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LAS PRINCIPALES PETICIONES POPULARES

¿Qué reclaman los vecinos?

Además de resolver las enquistadas necesidades sociales, los barrios periféricos piden mejorar la movilidad

HELENA LÓPEZ / BARCELONA

Calle del Raval sur, uno de los nuevos barrios a los que se extiende el plan de barrios de Colau.

Calle del Raval sur, uno de los nuevos barrios a los que se extiende el plan de barrios de Colau. / JOAN CORTADELLAS

Filiberto Bravo es una de las voces más críticas -y escuchadas- de la Zona Nord de Nou Barris, enclave conformado por los barrios de Ciutat Meridiana -de cuya asociación de vecinos Bravo es el presidente-, Vallbona y Torre Baró. El extrarradio del extrarradio, famoso por encabezar año tras año los ránkings de pobreza en la ciudad, puntos a los que se extiende ahora el plan de barrios, completando el eje del Besòs. "Buenas intenciones y diálogo, todo el que quieras, pero hechos, hoy por hoy, pocos", apunta el líder vecinal, quien tiene muy claras las prioridades en su barrio. "No solo las sé yo, las saben también ellos. Los vecinos hicimos un proceso participativo para decidir las actuaciones necesarias este mandato y ellos tienen el resultado", expone.

En cuanto a ladrillo, reivindican el edificio definitivo de la activa asociación de vecinos -sus concurridas asambleas son famosas en medio mundo, muy a su pesar, por su activismo antidesahucios-, y los 'casals' de jóvenes y el infantil. En el apartado del cemento piden también escaleras mecánicas y un paso en la zona de Can Cuyàs que una el barrio con Torre Baró, que sigue en pie de guerra contra el olvido. El viernes pasado volvieron a movilizarse. "Nos seguimos sintiendo ignorados", apunta Jesús Barragán, presidente de la asociación de vecinos de Torre Baró. Al ser un barrio de montaña (afectado por un plan urbanístico), necesitan, además de combatir los transversales y acuciantes temas sociales, mejoras en la movilidad. Escaleras -no solo mecánicas-, y mejoras en el transporte. Sentimiento compartido en Sant Genís dels Agudells y la Teixonera, también barrios en pendiente, y en los barrios de La Marina, donde, pese a estar a nivel de mar, también viven un aislamiento físico impropio de una ciudad como Barcelona. "Somos un barrio compuesta por distintas barriadas aisladas. Nuestros principales problemas son el paro, el bajo rendimiento escolar de los niños y que los jóvenes no ven salida. También la mucha población envejecida que vive sola y no tienen ninguna residencia a la que acudir. Muchas personas no llegan", denuncia Neus Bonet, miembro de la coordinadora de entidades de La Marina.

DESAHUCIOS TODAS LAS SEMANAS

Más allá de las intervenciones físicas -las que permiten cortar cintas y fijar placas-, los barrios más desfavorecidos de la ciudad claman también por las intervenciones sociales. "La crisis está haciendo mucha mella en la salud mental de los vecinos. De los niños y de los mayores. Son muchos años ya, y situaciones muy duras. Aquí seguimos teniendo desahucios todas las semanas", explica Bravo. Desahucios que la presión ejercida por todos -vecinos y también la Administración- logra aplazar, que no parar. "Es el día de la marmota. Nos encontramos parando los mismos desahucios una vez y otra", concluyen. 

Los dos únicos barrios no periféricos entre los selecciones, el Raval y el Gòtic Sur, presentan, claro, problemas distintos, fruto de la presión turística y la gentrificación propias de Ciutat Vella. Teresa Caja, presidenta de los comerciantes y vecinos del Gòtic, apunta la importancia de fomentar el comercio de proximidad y "la vida de barrio". "Una oportunidad para empezar a vertebrar de nuevo la vida de barrio sería la recuperación del Borsí", concluye Caja.

Sobre la necesidad de revitalizar el comercio se pronuncian también en La Teixonera, "un barrio de persianas bajadas".