera como vertebramos la educación en los cursos superiores", cuenta Lafuente. Cómo afrontar la transición de la infantil a la primaria es una de sus preocupaciones del centro. "No podemos educar con total libertad en infantil y cortarles las alas cuando lleguen a primaria", plantea la directora. El claustro entero visitó en septiembre la vecina escuela Dovella, veterano referente en educación innovadora en la ciudad. "Nos enseñaron cómo funcionan y nos tranquilizaron mucho", prosigue LafuenteRed de barrio 'avant la lettre'.

"Las plantillas son muy ajustadas, y preparar todos estos materiales requiere tiempo y personal. Si de verdad quieren apostar por la innovación es necesario más personal y más horas en las escuelas públicas", concluye la jefa de estudios como reflexión final.

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