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DEBATE SOBRE LAS TASAS

La Sagrada Família dice que pagará "lo que marque la ley"

El patronato de la basílica pide una reunión al gobierno de Ada Colau para debatir la licencia de obras

CRISTINA SAVALL / BARCELONA

El Patronat de la Sagrada Família está dispuesto a pagar "lo que marque la ley" por la licencia de obras, un tema pendiente de resolución desde hace años y que ahora el gobierno de Ada Colau reclama. Hasta la fecha, el monumento se ha levantado gracias a un permiso de 1885 que el ayuntamiento de Sant Martí de Provençals, absorbido por Barcelona en 1897, expidió al arquitecto Antoni Gaudí, que se entregó entre 1883 y 1926 a la edificación de la basílica.

"La Sagrada Família pagará los impuestos que le correspondan según la ley", ha asegurado a este diario Esteve Camps, presidente delegado del patronato, que tiene como presidente nato a Juan José Omella, arzobispo de Barcelona. A la pregunta de si esta partida económica pondría en peligro la inauguración arquitectónica prevista para el año 2026, Camps ha respondido, vía e-mail, que el templo se terminará estructuralmente y arquitectónicamente ese año. "Quedará pendiente una parte del trabajo escultórico y el urbanismo del entorno, que aún está pendiente de definir, y que básicamente se concentra en la fachada de la Glòria", ha precisado el portavoz de esta entidad.

CONSTRUCCIÓN DE LAS TORRES

El patronato ha pedido la mañana de este lunes una reunión con el gobierno municipal con el objetivo de exponer a los responsables de la administración pública la situación actual de las obras que tienen previsto finalizar la fase arquitectónica en el 2026. "En este momento ya se ha ejecutado el 70% de las obras del templo", informó el pasado 22 de septiembre Jordi Faulí, arquitecto director de las obras de la Sagrada Família, que destacó que en el año 2018 los barceloneses ya percibirán el crecimiento de las seis torres centrales. Días depués, Daniel Mòdol, edil de Arquitectura, encendió la polémica al declarar que "la Sagrada Família és una mona de pascua gigante". 

En cuanto a tasas, los acuerdos del Estado con el Vaticano eximen a las propiedades de la Iglesia de pagar el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI). Solo en Barcelona, la Iglesia se ahorra por este concepto casi un millón de euros. Por los mismos acuerdos, tampoco tienen que hacer frente las propiedades de la Iglesia al impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO), que mide la cantidad a pagar aplicando un 3,32% sobre el importe total de la obra.

El equipo de Ada Colau plantea que la Sagrada Família haga frente a la correspondiente licencia de obra, una tasa municipal que se mide en metros cuadrados. Según la normativa de Barcelona, la cantidad asciende a 4,96 euros por metro cuadrado. No obstante, el patronato de la Sagrada Família se considera, ante todo, una fundación de carácter social, que "se ha construido desde sus inicios exclusivamente gracias a donativos y aportaciones de miles de personas".