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BARCELONEANDO

¿Aún no tiene un par de alas en el armario?

Parece atrezo de película, pero esta moda de ciencia ficción va directa al mundo real. De un taller de L'Hospitalet salen unas capas de alas de mariposa que se han hecho virales

Ana Sánchez

Alassie, en el ’showroom’-taller de El Costurero Real, en L’Hospitalet, muestra uno de sus diseños de capas con forma de alas.   / ALVARO MONGE

Alassie, en el ’showroom’-taller de El Costurero Real, en L’Hospitalet, muestra uno de sus diseños de capas con forma de alas.  
Foto promocional de una de las alas de mariposa que vende El Costurero Real.

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Hay cornamentas de ciervo en formato diadema, al menos un sombrero de bruja estándar, tiaras, vestidos de pomposidad medieval y alas del tamaño de un hada que hubiera pegado el estirón. Cualquier princesa Disney solo echaría aquí de menos un teléfono de perdices a domicilio. Este es un taller de moda que vive del cuento, sí. De los cuentos de hadas. 

El Costurero Real, se llama. Son especialistas en vestuario medieval, cuentos y fantasía, corsetería y estética retrofuturista, enumera su web. En su 'showroom'-taller de L’Hospitalet parece que compartan armario Blancanieves, los elfos de ‘El señor de los anillos’ y la ‘troupe’ posapocalíptica de ‘Mad max’. Hasta puedes encontrar una ‘raygun’, esas pistolas de rayos que mataban marcianos ‘vintage’. No es atrezo para cine, teatro o tele. Esta moda de ciencia ficción va directa al mundo real.

“Nosotros ya casi solo vendemos a particulares”, asegura la creadora de la firma, María Ángeles Guisado. Nadie la llama así. Cualquiera de este mundillo se referirá a Alassie. 31 años. Es nieta de dos costureras y fan de Tolkien. Empezó haciendo producciones de cine y teatro. “Pero con la crisis –recuerda-- bajó la producción y empecé a investigar otro tipo de mercado”. Creó El Costurero Real en el 2008. Lleva 4 años vendiendo sus accesorios de ficción ‘online’. “Ahora somos como cualquier empresa de moda –explica--, aunque sea de fantasía: hacemos nuestras colecciones y la gente a la que le gusta las compra”. No es un antojo de un puñado de friquis. En abril se hicieron virales. 

UN MILLÓN DE VISITAS EN UN DÍA

Alassie puede decir sin caer en la publicidad engañosa que tiene efecto Redbull: te da alas. Tiene una colección de capas con forma de alas de mariposa. “Serás la envidia de tus amigos sin alas”, empezaron a prometer en abril Bored Panda y demás webs que airean virales. “Tuvimos 1 millón de visitas en un día –recuerda Alassie--. En 48 horas vendimos 300 capas”. El efecto mariposa, claro. Tuvo que contratar costureras de la noche a la mañana. Eran solo dos; ahora son cinco. “Somos artesanas –explica--. Hacemos todo uno a uno”. Ahora empiezan a salir copias chinas, añade resignada. Ya ha visto alas calcadas a las suyas hasta en H&M, asegura. “Las alas de mariposa son como una huella dactilar. Cuando ves que tienen los puntos en el mismo sitio…”. 

"Lo que más hacemos son bodas medievales y de fantasía, rollo princesa”, dice Alassie. Los novios, añade, quieren ir de 'Juego de tronos'

¿Que dónde va uno con unas alas? “Hay gente que me escribe: ‘Me las puse en una fiesta de disfraces’. O ‘en un festival’. O ‘fui a un mercado medieval’. O ‘me he casado en una boda temática’”. Es lo que se lleva ahora, apunta Alassie. “Lo que más hacemos son bodas medievales y de fantasía, rollo princesa”. Los príncipes de ahora se parecen a los Stark. “Todos los novios quieren ir de ‘Juego de tronos’”, añade la diseñadora.

El Costurero Real vende sobre todo en EEUU, aunque compran sus alas hasta en países árabes. “Ahora nos está comprando gente de meditación y yoga”, añade Alassie. Han empezado a hacer ‘leggings’. “Estamos trabajando en una línea de ‘prêt-à-porter’: del día a día, pero con ‘print’ inspirado en cuentos de hadas y en la naturaleza”.

Modelo de estética 'steampunk' de Madame Chocolat.

No es el único taller de Barcelona que no desentonaría en Desembarco del Rey. “Están saliendo muchos artesanos –apunta Alassie--. Somos unos 60”. Solo hay que echar un vistazo a los estands de la última Eurosteamcon, la feria ‘steampunk’ (ciencia ficción victoriana) de BCN. Ahí sigue Madame Chocolat, otra tienda alternativa de referencia. Lleva 6 años y medio vendiendo “cachivaches” ‘steampunk’ y “el Lolita japonés”. ¿A qué se debe el ‘boom’ alternativo? “Ha influido la organización de eventos constantemente –responde Blanca--. Han ido animando a la gente a llevar estas estéticas más allá de las redes”. 

Aitor, Kaze y Jafet, en el estand de PropCorn de la pasada feria Eurosteamcon.

PropCorn lleva cuatro años vendiendo “productos especiales”, los llaman. “Como los FX de las pelis, pero en objetos”, compara su fundador, Jafet (“sí, es mi nombre real”). Él cree que el motivo del auge es generacional. “Las generaciones de los 80-90 han sido soñadoras –dice--. Ahora somos los adultos y seguimos soñando despiertos”.