24 oct 2020

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UNA HISTORIA DE CIUTAT VELLA... El 7 Portes

El restaurante de los 50 premios Nobel

El 7 Portes, que cumple 180 años y ha dado de comer a muchas persobnalidades, nació para ofrecer a las mujeres un lugar donde poderse reunir y charlar

ALBA SÁNCHEZ / BARCELONA

En la primera mitad del siglo XIX un poderoso hombre de negocios, Josep Xifré Casas, hizo construir los Porxos d'en Xifré en el paseo de Isabel II, un conjunto de casas porticadas inspirado en la calle Rue de Rivoli de París. Cada edificio tenía un total de siete arcos.

"Hay quien considera que el porche fue concebido siguiendo las ideas de la francmasonería. Más allá de la simbología de los elementos decorativos, siete son los arcos de cada porche, siete años son el período de formación de los masones, y para ser maestro, siete más", comenta Maridol Yglesias, secretaria de Francesc Solé Parellada, actual propietario del 7 Portes.

ESPEJOS Y ARAÑAS DE CRISTAL

Para gerenciar el café, Xifré buscó un restaurador. En 1836, Josep Cuyàs lo inauguró con el nombre de Cafè de les 7 Portes, un local con cinco salas decoradas con grandes espejos y arañas de cristal en el techo. El 1929, cuando la familia Morera, de Llavaneres, asumió la dirección, se convirtió en el Restaurant 7 Portes, y se situó como un referente de la ciudad y lugar de encuentro de periodistas, intelectuales y políticos.

En 1980, Francesc Solé Parellada se hizo cargo de la dirección del restaurante y nueve años después reformó el interior para aportar modernidad al restaurante. Cambió los mostradores, colocó nuevas luces y cortinajes y colgó un total de 50 cuadros y dibujos que recorren los casi dos siglos de historia del local.

"El restaurante se hizo como un servicio a la ciudad ya que en esa época solo había tabernas para los hombres y las mujeres reclamaban un local donde poderse juntar para charlar", cuenta Parellada, quien explica que además fue el primer edificio de la ciudad que dispuso de agua corriente.

En sus mesas se han sentado más de 50 premios Nobel, artistas como Picasso y Miró, músicos y tenores como Plácido Domingo, escritores, actores famosos como Harrison Ford, científicos como Alexandre Fleming, entre otros. "Si las paredes del restaurante hablaran, contarían miles de historias y que estoy seguro que nadie sabe", comenta Parellada.