El nuevo Transformadors estará listo en el 2018

Las obras del nuevo equipamiento, que albergará un 'casal' de barrio y espacios para adolescentes y gente mayor, empezarán en marzo

Dos guardias urbanos en la puerta de Transformadors, tras el desalojo de abril.

Dos guardias urbanos en la puerta de Transformadors, tras el desalojo de abril. / ALBERT BERTRAN

2
Se lee en minutos
EL PERIÓDICO / BARCELONA

El Gobierno municipal presidido por Ada Colau ha aprobado el proyecto ejecutivo para la construcción de un nuevo equipamiento en el edificio de Transformadors, en la calle de Ausiàs Marc, en el barrio de Fort Pienc. Las obras, que empezarán en marzo -y según la previsión del ayuntamiento acabarán a finales del 2018-, resultarán en una estructura de 2.200 metros cuadrados que albergará un 'casal' de barrio, espacios para adolescentes y gente mayor y un punto de información joven. Los trabajos tendrán un coste de 5,7 millones de euros.

El ayuntamiento satisface de este modo una vieja reivindicación de los vecinos, que empezó a hacerse realidad cuando la Guardia Urbana desalojó el edificio en abril de este año. Desalojar es un decir. Había sido ‘okupado’ en julio del 2015, pero la policía lo encontró vacío, y se limitó a vigilar mientras unos operarios tapiaban la entrada. La construcción tiene historia: fue levantada en 1925 para alojar una estación transformadora del tranvía y en los años 80 fue referente del ‘underground’ barcelonés. En los años 80 se convirtió en la sede del Consejo de la Juventud de Barcelona (CJB) y del Centro de Asociaciones Juveniles, que luego se trasladaron al Espai Jove Fontana, en Gràcia. Fue en el 2008. El edificio cayó en desuso hasta que llegaron los 'okupas'.

Hubo un conato de derribo que amenazó su subsistencia en los años 70, pero fue abortado por las protestas de los vecinos. El cariño que le tienen al lugar es de vieja data.

UNA GRAN FACHADA TRANSPARENTE

Noticias relacionadas

El nuevo Transformadors constará de seis plantas, incluida una subterránea. En las plantas 1 y 2 funcionará un ‘casal’ de barrio. Habrá una recepción, una sala polivalente, un espacio de encuentro y acogida, dos salas grandes, dos medianas y dos de reuniones. La tercera planta, para la gente mayor, dispondrá entre otras cosas de un cibercafé y una sala de reuniones. Salones para talleres, una sala de nuevas tecnologías, una sala para actividades físicas y una para actividades artísticas serán algunas de las cosas que encontrarán los visitantes en las plantas 4 y 5. En la planta subterránea habrá una sala de actos y una sala de exposiciones.

Arquitectónicamente hablando, uno de los elementos distintivos del nuevo edificio será la gran fachada de vidrio, que permitirá a los paseantes ver todo lo que ocurre en el interior; una especie de enorme escaparate. En general, el proyecto recoge la propuesta surgida del proceso participativo que finalizó en marzo. Sobre la gestión, el ayuntamiento está estudiando los distintos modelos de gestión cívica que se pueden poner en práctica en este espacio.